Mostrando entradas con la etiqueta Orden religiosa. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Orden religiosa. Mostrar todas las entradas

13/7/22

LA ICONOGRAFÍA DE LA VIRGEN DEL CARMEN

Virgen del Carmen de Estepa, julio de 2022

Cuando llegan estos días previos a la Solemnidad de Nuestra Madre del Carmen y van llegado fotografías de los cultos en honor de sus Titulares en sus diferentes cofradías, desde la Orden del Carmen vemos la necesidad de llamar la atención sobre una serie de principios fundamentales que es necesario salvaguardar en pro de proteger y no perder la tradición carmelitana: 

Hábito y capa carmelitana: hemos visto en estos días algunas imágenes del Carmen ataviadas con manto rojo, marrón o celeste, y también a veces con el hábito y escapulario blancos. La iconografía del Carmen es inamovible, viste hábito y escapulario pardo, así como capa blanca. Ya está en buscar buenos juegos de diferentes tejidos, brocados, damascos o terciopelos para que tenga un buen ajuar durante el año. Es inaceptable vestir a la Madre del Carmen con los colores que al vestidor o cualquier otro le apetezca este año, para ello que se haga hermano de otra advocación que le permita usar todas las tonalidades posibles. Aquí no sirve hablar de otras imágenes del Carmen, de tradición italiana como la del Monte Carmelo, o de los iconos, que pueden llevar otras tonalidades, ya que en España e Hispanoamérica prevalece la rica tradición hispana del hábito de la Orden. El conjunto se denomina hábito y capa, no terno, término mal empleado, que es propio de la liturgia de la Iglesia referido a la casulla, dalmáticas y capa pluvial, y que ahora vemos aplicado erróneamente a las imágenes de la Virgen. 

Capa o manto: cuando se observa la riquísima iconografía del Carmen, vemos siempre que la Virgen viste capa, que se le puede llamar también manto, porque es de misericordia y nos ampara a todos. Dicha capa se ajusta al cuello, con sus respectivos broches. Las dimensiones pueden variar, más corta o larga como un manto de salida. No podemos olvidar que la Virgen viste el hábito de la Orden, es la Carmelita, Señora y Patrona del Carmelo. 

El cabello: al llevar capa, la Virgen luce su amplia cabellera sobre los hombros y espalda. Casi todas las pinturas muestran una imagen espléndida del cabello de la Virgen. Suele llevar mantilla en las imágenes de vestir, tal vez como recuerdo de tapar el cabello femenino, pero puede llevarlo igualmente sin verlo o mantilla, prevalece la tradición según los lugares. 

Correa, obediencia y rosario: Igualmente, siguiendo el hábito de la Orden, la Virgen no lleva cordones o cinturillas, sino correa con obediencia, esa prolongación que significa la obediencia de los religiosos al prior o priora, en este caso a la Priora por excelencia, la Santísima Virgen. Dicha correa, que puede ser de cuero, se transforma en terciopelo negro cuando va bordada, para los hábitos bordados o de gala. Si la obediencia va en un lado, en el otro, se dispone el rosario, engarzado en la correa, como los llevan los frailes y monjas, es un rosario de mayores dimensiones. A veces se le pone en las manos, que puede llevarlos, pero no olvidarse del obligatorio en la correa. 

Cetro y escapularios: lo porta en la mano derecha, cuando sostiene el Niño en la izquierda. El cetro, junto con la corona, símbolos de su realeza, como nueva reina Ester, es un elemento esencial en el Carmelo. El escapulario es el símbolo de la devoción carmelitana y puede ser bordado o de orfebrería.

Media luna: tradicionalmente a los pies de la Virgen, como la iconografía de la mujer apocalíptica. Es el toque concepcionista de una Orden que se posicionó en la defensa del dogma de la Inmaculada, teniendo a veces el detalle de poner las vueltas interiores de la capa blanca con un toque celeste, como vemos en algunas tallas. La ráfaga plateada o sobredorada acompaña también en esta iconografía apocalíptica. 

Todo esto, tal y como corresponde a la vestimenta de la iconografía del Carmen, que merece siempre el respeto de una devoción, probablemente la más extendida por todo el mundo, que es necesario salvaguardar de modas y gustos pasajeros. Como carmelita descalzo siento la necesidad, y así lo comentamos entre los religiosos y religiosas de la Orden, de defender nuestra tradición y quien tenga dudas se informe en la misma Orden, que es la que permitió la fundación de las cofradías en todo el mundo. 

En Sevilla a 12 de julio de 2022 

P. Juan Dobado Fernández, Carmelita Descalzo y Doctor en Historia del Arte.

Fuente: ArteSacro

29/3/17

LA LLEGADA DE LAS HERMANAS DE LA CRUZ A ESTEPA

La Compañía de la Cruz es una Congregación religiosa católica conocida también como Hermanas de la Cruz que fue fundada en Sevilla el 2 de agosto de 1875 por Sor Ángela de la Cruz. En 1876, Sor Ángela consigue la admisión y bendición de su obra por el Cardenal Spínola y en 1904 consiguió su aprobación pontificia por Pío X. Su obra se extendió rápidamente, creándose numerosos conventos localizados principalmente en Andalucía occidental y el sur de Extremadura, centrando siempre su actividad en la asistencia material y espiritual a pobres, enfermos, necesitados y niños huérfanos o sin hogar. También se fundaron congregaciones en Castilla-La Mancha, Galicia, Valladolid, Valencia y las Islas Canarias. En vida de Sor Ángela de la Cruz se realizaron 23 fundaciones y una de ellas fue la casa filial de Estepa en 1926.

La llegada de las Hermanas de la Cruz a Estepa se debe a la mediación de D. Antonio Álvarez Sobrevilla, perteneciente a una acomodada familia estepeña, que dedicó parte de su fortuna a realizar obras caritativas y sociales. Nació el 28 de junio de 1844, vivió toda su vida en la calle Castillejos nº 10 y murió el 14 de enero de 1934. Se encuentra enterrado junto a su esposa en la Iglesia de San Francisco, en la cripta que él mando construir.

El objetivo, que Don Antonio Álvarez se propuso, al traer las Hermanas de la Cruz a Estepa, fue que asistieran a los enfermos pobres en sus domicilios, atendieran a un internado de niñas huérfanas y se dedicaran a dar educación cristiana y cultural a hijas de familias humildes de la localidad. Para ello, construyó la Residencia de las Hermanas de la Cruz y la Iglesia de San José, dotándola del mobiliario necesario para la labor de las hermanas y el culto. A la inauguración de la congregación en Estepa en 1926 asistió Sor Ángela de la Cruz, que solía acudir a las fundaciones para tratar con los fundadores bienhechores y procurar que las casas fueran de acuerdo con el espíritu de la Compañía. No fue la iglesia de San José la única a la que D. Antonio Álvarez atendió para su culto. También donó a varias iglesias estepeñas cálices y otros objetos religiosos, y estuvo vinculado con la Orden Franciscana, recibiendo carta de Hermandad concedida por el Ministro General de la Orden.



Otra de sus obras fue la construcción de una barriada de casas baratas en la calle San Antonio para proporcionar viviendas económicas a familias obreras y necesitadas por una pequeña renta. D. Antonio empleó generosamente gran parte de su capital en esta barriada. Tras su muerte en 1936, su esposa continuó la obra de su esposo y cedió las casas a las Hermanas de la Cruz, para que fueran las administradoras de la barriada hasta que los edificios pasaran a propiedad de los inquilinos, mediante una pequeña cuota mensual.

D. Antonio Álvarez, por sus grandes obras caritativas y sociales, recibió la gran Cruz de Beneficencia de Primera clase con distintivo blanco, galardón otorgado por el Gobierno. Le fue impuesta por su sobrino. D. Francisco Álvarez en la Iglesia de la Victoria en un acto solemne. El pueblo de Estepa le dedicó una calle cercana a la casa de las Hermanas de la Cruz.


Fechas destacadas de las Hermanas de la Cruz:
-Nacimiento y fallecimiento de Santa Ángela de la Cruz. – 1846-1932
-Fundación de la Compañía de la Cruz. – 1875
-Fundación del convento de las Hermanas de la Cruz en Estepa. – 1926
-Nacimiento de Madre María de la Purísima. – 1926
-Nombramiento de Madre María de la Purísima como Superiora de Estepa. – 1959
-Canonización de Santa Ángela de la Cruz. – 2003
-Canonización de Madre María de la Purísima. – 2015

Artículos consultados:
-Un caballero estepeño: D. Antonio Álvarez. P. Martín Recio. Revista de Feria de 1976.
-La Compañía de la Cruz. Devociones de Estepa. 2015
-A Santa Ángela de la Cruz y a sus hermanas. Rodríguez Crujera, A. Devociones de Estepa. 2009
-Madre María de la Purísima, directora y superiora en Estepa. Devociones de Estepa. 2015
-Reliquias de Santa Ángela de la Cruz y Madre María de la Purísima. Devociones de Estepa. 2014
-Santa Ángela de la Cruz en San Sebastián. Devociones de Estepa. 2009
-Mª Stma. de la Victoria visita a las Hermanas de la Cruz. Devociones de Estepa. 2009
-Hermanas de la Cruz y El Calvario. Devociones de Estepa. 2017
-Fuenteovejuna en Estepa. Devociones de Estepa. 2010
-Homenaje a María Galán García. Devociones de Estepa. 2013
-Estepa, las Hermanas de la Cruz y su Obra. Rodríguez Crujera, A. Revista Pasión y Glorias. 2020

16/10/16

LAS ÓRDENES TERCERAS EN ESTEPA


Las Órdenes Terceras o Terciarias son agrupaciones de seglares o laicos que se comprometen, mediante voto personal, a seguir una regla establecida para ellos por las diferentes órdenes religiosas, participando así, en la medida de sus posibilidades, de la vida de estos institutos religiosos. Se dedican al apostolado y buscan la perfección cristiana bajo la alta dirección de estos institutos. El nacimiento de estas corporaciones era alentado por las propias órdenes religiosas, sin duda para aumentar su influencia en las ciudades y villas en que realizaban sus fundaciones. De esta forma, las Órdenes religiosas contaban con Órdenes terceras para los seglares además de su correspondiente rama masculina (primera orden) y femenina (segunda orden).

San Francisco de Asís fue el primero en integrar a partir de 1212 en la Orden franciscana a seglares sin que tuvieran obligación de abandonar su estado de vida, fundando la Orden Tercera en 1221. Con esa misma idea y con la aprobación pontificia, se sumaron más tarde los dominicos (1406), los agustinos (1409), los servitas (1424), los carmelitas (1452), los mínimos (1508), los trinitarios y premostratenses (1751).

La regulación canónica establece en la Iglesia tres clases de asociaciones para los laicos: terceras órdenes seculares, cofradías y pías asociaciones; estableciendo, al tratar del orden de precedencia, una cierta jerarquía entre ellas, puesto que prescribe que precedan las Órdenes Terceras a las demás asociaciones. La agregación de una asociación de seglares a una Orden Terciaria necesita el consentimiento del Ordinario local, así como una licencia especial del mismo Ordinario para usar sus vestiduras en las funciones sagradas públicas. La asociación, llamada entonces “Hermandad de Terciarios”, puede gozar de personalidad jurídica independiente a la Orden correspondiente, y por medio de esta personalidad, también personalidad civil. El Superior de una Orden puede también inscribir a personas particulares.

En Estepa la llegada de las Órdenes religiosas se produjo a raíz de la venta por Carlos I de los territorios de la Encomienda Santiaguista a la familia de banqueros genoveses Centurión en 1559, cuyo hijo sería nombrado Marqués de Estepa. Los Centurión apoyaron la fundación de conventos en la villa en la segunda mitad del siglo XVI y con el establecimiento de estas Órdenes se fundan las Órdenes Terciarias para los seglares de Estepa en sus conventos (mínimos y franciscanos). En la segunda mitad del siglo XVIII se fundarían dos nuevas Órdenes Terceras (servitas y carmelitas) pero esta vez correspondía a iniciativa particular y no a la de una orden religiosa.

1. VOT de los mínimos

El nacimiento de la Orden Tercera de los mínimos se sitúa en el año 1501 a iniciativa del fundador San Francisco de Paula (1416-1507) y fue aprobada en 1508. La fundación del convento mínimo de Estepa data del 2 de febrero de 1562, siendo el primero y más antiguo de la villa, y probablemente poco después se establecería la correspondiente orden tercera para los seglares. Tenía capilla propia en la iglesia conventual, dedicada a San Francisco de Sales, patrono de dicha orden tercera.

2. VOT de los franciscanos

La Orden Tercera franciscana fue fundada en 1221 por San Francisco de Asís y aprobada por Nicolás IV el 18 de agosto de 1289, modificada por León XIII el 30 de mayo de 1883 y por Pablo VI el 24 de junio de 1978, que la transformó en la Orden Franciscana Seglar. En Estepa el convento de madres clarisas fue fundado el 10 de enero de 1599 y el de franciscanos en 1602, aunque hubo un intento anterior en 1590. El primer documento que hace referencia a la Orden Terciaria franciscana es de 1686, en que comienza el más antiguo de los libros que se conserva de esta corporación, aunque su existencia es anterior. Debió establecerse tras la fundación del convento franciscano de Estepa allá por los primeros años del siglo XVII. A esta orden tercera pertenecieron, e incluso ejercieron como sus hermanos ministros, algunos de los más destacados miembros de la familia Centurión, como don Juan Bautista, séptimo marqués de Estepa, que fue ministro de la corporación entre 1740 y 1743, y lo mismo su esposa, doña María Luisa Centurión, en la sección femenina de la misma. En 1809 todavía había profesiones de miembros de la congregación y en 1870 hay testimonios documentales que avalan su existencia a pesar del cierre del convento estepeño en 1835.

3. VOT de los servitas

En 1424 la Orden Seglar de los Siervos de María fue reconocida por el Papa Martín V, siendo la actual Regla de 1995. El VOT de Servita de Ntra. Señora de los Dolores de Estepa fue fundada a iniciativa del vicario don Manuel Bejarano y Fonseca, gran devoto de esta advocación mariana. La patente de erección de esta orden tercera fue dada por el prior general de la Orden de los Siervos de María en el convento de San Marcelo de Roma el 4 de enero de 1765; la fundación tuvo lugar en la capilla de la Virgen de los Dolores sita en la ermita del hospital de la Asunción de Estepa, nombrándose como fundador el mencionado vicario general. El documento más antiguo es un libro de asiento de hermanos que comienza en 1790, cuando se hizo cargo de la corporación el presbítero estepeño don Diego de Vergara, y acaba en 1816. Los Servitas desearon controlar la “Obra Pía del Pecado Mortal”, que era una institución religiosa dedicada a pedir limosnas para fines caritativos y cultos, e incluso deseaban absorber a la Hermandad de San Pedro. Esto produjo un pleito que comienza en 1765 y un conflicto judicial en 1799, pero que no se resolverá hasta principios del XIX con la unión de ambas corporaciones. En enero de 1816 el presbítero don Antonio Fernández Borrego, último de los comisarios de la cofradía, decide entregar los documentos al curo párroco de Santa María para su conservación. El último rastro documental que se conserva de la corporación es un escueto inventario de los bienes de la misma realizado en 1830. La fiesta principal se celebraba el Viernes de Dolores, con una novena en el altar de la Virgen en su capilla. El Domingo de Ramos por la tarde salía procesionalmente la imagen acompañando la estación de penitencia de San Pedro y el Cristo de las Penas.

4. VOT de los carmelitas

La Orden Tercera de los carmelitas fue aprobada en 1452. A finales del siglo XVI, la Orden pretendió convertir la Ermita de la Vera Cruz en su convento (16 de mayo de 1597), pero la fundación no fue posible a pesar de contar con el consentimiento del marqués Juan Bautista Centurión. En 1744, fray Nicolás María Richiuti, general de la Orden del Carmen, fundó la cofradía de Ntra. Sra. del Carmen con la aprobación del vicario en la Ermita del Cristo de la Sangre. El establecimiento de la Venerable Orden Tercera de Nuestra Señora del Carmen, miembros laicos de la antigua observancia, se realizó a petición de don José de Silva y algunos vecinos de Estepa, quienes obtuvieron facultad para su erección del prior general de la orden carmelitana, fray Roque Melchor, fechada en 30 de diciembre de 1800. El vicario, a la sazón don Pascual Fita, por su parte, concedió su licencia el 3 de marzo de 1801, siendo aprobadas sus constituciones en 24 de abril de ese mismo año. Parece que esta institución tuvo una efímera vida pues consta, por un inventario de los bienes y efectos de la ermita del Carmen realizado en 1835, la existencia de un libro de las constituciones que conserva y capítulos que celebra el Orden Tercero de Ntra. Sra. del Carmen, que principia en el año 1801 y acaba en septiembre de 1828.

Artículos y libros consultados:
-Hermandades, cofradías y otras corporaciones religiosas no penitenciales en la Estepa de la Modernidad. Jorge Alberto Jordán Fernández. Miscelánea Ostipense. Estudios sobre historia de Estepa. 2013
-Las órdenes religiosas en la Vicaría de Estepa (siglos XVI al XVIII). José María Miura Andrades. Actas del IV Jornadas sobre Historia de Estepa. Ed. Ayto. de Estepa, 2000.
-El patrimonio de los conventos estepeños: Propiedades y rentas. Joaquín Octavio Prieto Pérez. Actas del IV Jornadas sobre Historia de Estepa. Ed. Ayto. de Estepa, 2000.
-Clausura. Monasterio de Santa Clara de Jesús. Ed. Ayuntamiento de Estepa, 1999
-Primer Simposio. Cuatro siglos de presencia de los franciscanos en Estepa. Ed. Iltmo. Ayto. de Estepa. 2003
-Memorial Ostipense, de Antonio Aguilar y Cano, 1975. Reedición.
-La antigua Ostippo y actual Estepa, de Padre Alejandro del Barco. Reedición de A. Recio Veganzones. Ed. Iltmo. Ayto. de Estepa, 1994.
-Las Órdenes religiosas en Estepa. Devociones de Estepa. 2015

16/8/16

EL ORATORIO DE LA ESCUELA DE CRISTO DE ESTEPA


La Escuela de Cristo es un institución religiosa, que, erigida para sacerdotes seculares y para hombres seglares, tiene como principal finalidad el aprovechamiento espiritual para «escalar la perfección» y renovar la vida cristiana con la práctica de las obras de misericordia. Fueron una adaptación para el pueblo del Oratorio que fundó San Felipe Neri hacia el año 1575, con rasgos elitistas y muy característicos de la piedad barroca. La primera casa Oratoriana en España fue fundada en Valencia en 1645 y la primera Escuela de Cristo en Madrid en 1653, año en el que se aprobaron sus “Constituciones” o reglamento de funcionamiento interno. Inmediatamente después se constituyó la Escuela “Madre” en Madrid y se eligió al primer Hermano Obediencia, que es el nombre que se le da al que preside la Escuela, preside todos los ejercicios y juntas y está a su cargo el gobierno, dirección, enseñanza y aprovechamiento de la Escuela. En esta tarea el hermano Obediencia debía ser ayudado por los Diputados, que debían ser cuatro, dos sacerdotes y dos seglares. El número de miembros de la Escuela debía ser de setenta y dos, correspondiéndose con el relato evangélico de los que fueran a predicar al mundo entero. Este número se compone, cuando es posible, por veinticuatro sacerdotes y cuarenta y ocho seglares. Dado el número reducido de hermanos que según los estatutos podían participar en cada Escuela, en algunas ciudades, se daba el caso de encontrar más de una. La Escuela de Cristo no podía celebrar fiesta alguna exterior “porque esta Escuela es más interior y retirada, y su principal Instituto los ejercicios de mortificación y penitencia”.
San Felipe Neri

El papa Alejandro VII aprobó esta institución en 1665 y se reconfirmó en 1669 por el papa Clemente IX. A finales del siglo XVIII eran hasta cuatrocientas las Escuelas que funcionaban en España, Hispanoamérica, Roma y Marsella, contándose por miles sus hermanos. Tras el esplendor al que había llegado, el siglo XIX trajo la decadencia que se prolongó hasta el siguiente haciendo desaparecer la mayor parte de las Escuelas. Todavía en 1953 funcionaban en España una treintena de Escuelas.

La Escuela de Cristo se fundó en Estepa por auto que dio en 14 de junio de 1670 el vicario D. Gerónimo de Rivera en la ermita de la Concepción a petición de D. Luis de Villaseca, D. Rodrigo de Melgar y otros muchos vecinos. En el mismo auto se mandó que los ejercicios se tuvieran y efectuasen en la sala baja del hospital de la Asunción donde entonces se servía la parroquial de San Sebastián. Las principales personas del pueblo se inscribieron en su nómina de hermanos, fomentaron el culto y logaron reunir algunas mandas, donaciones y memorias piadosas con que sostenerlo. El vicario Rivera mandó que la imagen de la Inmaculada Concepción, propiedad del Marqués de Almunia y con capilla propia en la ermita de la Concepción, fuera trasladada al oratorio para presidirlo. En consecuencia, la imagen fue trasladada en solemne procesión el 30 de abril de 1682. En 1766, junto con la reforma de la iglesia, se renueva el oratorio y se construye un retablo para presidirlo con tres capillas. En el centro la imagen de la Inmaculada Concepción, a la izquierda San José con el Niño y a la derecha San Felipe Neri. Estas tres tallas están realizadas por el mismo autor del retablo, Andrés de Carvajal. Por lo tanto, la imagen de la Inmaculada Concepción no corresponde con la que fue cedida en un principio. El retablo fue realizado por el entallador astigitano Juan Ramírez (1753-1758).

El oratorio continuó en la sala baja del hospital hasta 1811, en el que se cede el espacio a la enfermería de hombres y se traslada a una sala adosada a la ermita de la Asunción, con la que se comunica por medio de una puerta. Junto al retablo del oratorio, la sala se decoraba con doce cuadros antiguos en los que se representaba a los apóstoles. De nuevo en el siglo XX se traslada el oratorio a la capilla que se abre en el lado del evangelio de la iglesia y que da a las escaleras del camarín de la Asunción.



Fuente:
-Memorial Ostipense, Aguilar y Cano, A. 1886. Anel, Granada, 1975
-Guía Artística de Sevilla y su provincia, Diputación Provincial, Sevilla, 1981
-Catálogo Arqueológico de Sevilla y su provincia, Tomo IV, Sevilla, 1954
-Cuadernos de la Estepa monumental: Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción. Ed. Ayuntamiento de Estepa, 2000
-Estado de conservación de las esculturas del retablo de la Inmaculada de Andrés de Carvajal. Patologías frecuentes de la escultura en madera. Martínez de Abellanosa Moreno, C. I Congreso Andaluz sobre Patrimonio Histórico (2009). Ed. Ayto de Estepa. Cuadernos de Estepa nº04. 2014
-Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción en Estepa (Sevilla). D. García, S. Cabaco y J. Abades. La Hornacina
-La Santa Escuela de Cristo: una institución desconocida del Barroco estepeño. Jordán Fernández, JA y Ramírez González, S. VII Jornadas de Historia de Estepa, 2022.
-Libro de la Santa y Venerable Escuela de Cristo de Estepa (1741-1777). Archivo de la Parroquia de Santa María de Estepa
-La obra del escultor Andrés de Carvajal para la Escuela de Cristo de Estepa (Sevilla). Ramírez González, S. y Jordán Fernández, J. A. Boletín de arte, 2023

12/9/15

RELICARIO DE STA. TERESA DE ÁVILA, DE LA VIRGEN DEL CARMEN


Según explica Floren Salvador Díaz Fernández para El Periódico de los Pueblos, la Virgen del Carmen de Estepa cuenta con el único relicario de Santa Teresa de Ávila de la localidad de Estepa, al menos que se conozca. Este relicario está realizado en plata dorada y esmeralda verde, mientras que el dibujo es un pequeño trozo de lienzo pintado. Por la estructura del relicario, se cree que puede tener unos 300 años.

Esta información se ha dado a conocer durante el Año Jubilar Teresiano, que comprende desde el 15 de octubre de 2014 al 15 de octubre de 2015 con motivo del V Centenario del nacimiento de la santa mística. Teresa de Ahumada (Santa Teresa de Jesús) nació en Ávila el 28 de marzo de 1515 y murió en Alba de Tormes (Salamanca), en 1582. Fue beatificada por Pablo V en 1614, canonizada por Gregorio XV en 1622 y nombrada Doctora de la Iglesia Universal por Pablo VI en 1970.

Fuente:
-Procesión de la Virgen del Carmen en Estepa. El Periódico de los Pueblos. 2015

15/3/15

LAS ÓRDENES RELIGIOSAS EN ESTEPA

A mediados del siglo XVI, las poblaciones de similares características a las de Estepa contaban con varios conventos. Sin embargo, en Estepa no se había producido ninguna fundación. En 1559 Estepa pasa de manos de la Orden de Santiago a manos de los banqueros genoveses Centurión, dando lugar a la fundación de conventos en la segunda mitad del siglo XVI. Sin embargo, el escaso número de conventos instalados en la población se debe principalmente por la existencia de un poder religioso fuerte, el Vicario, que potenció el clero secular, dejando un escaso margen a las órdenes, de las que recelaba.

D. Marcos Centurión, primer Marqués de Estepa, y la familia Centurión en general intercedieron para traerse a tierras estepeñas órdenes religiosas de origen italiano: mínimos, franciscanos y clarisas.

-Órdenes de los mínimos: En dos de febrero de 1562, a la una de la madrugada tomó posesión del convento mínimo de Ntra. Sra. de los Ángeles el padre fray Jerónimo Morzillo, siendo el convento número 22 de los que la Orden de los Mínimos tuvo en España. Se acuerda concederles la Ermita de la Concepción, de origen santiaguista, en la calle Ancha para la fundación del convento. Sin embargo, el terreno cedido, en la ladera y entre calles, no corresponde con las expectativas de los frailes y deciden el 15 de agosto de 1562 trasladarse a la acera opuesta. Poco después se establecería la correspondiente Orden Tercera de los mínimos para los seglares. En 1602 comienza la construcción de la iglesia. En el convento mínimo de la Victoria se erigió a finales del siglo XVI la cofradía de Nuestra Señora de la Soledad y en 1654 la hermandad del Entierro de Nuestro Redentor Jesucristo. En el año 1699 el convento de la Victoria se vio envuelto en las numerosas contiendas entre la Vicaría de Estepa y los señores marqueses de la villa. A partir de la segunda mitad del siglo XVIII el convento vivió un periodo de esplendor que coincidió con el estepeño Fr. José Sánchez Manzano como superior provincial de la orden. Se promocionó el culto, adorno y decencia de la iglesia. Se decoraron retablos de la escuela antequerana y obras de los escultores Luis Salvador Carmona, José de Medina, Diego Márquez y Vega o el granadino José Fabré. La torre se terminó en 1766. Destacó también el P. Alejandro del Barco y García, que escribió el primer manual de historia y arqueología de la villa, La antigua Ostippo y actual Estepa, concluido en el año 1788. En 1809 se suprimieron todas las Órdenes existentes en España, por los que se clausuró el convento de los mínimos y se realizó inventario de sus bienes en 1810. Con la llegada de Fernando VII en 1814 se les devuelve el convento y sus propiedades. En la Archidiócesis sólo quedaron abiertos los conventos de Jerez, Sevilla, Utrera y Estepa. Al convento de Estepa fueron trasladados los religiosos de los conventos de Osuna y Olvera, pero en 1935 se volvieron a prohibir los conventos con menos de 12 religiosos. El convento fue cerrado y quedó abandonado, celebrándose culto sólo en la iglesia. En 1938 se cierra al culto la Iglesia de la Victoria y un año más tarde, se desmotan sus retablos y se reparten sus bienes. En 1955 se declara la torre Monumento Nacional de Andalucía. (Ver aquí)

-Órden de las clarisas: El 10 de enero de 1599, los Marqueses de Estepa, D. Juan Bautista Centurión y Dña. María Fernández de Córdoba, fundaron el convento de Santa Clara a petición del Concejo de la Villa. La fundación se realiza a través de la herencia de unas casas que recibe el Concejo dispuestas a la venta y sus beneficios destinados a obras pías. El Concejo propone la fundación del monasterio en tales casas y recibe la dotación económica de María Centurión, hija del marqués, que ingresaría en la orden. La Iglesia se inauguró en 1621 y la obra del convento duró hasta más de 1677. Destacan las pinturas murales de la iglesia, realizadas por un desconocido artista sevillano, que relaciona santos Franciscanos con las otras órdenes. Los retablos y esculturas comenzaron a realizarse en el siglo XVI. En 1708 y 1709 el maestro sevillano Pedro Ruiz Paniagua realizó el retablo mayor y los dos colaterales. El resto de los pequeños retablos de la nave son de la primera mitad del siglo XVIII, relacionados con la escuela antequerana. Del cenobio destaca su colección de Niños Jesús, obras de Luis Salvador Carmona y un importante ajuar de plata, bordados y lienzos. Las clarisas estepeñas se dedican a la oración y a la elaboración de pasteles y dulces. En 1999 celebraron el 400 aniversario de su fundación. (Ver aquí)

-Órden de los franciscanos: La fundación corresponde a D. Juan Bautista Centurión, marqués de Estepa, como una necesidad derivada de prestar asistencia religiosa a las monjas de Santa Clara de Jesús. Sin embargo, la llegada de los franciscanos se remonta a 1590 cuando intentaron fundar un convento, albergándose en una ermita en las afueras de la población. Pero su llegada fue vista con recelo y fueron expulsados de la ermita. Después de la fundación del convento de clarisas, su presencia estaba justificada y se fundó el convento en 1603. En 1614 el Concejo les donaba los terrenos para la huerta y les entregaba la Ermita de San Cristóbal, inaugurando su nueva iglesia en 1646. A partir de la segunda mitad del siglo XVIII el convento vivió un periodo de esplendor que coincidió con el estepeño Fr. Juan de Luna como superior provincial de la orden. Se promocionó el culto, adorno y decencia de la iglesia. Se decoró con retablos, lienzos y obras de importantes artistas como Luis Salvador Carmona. Con anterioridad a 1686 se fundó la Orden Tercera de los franciscanos. A comienzos del siglo XIX, la orden se vio afectada por los acontecimientos. En 1809 se suprimieron todas las Órdenes existentes en España, por los que se clausuró el convento y se realizó inventario de sus bienes en 1810. Con la llegada de Fernando VII en 1814 se les devuelve el convento y sus propiedades, pero en 1835 se volvieron a prohibir los conventos con menos de 12 religiosos. El convento franciscano de Estepa fue cerrado en consecuencia. El 9 de enero de 1904 el Arzobispo de Sevilla, D. Marcelo Spínola, autoriza la reapertura del convento estepeño que le fue solicitada por los franciscanos de Ntra. Sra. de Regla de Chipiona. De este nuevo periodo, destaca la figura del Padre Alfonso y el padre Martín Recio, y la fundación de la Hermandad del Calvario en 1941. En 2003 los franciscanos celebraron el 400 aniversario de su fundación. (Ver aquí)

A pesar de que sólo se realizó la fundación de tres conventos en la villa, no fueron estas órdenes las únicas que se interesaron por establecerse en Estepa:

-Orden del Carmelo: A finales del siglo XVI, la Orden pretendió convertir la Ermita de la Vera Cruz en su convento (16 de mayo de 1597). La cofradía de la Vera-Cruz vivía un periodo de decadencia y, ante el deterioro de la Iglesia, decidieron ofrecerla a los frailes carmelitas con el consentimiento del marqués don Juan Bautista Centurión. A pesar de este favorable acuerdo, la fundación no se efectuó. En 1744, fray Nicolás María Richiuti, general de la Orden del Carmen, fundó la cofradía de Ntra. Sra. del Carmen con la aprobación del vicario en la Ermita del Cristo de la Sangre. En 1800 don José de Silva y otros vecinos solicitan al prior general de la Orden del Carmen, don fray Roque Melchor, que se establezca en la villa la Venerable Orden Tercera de Nuestra Señora del Carmen, miembros laicos de la antigua observancia, constituyéndose el 24 de abril de 1801 pero sin lograr mantenerse en la villa. (Ver aquí)

-Orden de los Dominicos: No se tiene constancia de la intención de la orden de los Dominicos en fundar un convento en Estepa. Sin embargo, a finales del siglo XVI y principios del siglo XVII se fundaron hermandades y cofradías relacionadas con la Orden. El 1 de enero de 1590 se funda la cofradía del “Dulce Nombre de Jesús” en la Iglesia parroquial de Santa María con el permiso del Marqués de Estepa y con la licencia oportuna de los frailes Dominicos de Écija. Otra hermandad relacionada con los Dominicos se funda en la misma iglesia hacia 1588, existiendo documentos desde 1598. Se trata de la hermandad de Ntra. Sra. del Rosario, que celebraba la victoria en la batalla de Lepanto de 1571.


-La Compañía de Jesús: D. Gonzalo Fernández de las Cuevas testó en 1636 su voluntad de “fundar un colegio de la Compañía de Jesús”, para cuyo sostenimiento donó la totalidad de sus bienes patrimoniales. D. Gonzalo preveía que si la Compañía declinaba su venida a Estepa se habría de nombrar ocho capellanes de la Iglesia Mayor que se dedicarían a la administración del colegio, contando en este caso con D. Adán Centurión y Córdoba, III Marqués de Estepa, como patrono. La llegada a Estepa de la congregación ignaciana y la legítima reclamación de los bienes donados propiciaran un interesante y dilatado pleito con el Marqués de Estepa, cuya intención era hacerse con el patrimonio legado a la Compañía e impedir su establecimiento en la villa estepeña. En torno a estas fechas el colegio se había fundado, estando a su cargo una pequeña comunidad de religiosos jesuitas con el padre Pedro Delgado como procurador. En 1643 el Consejo de la villa reconoció los derechos de la Compañía, pero la Real Chancillería de Granada dictaminó en 1647 que se fundasen las capellanías establecidas. El dictamen definitivo llegará en 1671, por el que la congregación ignaciana aceptaba sólo 200.000 ducados y el resto del patrimonio y las capellanías pasaban a ser administrados directamente por el Marqués de Estepa. A instancias del marqués, el vicario D. Jerónimo de Rivera fundará unas Escuelas Pías en la calle Ancha en 1673. De esta forma se desestimaba el establecimiento de la congregación ignaciana en la villa y se desligaba a la Compañía de la fundación del colegio. (Ver aquí)

-Escuela de Cristo: Fue una adaptación para el pueblo del Oratorio que fundó San Felipe Neri hacia el año 1575, aprobada como institución por el papa Alejandro VII en 1665 y reconfirmada en 1669 por el papa Clemente IX. La Escuela de Cristo se fundó en Estepa por auto que dio en 14 de junio de 1670 el vicario D. Gerónimo de Rivera en la ermita de la Concepción a petición de D. Luis de Villaseca, D. Rodrigo de Melgar y otros muchos vecinos. En el mismo auto se mandó que los ejercicios se tuvieran y efectuasen en la sala baja del hospital de la Asunción. El vicario Rivera mandó que la imagen de la Inmaculada Concepción, propiedad del Marqués de Almunia y con capilla propia en la ermita de la Concepción, fuera trasladada al oratorio para presidirlo. En consecuencia, la imagen fue trasladada en solemne procesión el 30 de abril de 1682. En 1766, junto con la reforma de la iglesia, se renueva el oratorio y se construye un retablo para presidirlo con tres capillas. En el centro la imagen de la Inmaculada Concepción, a la izquierda San José con el Niño y a la derecha San Felipe Neri. Estas tres tallas están realizadas por el mismo autor del retablo, Andrés de Carvajal. Por lo tanto, la imagen de la Inmaculada Concepción no corresponde con la que fue cedida en un principio. El oratorio continuó en la sala baja del hospital hasta 1811, en el que se cede el espacio a la enfermería de hombres y se traslada a una sala adosada a la ermita de la Asunción, con la que se comunica por medio de una puerta. Junto al retablo del oratorio, la sala se decoraba con doce cuadros antiguos en los que se representaba a los apóstoles. De nuevo en el siglo XX se traslada el oratorio a la capilla que se abre en el lado del evangelio de la iglesia y que da a las escaleras del camarín de la Asunción. (Ver aquí)


-Orden de San Antonio Abad: la Ermita de San Antonio Abad fue levantada entre 1730 y 1752 por Antonio Miguel Fernández, presbítero, don Miguel de Santalbáez y don Pablo de Traba, sin consagrarla a ninguna orden religiosa. En 1747, los fundadores hacen venir al hermano Juan, ermitaño, para el cuidado y aseo de la ermita. En 1748 la ermita acoge a más ermitaños y temiendo que fuera reclamada por la Orden de San Antonio, los fundadores dedican su altar mayor a Ntra. Sra. del Valle. En 1766 se hace entrega de ella a los hermanos que la habitaban y se construyen las dependencias del convento. Es entonces cuando se puede hablar del asentamiento de estos hermanos ermitaños en Estepa, pero no se conserva ningún documento que los relacione directamente con la Orden de San Antonio Abad ni que se fundara un hospital para cuidar a enfermos, que era el principal objetivo de esta Orden. En 1780 se colocaron, con permiso de la Vicaría, las estaciones del Vía crucis en sillares desde el pueblo hasta la ermita. Sin embargo, en 1830 la ermita está en ruinas y se trasladan las imágenes a la Iglesia de los Remedios y de Santa María. La ermita tuvo obras de José de Medina y Benito Hita del Castillo. (Ver aquí)

-Orden de los Siervos de María: A finales del XVIII, el Vicario D. Manuel Bejarano y Fonseca fomentará el culto a la Santísima Virgen en su advocación de los Dolores, contando así ampliamente con el respaldo de la Vicaría de Estepa. El Vicario funda la Venerable Orden Tercera de los Siervos de Nuestra Señores de los Dolores (Servitas) en Estepa en la misma capilla donde tenía su sede la Hermandad de San Pedro. La patente de erección de esta orden tercera fue dada por el prior general de la Orden de los Siervos de María en el convento de San Marcelo de Roma el 4 de enero de 1765. El documento más antiguo es un libro de asiento de hermanos que comienza en 1790, cuando se hizo cargo de la corporación el presbítero estepeño don Diego de Vergara, y acaba en 1816. Los Servitas desearon controlar la “Obra Pía del Pecado Mortal”, que era una institución religiosa dedicada a pedir limosnas para fines caritativos y cultos, e incluso deseaban absorber a la Hermandad de San Pedro. Esto produjo un pleito que comienza en 1765 y un conflicto judicial en 1799, pero que no se resolverá hasta principios del XIX con la unión de ambas corporaciones. (Ver aquí)

Cabe destacar que los conventos que se establecieron en Estepa se vieron afectados por los acontecimientos del siglo XIX. Con los hechos de la invasión francesa de 1810, o mejor por el año de 1808 en gran parte de la Península, empezaron los grandes desastres que hasta movilizaron y perturbaron la tranquilidad no sólo de la iglesia sino también de las Órdenes religiosas, como sucedió en Andalucía. Se agravaron los anteriores desastres y sucesos antirreligiosos con la exclaustración en sus dos fases (1833-1840) y con la injustificada Desamortización en dos intervalos, agudizándose principalmente en la de 1835. La revolución española de 1868 añadió al mal estado de cosas, abundantes y desastrosos daños que diezmaron en gran manera nuestro Patrimonio Artístico Nacional.

La llegada de nuevas órdenes a Estepa tuvo que esperar a comienzos del siglo XIX. En 1904 el Arzobispo de Sevilla, D. Marcelo Spínola, autoriza la reapertura del convento de la orden franciscana en Estepa. Y en 1926 se funda la casa filial de las Hermanas de la Cruz en Estepa.

-La Compañía de la Cruz: La obra de Santa Ángela de la Cruz se extendió rápidamente, creándose numerosos conventos localizados principalmente en Andalucía occidental y el sur de Extremadura, centrando siempre su actividad en la asistencia material y espiritual a pobres, enfermos, necesitados y niños huérfanos o sin hogar. También se fundaron congregaciones en Castilla-La Mancha, Galicia, Valladolid, Valencia y las Islas Canarias. La casa filial de Estepa se fundó en 1926 cuando Santa Ángela ejercía como Madre General y al lado se construyó su Iglesia de estilo neogótico. En Estepa estuvo Madre María de la Purísima como superiora. (Ver aquí)

-Orden de la Merced: En 1940 se funda en nuestra vecina población de Marchena, el instituto de Esclavas Mercedarias del Santísimo Sacramento, donde un puñado de jóvenes dedicaron su vida a la adoración al Santísimo Sacramento y la realización de numerosas obras de calidad. Fueron dos de estas hermanas las que llegaron a Estepa en 1973, llamadas por el Ayuntamiento de la época, de la que era alcalde Rafael Machuca, con el fin de dedicar su vida a los ancianos del Asilo de Ntra. Sra. de la Asunción, lugar éste que en aquellos tiempos se encontraba en un lamentable estado. En el año 1974, y como hermana Superiora, se incorporó a nuestro pueblo la hermana Inmaculada, que recibió la medalla emérita de la ciudad en 1999 por su tesón y entereza en la lucha por la dignidad y el bienestar de la ancianidad. A principios del 2010, las hermanas abandonaron el asilo, que pasó a gestionarse a través del Ayuntamiento, y la Hermandad de San Pedro se encargó del culto a Ntra. Sra. de la Merced. (Ver aquí)


Fuente:

-Las órdenes religiosas en la Vicaría de Estepa (siglos XVI al XVIII). José María Miura Andrades. Actas del IV Jornadas sobre Historia de Estepa. Ed. Ayto. de Estepa, 2000.
-El patrimonio de los conventos estepeños: Propiedades y rentas. Joaquín Octavio Prieto Pérez. Actas del IV Jornadas sobre Historia de Estepa. Ed. Ayto. de Estepa, 2000.
-Clausura. Monasterio de Santa Clara de Jesús. Ed. Ayuntamiento de Estepa, 1999
-La efímera presencia de la Compañía de Jesús en Estepa. Ezequiel A. Díaz Fernández.
-El Colegio de los Jesuitas (1636-1653). EA Díaz Fernández. Historia de Estepa, 2012
-La Orden de las Mercedarias en Estepa. Inmaculada Manzano. Revista de Feria 2010.
-Memorial Ostipense, de Antonio Aguilar y Cano, 1975. Reedición.
-La antigua Ostippo y actual Estepa, de Padre Alejandro del Barco. Reedición de A. Recio Veganzones. Ed. Iltmo. Ayto. de Estepa, 1994.

14/3/15

LA COMPAÑÍA DE LA CRUZ

La Compañía de la Cruz es una Congregación religiosa católica conocida también como Hermanas de la Cruz que fue fundada en Sevilla, el 2 de agosto de 1875 por Santa Ángela de la Cruz. Su fundadora, Ángela de la Cruz, nació en Sevilla el año 1846 y murió en esa misma ciudad en 1932. Pertenecía a una familia numerosa y pobre, y desde muy joven trabajó y se entregó al servicio de los más pobres y marginados.

En 1873 Ángela de la Cruz formuló votos perpetuos fuera del claustro y poco después tuvo la idea de fundar la «Compañía de la Cruz». El 17 de enero de 1875 con muy pocos recursos comenzó a tomar forma su proyecto, encontró a tres compañeras, una de ellas llamada Josefa de la Peña gozaba de una buena situación económica, por el contrario las otras dos, Juana María Castro y Juana Magadán, disponían de escasos recursos. Con el dinero de Josefa Peña alquilaron su «convento» que era solamente un cuarto en la casa número 13 de la calle San Luis en Sevilla, y organizaron un servicio de asistencia a los necesitados a lo largo del día y de la noche. Posteriormente se trasladaron al número 8 de la calle Hombre de Piedra también en Sevilla, sus compañeras comenzaron a llamarla Madre.
En 1876 se declara una epidemia de viruela en Sevilla, ello hace que las Hermanas de la Cruz intensifiquen sus esfuerzos de ayuda a pobres y enfermos, causando su labor gran admiración en todos los estamentos de la ciudad. Su metódica de trabajo es siempre la misma, acuden por parejas a casa de los enfermos que las necesitan, mientras una atiende al paciente sentada a su lado, la segunda realiza las actividades del hogar. En este mismo año, 1876, Sor Ángela consigue la admisión y bendición de su obra por el obispo de la diócesis, el Cardenal Spínola.  

En 1877 se había fundado la primera casa filial en Utrera, de la provincia de Sevilla. Siguieron en 1878 la de Ayamonte (Huelva), en 1880 la de Carmona, y aún seguirán 23 fundaciones más en vida de Sor Ángela de la Cruz,  entre otras, la de Málaga y Madrid. Su obra se extendió rápidamente, creándose numerosos conventos localizados principalmente en Andalucía occidental y el sur de Extremadura, centrando siempre su actividad en la asistencia material y espiritual a pobres, enfermos, necesitados y niños huérfanos o sin hogar. También se fundaron congregaciones en Castilla-La Mancha, Galicia, Valladolid, Valencia y las Islas Canarias.

La casa filial de Estepa se funda en 1926 con la mediación de D. Antonio Álvarez Sobrevilla (1884-1934). El objetivo que D. Antonio se propuso para traer a las Hermanas de la Cruz a Estepa fue que asistieran a los enfermos pobres en sus domicilios, atendieran un internado de niñas huérfanas y se dedicaran a dar educación cristiana y cultural a hijas de familias humildes de la localidad. Las Hermanas también se hicieron cargo de las casas de la barriada de la calle San Antonio, que D. Antonio construyó para proporcionar vivienda económica a familias obreras y necesitadas por una pequeña renta y que pasaron a ser propiedad de sus inquilinos por una pequeña cuota mensual. A la inauguración de la Residencia en 1926 asistió Sor Angela de la Cruz.

La Madre acudía a las fundaciones, trataba con los fundadores bienhechores, procuraba que las casas fueran de acuerdo con el espíritu de la Compañía: pobres y austeras, con lo necesario para su ministerio propio. Lo mejor, para la capilla. El resto desprovisto de todo adorno y lo más propio de pobres y penitentes. Una vez establecida la superiora y las Hermanas, exhortándolas a vivir según el Instituto, las dejaba en las manos de Dios y se comunicaba maternalmente con ellas por cartas, para fomentar ante todas su espíritu y responder a las cuestiones que se presentaban.

En 1894 Sor Ángela viajó a Roma para asistir a la beatificación del maestro Juan de Ávila y Fray Diego de Cádiz, pudiendo entrevistarse con el Papa León XIII, quien más tarde concedió el decreto inicial para la aprobación de la Compañía. En 1898 León XIII dio el "decretum laudis" del Instituto y San Pío X, en 1904, su aprobación pontificia y según aparece en el registro de Congregaciones, reza así: "Hermanas de la Compañía de la Cruz de Sevilla". En 1907 Sor Ángela asumió el gobierno y la responsabilidad de su Instituto religioso como primera Madre General, reelegida por cuatro veces. En 1928 sor Ángela cesa como Madre General, por razón de edad, tal y como recogían las nuevas Constituciones, y fue nombrada “superiora general honoraria”. Sor Angela murió el 2 de marzo de 1932 en su ciudad natal. Juan Pablo II la beatificó el 5 de noviembre de 1982 y la canonizó en 2003.

En el año 2008, el número de hermanas se acercaba al millar, extendiendo su caridad a otros países como Argentina o Italia, estando el noviciado en la ciudad de Sevilla, que vio nacer y morir a su fundadora.



13/3/15

LA EXCLAUSTRACIÓN Y DESAMORTIZACIÓN EN ESTEPA


Con el término exclaustración se hace referencia al hecho de abandonar el claustro, es decir, el estado religioso, voluntaria o forzosamente, para vivir fuera del mismo. Considerada en su aspecto histórico, ésta consiste fundamentalmente en la supresión de monasterios y conventos llevada a cabo por el poder político, negando a las comunidades religiosas su existencia legal y prohibiendo a sus miembros la práctica de la vida en común. Generalmente la exclaustración va acompañada de un proceso de desamortización que supone la incautación por el Estado de los bienes pertenecientes a las comunidades suprimidas, a las que suele seguir la venta en pública subasta.

En el siglo XVIII se impone la supremacía del poder real sobre la Iglesia y el derecho de injerencia de la Corona en el gobierno de la misma. Aunque la preocupación por el elevado número de religiosos es una constante desde el siglo XVI en los Gobiernos de España, no será hasta la llegada de los Borbones que esta preocupación se traduzca en medidas legales concretas.

Durante el reinado de Carlos III (1759-1788), tiene lugar la expulsión de los jesuitas de los territorios españoles en 1767 y se reducen el número de religiosos de la Orden de la Merced Descalza en 1774. En esta misma línea se sitúa el expediente relativo a los conventos de mínimos de la Archidiócesis de Sevilla solicitado en 1775 y poco después anulado.

Durante el reinado de Carlos IV (1788-1808), motivada por la permanente crisis de la Hacienda Pública y agravada por los cuantiosos gastos derivados de la guerra con Francia, se decreta la primera desamortización eclesiástica en 1798. Este primer proceso señala el camino a seguir por las siguientes desamortizaciones: apropiarse de los bienes de la Iglesia para, con su venta, hacer frente al permanente estado de quiebra de la Hacienda Pública.

La Real Orden afectó a los bienes de la extinta Compañía de Jesús y también a los bienes raíces pertenecientes a “hospitales, hospicios, casas de misericordia, de reclusión y expósitos, memorias pías y patronatos de legos”.  Y en 1805 el papa Pío VII autoriza al monarca español para vender capellanías y la séptima parte de las fincas pertenecientes a conventos e iglesias.

Durante la ocupación francesa, el primer decreto exclaustrador fue firmado por Napoleón en 1808, por el cual los conventos debían quedar reducidos a una tercera parte y se prohibía la admisión de novicios. En 1809 José I firma  el decreto de exclaustración total, suprimiendo todas las órdenes religiosas masculinas sin excepción. Los bienes de los conventos quedaban aplicados a la Nación. Todos los conventos quedaron suprimidos en fechas variables a lo largo de tres años, conforme avanza la ocupación del territorio español por las tropas francesas. A principios de marzo de 1810 se procede al cierre de los conventos de órdenes masculinas de las villas de Estepa: el de San Francisco (franciscanos) y el de la Victoria (mínimos).

A finales de agosto de 1812, el mariscal Soult ordena levantar el sitio de Cádiz, único reducto que había resistido el avance napoleónico, lo cual marca el inicio de la retirada de las tropas francesas del solar hispano. En la mañana del día 1 de septiembre de 1812 los últimos soldados franceses abandonaron la villa de Estepa, poniendo así fin a más de treinta meses de ocupación.

Con la llegada de Fernando VII en 1814 se devuelven los conventos y sus propiedades pero el número de religiosos sufrió una merma considerable. En 1820 Fernando VII se ve obligado a jurar la Constitución de 1812, comenzando el llamado “trienio liberal”. Las nuevas Cortes pronto empezaron a ocuparse de la reforma de los religiosos: se suprimió de nuevo la Compañía de Jesús, las órdenes monacales, las de canónigos regulares y premonstratenses, las órdenes militares y las de los hospitalarios.

Se reformaron las órdenes mendicantes o regulares: no se permitirán fundar nuevos conventos ni admitir novicios, sólo podrá haber un convento de una misma orden en un pueblo, la comunidad inferior a 24 religiosos se unirá con la de otro convento de la misma orden y se trasladará a vivir en él, aunque si es el único del pueblo puede subsistir al menos con 12 religiosos.

Con estas medidas se suprimieron 324 casas de las órdenes extinguidas y se cerraron 801 conventos (de un total de 1661) pertenecientes a las órdenes reformadas. En cuanto al número de religiosos secularizados se estima que fueron unos 8000 sobre un total de 33000.

El convento franciscano de Estepa parece que no tuvo mayor problema en continuar abierto y sin haber recibido miembros de otras comunidades cercanas, dado al carácter numeroso de su comunidad. Respecto a los mínimos, sólo quedaron abiertos en la Archidiócesis los conventos de Jerez, Sevilla, Utrera y Estepa. Al convento de Estepa fueron trasladados los religiosos de los conventos de Osuna y Olvera, que fueron cerrados.

En 1823 se pone fin a este periodo, decretándose la anulación de las disposiciones del gobierno liberal y se establece la devolución a los regulares de todos sus bienes y conventos, sin conceder indemnización a sus compradores.

A la muerte de Fernando VII en 1833 asume la Regencia Dª María Cristina, su esposa y madre de Isabel II. Durante este periodo (1833-40) se va a consumar la desaparición definitiva de las órdenes religiosas en España. En julio de 1835 se suprime de nuevo la Compañía de Jesús y todos los conventos que no tuviesen 12 religiosos. Durante la sublevación de agosto contra el gobierno moderado surgen las juntas locales revolucionarias que decretarán por su cuenta la supresión de los conventos. Así en Andalucía se cerrarán todos los conventos entre el 18 de agosto (Cádiz y Málaga) y la primera quincena  de septiembre (Sevilla). En septiembre se les da carácter legal y se pone en venta todos los bienes pertenecientes a comunidades religiosas suprimidas.

Otros decretos aseguraban la incautación por el Estado de buena parte de las propiedades del clero secular, que recibiría desde entonces una modesta asignación económica del Estado, y los bienes de corporaciones, congregaciones y hermandades. La Vicaría, las parroquias y las ermitas también verían mermados sus bienes rústicos y urbanos.

El cierre del convento franciscano de Estepa pudo producirse en el verano de 1835 o, a lo sumo, durante el otoño o invierno de ese mismo año. El 9 de enero de 1904 el Arzobispo de Sevilla, D. Marcelo Spínola, autoriza la reapertura del convento estepeño que le fue solicitada por los franciscanos de Ntra. Sra. de Regla de Chipiona.

El convento de los mínimos de Estepa se cerró definitivamente en agosto de 1835. A la expulsión de los frailes siguió la venta del convento, para vender los materiales, del que sólo quedó un solar. La Iglesia todavía quedó un pie casi un siglo después, del cual sólo se conserva la torre.

Aguilar y Cano en su “Memorial” apunta que en 1835 tuvo lugar en Estepa un levantamiento popular, del que se desconoce si afectó a los frailes y conventos. De cualquier forma, el cierre tuvo que suponer para los frailes, al menos en un primer momento, un cierto desconcierto y desamparo, sobre todo si se tiene en cuenta que en aquel tiempo el Vicario, máxima autoridad eclesiástica de la villa, estaba desterrado en Manzanares y poco podría hacer para auxiliarles. Algunos frailes en sus respuestas dejan traslucir lo mal que lo pasaron, casi dos años después de estos hechos. Sin embargo, con la llegada del nuevo Vicario, su situación irá cambiando y más de la mitad desempeñarán cargos en las diferentes parroquias de la jurisdicción y el resto dispondrán de alguna capellanía o ejercerán como sacerdotes particulares.

El proceso de desamortización significó en el siglo XIX el trasvase de miles de fincas rústicas y urbanas, la pérdida de gran parte del patrimonio de la iglesia, la exclaustración de gran número de religiosos, el abandono de los edificios que fueron conventos, la dispersión del patrimonio que conservaban, en parte recuperado por su ingreso en museos y colecciones artísticas; y la conformación de una élite nobiliaria y burguesa que se enriquece con el proceso acaparando tierras y consolidando su posición económica y social.

Fuente:

-La exclaustración de 1835-1837 en la Vicaría de Estepa. Jorge Alberto Jordán Fernández. IV Jornadas sobre Historia de Estepa. 2000
-Patrimonio Eclesiástico desamortizado en Estepa. José Manuel Navarro Domínguez. III Jornadas sobre Historia de Estepa. 1998

12/3/15

LA VISITA DE FRAY DIEGO JOSÉ DE CÁDIZ A ESTEPA

 Fray Diego José de Cádiz nace en Cádiz el 30 de marzo de 1743. Pertenecía a una familia ilustre y se quedó huérfano de madre a los 9 años. Empezó sus estudios de gramática en Grazalema (Cádiz), donde se fue a vivir su padre y a los doce años estudió Lógica y Metafísica en el convento de los PP. dominicos de Ronda (Málaga). En 1759 fue admitido en el noviciado de los Hermanos Menores Capuchinos de Sevilla. Después de siete años, en los que realizó sus estudios filosóficos y teológicos, fue ordenado sacerdote en Carmona (Sevilla), a los 23 años de edad. En el convento de capuchinos de Ubrique (Cádiz) aprendió el ministerio de la palabra.

Fray Diego José de Cádiz fue un gran impulsor de la devoción de la Virgen como Divina Pastora de las Almas. En 1703 el capuchino Fray Isidoro de Sevilla difundió la devoción a esta advocación de la Virgen representada como una pastora de la época, con su cayado y rodeada de ganado ovino. Fray Diego José de Cádiz propuso la representación al lado de su Hijo en el gesto de ayudarla al cuidado del redil, al considerar a María como Madre del Buen Pastor (Bula de Pío VI, 1795).

Los Capuchinos recorrían los pueblos predicando y evangelizando a los fieles en las llamadas misiones populares. Si la iglesia era pequeña se instalaba el púlpito en la plaza y los predicadores se turnaban. El principal objetivo de las misiones era provocar entre los habitantes de los lugares visitados una convulsión de las conciencias que compensase la insatisfactoria atención y la rutina de los curas de parroquia. La Misión suponía una retórica basada en técnicas estudiadas de los predicadores, destinadas a movilizar el sentimiento de culpa de los creyentes hasta la sumisión colectiva del pueblo a las prácticas religiosas de las que se había apartado o que cumplía sólo de forma aparente. Para hacer más duraderos los frutos de la misión, los capuchinos añadían al ministerio de la palabra la práctica de la oración, Vía Crucis, procesiones o cantos del Rosario.

Divina Pastora en la Iglesia de Santa Clara, Estepa
Fr. Diego José comenzó en 1771 sus misiones itinerantes por España y pronto adquirió un gran predicamento. He aquí lo que decía de él un contemporáneo suyo:“En el acto de contrición, y con el Crucifijo en las manos, es irresistible. Las acciones expresivas de su cuerpo y rostro; los abrazos con el Señor; aquel levantarlo y mirarlo tiernamente; aquellos coloquios tan dulces con que desahoga el amor que internamente le abrasa, no hay con qué compararlos”. Fue nombrado teólogo, examinador sinodal y canónigo en numerosas diócesis de todo el país. Sus ideas le provocaron conflictos con la Corona, acusándolo de atacar los privilegios de la misma, de criticar la gestión por parte del Estado de los bienes y rentas de la Iglesia y de injuriar a personajes notables de la época. El Consejo de Castilla le suspendió en 1784 el derecho de predicación y lo desterró a Casares (Málaga). Más tarde fue absuelto y continuó con su predicación. En la última etapa de su vida se tiene constancia de su predicación en Estepa junto a Ceuta, Algeciras, Sevilla, Jaén, Baena, Ronda y Grazalema.

En Estepa utilizó su retórica para provocar la indignación del pueblo, utilizando una de las técnicas que los misioneros llevaban a cabo. Acusó al pueblo de ser duros de corazón y abandonó atropelladamente el púlpito sin realizar el acto de contrición, como si la maldad de los pecadores que tenía en frente no mereciera la misericordia, sino la condenación eterna. Esto provocó que las gentes, espantadas, corrieran tras él suplicándole que regresara y le prometieran reformarse. De su predicación en Estepa escribió:

Monumento en Ronda por el centenario de su beatificación
“Yendo ya por la calle para la plaza, y llevando el Crucifijo grande reclinado sobre el pecho y brazo izquierdo, me sentí dar un vuelco el corazón y moverme a no hacer acto de contrición aquella tarde; empezaron los temores de si sería cosa mía y se reiría el pueblo, etc.; pero, acordándome que usted me tiene mandado siga estos movimientos, me resolví a ello, y para más seguridad se lo propuse al Padre Eusebio, y lo aprobó.

En efecto, al concluir la plática, reconvine al pueblo con la desconfianza que me quedaba de si se aprovecharía de lo que acababa de enseñarles, poniéndoles por prueba el poco fruto de la tarde antecedente. Díjeles con mucha serenidad en el modo y fuerza en la expresión que darían lugar a que Dios tomase la mano, como la tomaría, si no trataban de darse por entendidos, que yo me empeñaba en que no sucediese, mas desde entonces levantaba mi mano para que se cumpliese la voluntad de Dios. Pedí al Señor volviese por su causa, y al pueblo dije que no le daba los remedios que para su justificación y salvación propongo en mis sermones, porque [...] [nada] podía ser útil a los que desprecian la palabra de Dios; sí les exhortaba como Cristo, mi Señor, a Judas, que siguiesen en sus designios de ofenderle y aumentar sus culpas, etc., y que en esta inteligencia me retiraba, dejándolos en manos de su mal consejo. Retireme, y nos volvimos a nuestro destino, quedando la plaza llena de gritos, llantos, confusión y otros varios afectos y efectos [...].

De esto resultó conmoverse el pueblo de modo que algunos a voces decían sus culpas, y pedían confesión; se hicieron desde aquella noche, por todas las restantes, muchas procesiones de penitencia; todos los rosarios; el clero por comunidad salió a las diez o más de la noche, rezando el Miserere, cantando saetas, etc. [...]” (FDC a FFJG, 31-III-80, pp. 394-395).

Después de 32 años de intensa vida misionera y dejando numerosos escritos, sermones y cartas espirituales, Fr. Diego José de Cádiz murió en Ronda el 24 de marzo de 1801, a los 58 años. La muerte del Beato tuvo resonancia en toda España haciéndole funerales en los pueblos en los que había predicado y dedicándole altares en numerosas iglesias. En 1825 se inició el proceso de beatificación que culminó en 1894 cuando el Papa León XIII le nombró Beato.

El pueblo de Estepa le dedicó un altar que se conserva en la Iglesia de Ntra. Sra. de la Asunción. El banco del retablo presenta policromía dieciochesca de influencia chinesca u oriental. La hornacina está flanqueada por estípites y su interior se decora con estofados vegetales, apareciendo los instrumentos de la pasión y la paloma del Espíritu Santo. Sobre la cornisa destaca una pintura del siglo XVIII de la Virgen del Carmen. La talla que preside el retablo es de la primera mitad del siglo XIX.

Retablo de la Iglesia de la Asunción, Estepa

Fuente:
-Biografía de Fray Diego José de Cádiz. Hermandad del Gran Poder. Sevilla.
-Las artes de un predicador en guerra contra las Luces…Dicenda. Cuadernos de Filología Hispánica. Fernando Durán López. Universidad de Cádiz.

CARTA DE EDICIÓN

El blog Devociones de Estepa nació en la cuaresma de 2009 y tuvo como motivo de inspiración la oportunidad de dar a conocer la Semana Santa de Estepa a través de los nuevos medios de comunicación. El objetivo principal era recopilar información de las Hermandades y Cofradías de Estepa así como mostrar nuestras tradiciones y costumbres. El blog se definió con carácter divulgativo, y por lo tanto, al carecer de carácter lucrativo, se ha rechazado sistemáticamente toda propuesta económica que hemos recibido. Sólo se ha permitido artículos relacionados con la información cofrade o que tuvieran carácter benéfico.

Para llevar a cabo este trabajo, se inició en el blog la recopilación de artículos que procedían principalmente de los boletines y libros de las Hermandades estepeñas, el
Ayuntamiento de Estepa en sus diversas publicaciones, blogs dedicados a la Historia y Semana Santa de Estepa y por último la información que se daba en las redes sociales. Para acompañar a estos artículos se escogían fotografías que se encontraban en los diferentes medios ya mencionados. Tanto los artículos como las fotografías publicados en estos medios no habían sido realizados para el blog.

Desde el blog se ha trabajado también por la investigación propia y de esta forma se han publicado artículos nuevos de información, a los que se le han dedicado un gran esfuerzo. Siguiendo la misma idea, se han realizados también fotografías propias que no se han firmado, pero que han aparecido tanto en el blog como en nuestra página de Cofrades. La idea del blog siempre ha sido compartir y dar a conocer, por lo que siempre se ha permitido la utilización de estas imágenes y de estos artículos. Sólo los que han llevado a cabo la aventura de crear un blog, pueden reconocer las numerosas horas, esfuerzo e ilusión que se le dedica a un proyecto de estas características, y es por ello por lo que conocemos de primera mano la importancia que para un creador de blog tienen los contenidos propios que ha realizado. Por eso, queremos disculparnos con aquellas personas que se hayan sentido ofendidas por la publicación de sus trabajos y retiraremos aquellos trabajos que no quieran que aparezcan en este blog. Sólo indicar que el blog no llega a asumir la autoría de estas fotografías y artículos, y que por lo tanto se expresa su autor o autores al final de cada artículo.

De igual manera, queremos mostrar nuestra gratitud a todas las personas que se han puesto en contacto con el blog para publicar sus artículos y fotografías. Sabemos la ilusión y confianza que han depositado en el blog y se lo agradecemos enormemente.

ALTAMENTE RECOMENDABLE


-Así fue posible el expolio de España. J. García Calero. ABCdeSevilla. 2012

-El Padre Alfonso: un viejo franciscano muy querido por los estepeños. A. Rodríguez Crujera. Desde la alcazaba. 2012

-Custodia y Cruz Parroquial. Apuntes para la historia. Blog de Antonio Solís González. 2012

-450 aniversario de la fundación del Convento de la Victoria de Estepa. A. Rodríguez Crujera. Desde la Alcazaba. 2012

-Una vieja tradición en Estepa, Las Cruces de Piedra. A. Rodríguez Crujera. Desde la Alcazaba. 2012

-Entrevista a "Pepe Romero". La Voz Cofrade de Osuna. 2011

-El milagro del Niño Jesús de Estepa. F. Cabanillas. El Correo de Andalucía. 2018

-Cuando el Niño Dios se pierde por las calles. JP Lendínez Padilla. Simplemente Capillita. 2010


-"Al salir fuera Pedro lloró" en Estepa. JP Lendínez Padilla. Simplemente Capillita. 2010

-El gallo canta en Estepa. Reliquias de la Provincia. Diego J. Geniz. El Palquillo. Diario de Sevilla. 2018
-La huella de la Reconquista en la provincia. N. Ortiz. ABCdeSevilla. 2018

-Don Lorenzo Suárez de Figueroa (I) (II) (III) A. Rodríguez Crujera. Desde la Alcazaba. 2010

-La Torre del Homenaje del Castillo de Estepa (I) (II) A. Rodríguez Crujera. Desde la Alcazaba. 2010

-Jesús de la Salud de Lora de Estepa. Jaime Muñoz. El zoom de Monet. 2009

-Burguillos Viajero: Estepa (I) y (II). J. Velázquez. 2010

-La firma de Cervantes en Estepa. A. Mallado. ABCdeSevilla. 2014

COLABORA CON EL BLOG

Nos gustaría saber:

-¿Quién hizo a Mª Stma. de la Amargura, San Juan Evangelista y María Magdalena de la Hermandad del Calvario tras la Guerra Civil?

-Localización de los lienzos de la desaparecida Ermita de la Concepción: lienzo de la Inmaculada Concepción y lienzo de San Fausto.

-¿Cuáles han sido las marchas elegidas por los pregoneros de la Semana Santa de Estepa?

-¿Quién ha dado el pregón de los Dolores de Nuestra Señora, el pregón de Ntra. Sra. de los Remedios y el pregón de Mª Stma. de las Angustias?

Nos gustaría encontrar:

-Fotografías de la visita de Nuestro Padre Jesús al Convento de Santa Clara en 1995.

-Fotografías de la salida extraordinaria de Mª Stma. de los Dolores de San Pedro en 2001.

-Fotografías de la salida extraordinaria de San Pedro Apóstol por los 50 años de la refundación de la Hermandad en 2003.

-Fotografías del traslado cuaresmal del Stmo. Cristo de las Penas a la Iglesia de la Asunción.

-Cartel conmemorativo del 50 aniversario de la Hermandad de las Angustias.

-Cartel conmemorativo del 50 aniversario de la Hermandad de los Estudiantes

-Cartel conmemorativo del 350 aniversario del Juramento a la Inmaculada Concepción de María (Hdad. San Pedro)

-Carteles de la Semana Santa de Estepa editados por el Consejo y por el Ayuntamiento

-Carteles de la Semana Santa de Estepa editados por la Caja San Fernando.

-Fotografías e información de la exposición "Las devociones populares en las colecciones privadas estepeñas"

-Fotografías de los retablos de la Iglesia de la Victoria que se encuentran en:

-Retablo Mayor (Iglesia de Santiago-Herrera)
-Retablo de San Francisco de Paula (Iglesia de la Encarnación-Casariche)
-Retablo de Ntra. Sra. de los Dolores (Iglesia de Santiago- Puente Genil)
-Retablo Virgen de las Angustias (Iglesia de Santiago – Puente Genil)
-Retablo de San Francisco de Sales (Iglesia de Santiago – Puente Genil)
-Retablo de Jesús Nazareno (Iglesia de Omnium Sanctorum – Sevilla)
-Retablo Ntra. Sra. de la Candelaria (Puebla de Cazalla)
-Retablo de Santa Lucía (Iglesia del Socorro – Badolatosa)
-Retablo de San Blas (Iglesia del Rosario – El Rubio)
-Púlpito de la Iglesia (Iglesia del Corpus Christi – Sevilla)

HORARIO DE VISITAS

Iglesia de San Sebastián, de 11 de la mañana a 1 de la tarde.

Iglesia de los Remedios, de 11 de la mañana a 1 de la tarde.

Iglesias de La Asunción, El Carmen y Santa Ana, de 11 de la mañana a 1 de la tarde, y de 7 a 9 de la tarde.

HORARIO DE MISAS

HORARIO DE MISAS

INFORMACIÓN TURÍSTICA

Torre Ochavada-Cerro de San Cristóbal:
-Lunes a Viernes: 9:30 h a 14:00 h; 16:00 a 18:30 h
-Festivos y fines de semana: Abre a las 10:00 h
Tlf: 955 914 704; turismo@estepa.es; turismoestepa1@gmail.com

Oficina Municipal de Turismo-Ayto de Estepa:
-Lunes a Viernes: 7:30 h a 15:00 h
Tlf: 955 912 717, extensión 526

Punto de la Estación de Autobuses:
-Festivos y fines de semana: 10:00 h a 14:30 h y de 16:30 h a 18:30 h.

Proyecto de Cáritas Estepa:
-Horario de apertura de las iglesias a los fieles

CAPILLA MUSICAL

MÚSICA PROCESIONAL (BM 1)

MÚSICA PROCESIONAL (BM 2)

MÚSICA PROCESIONAL (BCT)

MÚSICA PROCESIONAL (AM)

EQUIPO DE PRIOSTÍA

EQUIPO DE PRIOSTÍA
devocionesdeestepa@gmail.com
“La Cultura debe considerarse como el bien común de cada pueblo, la expedición de su dignidad, libertad y creatividad, el testimonio de un camino histórico. En concreto, sólo desde dentro y a través de la cultura, la fe cristiana llega a hacerse histórica y creadora de historia.”

Juan Pablo II Exhortación Apostólica, “Christifidelis laici”
"Chiflados de Dios: Así seguramente les llaman muchos que los ven, pensando que no tiene sentido tal esfuerzo. Pero son locos de amor por Dios, tanto de tocar el corazón de su pueblo, para llevarles a Dios." Papa Francisco, II Congreso Internacional de Hermandades y Piedad Popular, Sevilla 2024

Síguenos en

Y en

Y en

Y en

Amigos Cofrades

CONTADOR

Creative Commons License