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24/9/17

ESTEPA SE PREPARA PARA UNA NUEVA RUTA JACOBEA



Estepa ha conmemorado a lo largo de 2017 el 750 aniversario de la Encomienda Santiaguista de Estepa. El 24 de septiembre de 1267, el Rey Alfonso X entregaba la villa de Estepa y sus términos a la Orden de Santiago.

En la jornada del 23 de septiembre de 2017, Antonio Jesús Muñoz, alcalde de Estepa, y Asunción Llamas Rengel, diputada de Cohesión Territorial, recibieron a todos los visitantes de Estepa y foráneos que acudieron a las visitas guiadas por los monumentos del Cerro de San Cristóbal y las iglesias estepeñas. A los actos asistió también Antonio Céspedes, presidente del Camino de Santiago de la Frontera, que agradeció a la corporación municipal de Estepa y la Diputación Provincial de Sevilla el apoyo recibido durante este último año en el que se han celebrado ciclos de conferencias sobre la Orden de Santiago y su paso por nuestra tierra.

Estepa forma parte del proyecto que se está desarrollando actualmente para ofrecer a los peregrinos una nueva ruta de peregrinación jacobea. Los estepeños Antonio Rodríguez Crujera y Ezequiel Díaz Fernández forman parte de la organización en Estepa del proyecto y también han hecho las veces hoy de guías turísticos para explicar detalles desconocidos de la gran influencia de la Orden de Santiago en nuestra historia.

El proyecto de esta nueva ruta de peregrinación a Santiago sigue adelante y contemplaría el paso de la misma por nuestro pueblo y otros que formaban la antigua frontera. Esta ruta sería una alternativa de camino para la época en la que los caminos del norte sufren grandes inclemencias del tiempo, ofreciendo en nuestro caso, una ruta donde la climatología en otoño hace mucho más agradable el caminar de los peregrinos.



Fuente:
-Estepa, nueva ruta del Camino de Santiago. Web Ayto de Estepa. 2017

Artículos relacionados:
-Estepa, Camino de Santiago. Devociones de Estepa. 2011
-Estepa Santiaguista. Devociones de Estepa. 2011
-Ruta Jacobea de Antequera. Devociones de Estepa. 2011
-Ruta Jacobea de la Frontera. Devociones de Estepa. 2015
-Caminos a Santiago por la provincia de Sevilla. Turismo de la provincia. Diputación de Sevilla. 2015

14/7/15

RUTA JACOBEA DE LA FRONTERA


La frontera de Granada o la Banda Morisca y el santiaguista Priorato de San Marcos de León conformaron y establecieron la antigua ruta jacobea del Camino de la Frontera. En época bajo-medieval entre las dos Andalucías existía un elemento de separación político y físico: la frontera. Ésta formaba parte del complicado esquema militar y diplomático establecido entre los reinos cristiano de Sevilla y nazarí de Granada, en este sentido, no hay razón para pensar en una situación bélica permanente. Instituciones típicas de la frontera eran los alhaqueques y los fieles del rastro, dedicados al rescate de los cautivos, los primeros, y a la persecución de forajidos, los segundos. Al parecer, ambas corporaciones bajo-medievales custodiaban los caminos entre fortalezas y protegían a los viajeros y caminantes. Al mismo tiempo las órdenes militares de Alcántara, Calatrava y Santiago defendieron estas vías de comunicación y baluartes en las actuales comarcas serranas de Morón, Osuna y Estepa, respectivamente. Las localidades sevillanas del camino jacobeo de la Frontera están vinculadas al mismo por su pertenencia a la antigua Banda Morisca y por la estrecha relación santiaguista de muchas de ellas, que se constata por la confluencia con el Priorato Leonés de Santiago en la encomienda jacobea de Estepa donde el camino de la Frontera se convertía también en camino de Santiago. Al parecer, según las crónicas y leyendas, el apóstol Santiago el Mayor estuvo predicando en Osuna y sus tierras colindantes con anterioridad al año 43.

El Camino de la Frontera confluye en Olvera (Cádiz) con la Vía Serrana y en Almendralejo (Badajoz) con la Vía de la Plata. Tras su paso por la provincia sevillana se adentra buscando la santiaguista Vía de la Plata.

Esta ruta se divide en las siguientes 15 etapas por la provincia de Sevilla:
Etapa 1: Pruna – Argámitas (13 kms)
Etapa 2: Argámitas-Villanueva de San Juan-El Saucejo (16 kms)
Etapa 3: El Saucejo-Los Corrales- Martín de la Jara (13 kms)
Etapa 4: Martín de la Jara – Pedrera (14 kms)
Etapa 5: Pedrera – Lora de Estepa - Estepa (16 kms)
Etapa 6: Estepa – El Rubio (13 kms)
Etapa 7: El Rubio – Écija (24 kms)
Etapa 8: Écija – Cañada Rosal (14 kms)
Etapa 9: Cañada Rosal – La Campana (24 kms)
Etapa 10: La Campana – Lora del Río (14 kms)
Etapa 11: Lora del Río – Alcalá del Río – Villanueva del Río y Minas (20 kms)
Etapa 12: Villanueva del Río y Minas – El Pedroso (26 kms)
Etapa 13: El Pedroso – Cazalla de la Sierra (15 kms)
Etapa 14: Cazalla de la Sierra – San Nicolás del Puerto (19 kms)
Etapa 15: San Nicolás del Puerto – Alanís –Guadalcanal (21 kms)


La Sierra Sur sevillana desde época bajo-medieval se definió como una frontera natural perfilada por su propia cadena montañosa y un confín militar de baluartes y torres de vanguardia diseminados por dicha serranía sureña. Los primeros tramos de esta ruta santiaguista son algo exigentes aunque dotados de una belleza paisajística extraordinaria.

El esforzado viajero llegará desde Olvera a Pruna, donde podrá visitar sus restos arqueológicos (neolíticos, íberos, fenicios, griegos y romanos) y sus edificaciones de interés histórico-artístico como la iglesia de San Antonio Abad, el Castillo de Hierro, la Fuente del Pilarillo y la ermita de la Pura y Limpia Concepción. El siguiente tramo le deparará las espectaculares vistas de El Peñón de Algámitas y desde allí a Villanueva de San Juan. En las proximidades del molino de Raya atravesaremos, por el puente de los Seis Ojos, el serpenteante río Corbones disfrutando de su arboleda rivereña. Aquí continuamos hacia El Saucejo, donde podrá visitar la iglesia de San Marcos, la Fuente del Moro y el yacimiento íbero-romano de los Baldíos.


Los abruptos montes iniciales de la serranía sureña dan paso ahora a lomas y sierras de mediano tamaño donde siguen predominando las especies naturales del bosque mediterráneo. El arroyo de la fuente del Esparto será el principal afluente que cruce Los Corrales, y la reserva natural de la laguna del Gosque será el principal recurso natural. Se podrá visitar los restos arqueológicos de las Ruinas de Repla y la Iglesia de Santiago Apóstol. Avanzamos hacia el valle donde se sitúa Martín de la Jara y desde allí a Pedrera. Dentro del término destacan espacios naturales de gran belleza como la Sierra de la Cruz, la Fuente de la Higuera o el Paraje Natural «El Búho».


Tomaremos el camino hacia Lora de Estepa y la aldea de La Salada para después llegar a Estepa. Esta villa vetusta y patrimonial es vigía, guarda y custodia de un mar de olivares cárdenos cuyo oro líquido enaltece una tierra milenaria. En Estepa se han encontrado restos arqueológicos de asentamientos anteriores a la dominación romana. Cuenta con varios monumentos de gran valor arquitectónico y excelentes miradores con vistas a la campiña, como la Torre del Homenaje, el Balcón de Andalucía o la Torre de la Victoria.


Dejamos atrás la sierra de Estepa y marcharemos de la mano del arroyo Andrade y el río Blanco hasta El Rubio y desde allí a Écija. La historia de Écija es tan amplia como su riqueza artística. Conocida como «la ciudad de las Torres», por los once campanarios que emergen sobre sus tejados de tejas grises y rosadas. De sus calles se adueñan las balconadas de palacios como Peñaflor, Valdehermoso, Benamejí… Partiremos hacia Cañada Rosal y La Campana. El recorrido fronterizo ira dejando la campiña cerealista y algodonera dando paso al verdor de la fértil vega bética. Nos adentramos así en las húmedas tierras de nuestro río grande, vergel y antigua huerta de la provincia. Llegamos a Lora del Río, puerto fluvial desde tiempos remotos y así lo muestran sus restos arqueológicos. Avanzamos siguiendo el río Guadalquivir hasta llegar a Alcolea del Río y Villanueva del Río. En los alrededores, la belleza de su paisaje de arroyos y veredas alivian el camino. En la población, entre cultivos de algodón, maíz y olivares, está el Castillo de Mulva, único en España por su forma trapezoidal.


Tras la vega ribereña y sus huertas hortícolas iremos adentrándonos en el parque natural de la Sierra Norte sevillana. Su característica montaña de cerros y colinas nos ofrecerá dehesas, bosques de encinas y alcornoques, quejigos y castaños, y bosques de galería (fresnos y sauces). Desde El Pedroso llegaremos a Cazalla de la Sierra, centro del parque de la Sierra Norte y conocida por sus anís y licores de guindas. Podremos visitar su casco antiguo, la iglesia de Consolación y el monasterio de la Cartuja de Cazalla. Seguiremos por la Vía Verde de la Sierra Norte hasta San Nicolás del Puerto, rodeado de un entorno natural privilegiado. Desde la villa avanzaremos hasta Alanís, donde nos espera su castillo de finales del siglo XIV, y de allí hasta la encomienda santiaguista de Guadalcanal.


La encomienda santiaguista de Guadalcanal pone el punto y seguido al camino jacobeo de la Frontera por tierras sevillanas al adentrarse en la vecina Campiña Sur pacense hasta Almendralejo conectando con la jacobea Vía de la Plata hacia Compostela.

Fuente:
-Caminos a Santiago por la provincia de Sevilla. Diputación de Sevilla. 2015

17/11/14

PRESENTADA LA GUÍA "EL BARROCO POR LA PROVINCIA DE SEVILLA"


El presidente de la Diputación de Sevilla, Fernando Rodríguez Villalobos, y el diputado de Empleo e Innovación, Manuel González Lora, han presentado este jueves la guía turística 'El Barroco por la provincia', que pretende recoger los monumentos de la provincia más representativos de este estilo arquitectónico y artístico, a través de una ruta por 15 municipios de la provincia.

En un encuentro con los medios de comunicación, el diputado de Empleo ha presentado esta guía que han realizado apoyándose en los resultados de una investigación realizada por la Universidad de Sevilla en la que, en base a más de 8.300 entrevistas, los ciudadanos consideraron que la mejor oferta del turismo cultural de la provincia se refiere al patrimonio monumental y artístico, al que califican de un 7,64 sobre 10 puntos.

En este línea, González ha señalado que "el turismo no sólo es mostrar, sino que también se trata de un motor económico" para los municipios de la provincia, en especial "para la creación de empleo".

En referencia a la guía, el diputado de Empleo e Innovación ha señalado que el Barroco es algo de lo que debemos "fomentar y lucir", toda vez que la guía, de la que se editan 5.000 ejemplares, muestra los principales monumentos que este estilo arquitectónico y artístico ha dejado en 15 municipios, entre ellos Carmona, Écija, Estepa, Fuentes de Andalucía y Osuna.

MÁS TURISMO

Esta iniciativa se enmarca en el capítulo de 'Creación y Potenciación de Productos' del Plan de Acción Turística 2014, a través del cual se busca segmentar y organizar la oferta para orientarla a los distintos mercados o tipos de viajeros, como han sido las ya presentadas por Promoción del Desarrollo Económico y del Turismo (Prodetur) como 'Cicloturismo', la 'Guía para el Turismo Single y Monoparental' o 'Territorio Toro". Así, el presidente de la Diputación ha considerado que la segmentación "está contribuyendo a los especialmente buenos resultados que estamos obteniendo en los informes de coyuntura turística de los últimos meses".

En este sentido, Villalobos ha hecho alusión a los últimos datos de coyuntura hotelera, que reflejan un incremento del 16 por ciento en el número de viajeros alojados, y del 14 por ciento en pernoctaciones en los establecimientos hoteleros de la provincia, sin la capital. Con estos datos, Rodríguez ha señalado que el territorio de los municipios "lidera el crecimiento del total Sevilla y provincia, y nos convierta en la primera provincia, en el ranking de la Comunidad, en lo que respecta al aumento de viajeros en el periodo de enero-septiembre".

Asimismo, la iniciativa se enmarca en el ámbito del Turismo cultural basado en el patrimonio, segmento en el que la provincia manifiesta "un gran potencial, ya que con sus más de 300 monumentos declarados de Interés Cultural, es uno de los primeros destinos andaluces preferidos por los visitantes que viajan atraídos por el patrimonio y la cultura".

LA GUÍA Y UNA EXPOSICIÓN

Esta guía se integra además en el proyecto 'Hay otra Sevilla construida por la Historia', orientado a promocionar la oferta de Turismo Cultural o del Patrimonio en el territorio de los municipios y dentro de la cual también se incluye la propuesta sobre 'Roma' y la del 'Arte Sacro'.

"En esta ocasión se trata de mostrar, con más detenimiento, un periodo de vitalidad arrolladora que elevó el Arte Sacro hasta las más altas cumbres artísticas, como es el Barroco", ha destacado Villalobos, quien ha recordado también que esta iniciativa coincide con la inauguración este viernes de la 'II Muestra de la Semana Santa y Turismo Religioso', que se desarrollará hasta el próximo domingo en el patio de la Diputación.

Por otro lado, Villalobos ha hecho referencia a que los municipios que recogen la guía están en su mayoría situados en la comarca de La Campiña, y ha recordado el desarrollo del Plan Campiña Turística, en el que se ha realizado una inversión total de más de 3,7 millones de euros, repartidas en más de una veintena de obras de actuación sobre el patrimonio. Alguna de estas actuaciones han ido dirigidas al patrimonio barroco, como la Iglesia de San Miguel Arcángel, de Morón de la Frontera. En las obras destinadas a su rehabilitación se han invertido, a través de Plan Campiña, un total de 240.000 euros.

Además, la guía estará acompañada de una exposición en la Casa de la Provincia hasta el próximo 23 de noviembre con las imágenes de la publicación.

Pueden consultar la guía aquí: "El Barroco por la provincia de Sevilla"

Información: Europa Press
Artículo publicado en teinteresa.es

3/1/12

LA RUTA DE LOS MÍNIMOS, EN PROYECTO

(Convento, Iglesia y Torre de la Victoria, Estepa)

Una comisión de la Real Hermandad de Santa María de la Victoria encabezada por su hermano mayor, Francisco Toledo, asistió el 30 de diciembre de 2011 al acto de clausura del primer año del bicentenario de la creación de la parroquia en la localidad cordobesa de La Victoria.

El Ayuntamiento y la Parroquia del municipio de la campiña cordobesa recibieron a la comitiva malagueña e intercambiaron recuerdos conmemorativos de la efeméride victoreña. Precisamente, hasta allí también se desplazó el corrector de los Frailes Mínimos en el convento de Sevilla, Abilio León, que ofreció una disertación sobre el fundador de la Orden Mínima, San Francisco de Paula; posteriormente, ofició la eucaristía junto a José Eloy Gutiérrez, párroco de la localidad. El alcalde de la localidad, José Abad agradeció la presencia malagueña y la participación en los actos que se vienen celebrando.

En este mismo sentido, el cronista de La Victoria y catedrático de filología latina en la Universidad de Cádiz, José María Maestre Maestre, consciente de la realidad histórica y del desconocimiento generalizado sobre la Orden Mínima, está difundiendo su importancia en Andalucía y España; en este sentido hace especial hincapié en los valores históricos y religiosos que Málaga y la Virgen de la Victoria tienen en este tema, como casa matriz de los frailes ‘victorios’. Uno de los proyectos planteados es la creación de ‘La Ruta de los Mínimos’, donde el municipio cordobés de La Victoria albergaría un centro de interpretación sobre la evolución geográfica y cronológica de los Mínimos españoles en sus 524 años de historia, siendo el municipio un ejemplo vivo del trabajo efectuado por estos religiosos para la creación de una entidad administrativa autónoma partiendo del primitivo núcleo poblacional. Así mismo, formarían parte de esta ruta los enclaves Mínimos ubicados en las localidades de Antequera (Málaga), Archidona (Málaga), Lucena (Córdoba), Córdoba, Estepa (Sevilla), Ecija (Sevilla), Osuna (Sevilla), Sevilla, Puerto de Santa María (Cádiz), Jerez de la Forntera (Cádiz), Granada, etc.

(Virgen de la Victoria, Patrona de Málaga)

La Imagen malagueña de Santa María de la Victoria es considerada por los Mínimos españoles como su patrona y protectora; con esta advocación difundían la mayoría de sus monacatos, salvo en contadas excepciones. El hermano mayor, Francisco Toledo, lanzó la propuesta para que la parroquia fuese reconsagrada bajo la advocación de ‘Santa María de la Victoria’, para de esta forma estrechar lazos históricos-religiosos y propagar la devoción a la Virgen. Actualmente la parroquia del municipio de La Victoria se encuentra bajo la advocación de San Pedro de Alcántara en agradecimiento al obispo de Córdoba, Pedro Antonio de Trevilla que propició la construcción del templo; en una de sus capillas recibe culto una imagen de vestir, obra del escultor local Francisco Romero Zafra, bajo la advocación de Nuestra Señora de la Victoria.

Fuente:
-Odisur

22/9/11

ESTEPA, CAMINO DE SANTIAGO


Los caminos que se dirigen a Santiago de Compostela se han ido forjando desde el siglo IX en episodios históricos, culturales y comerciales que se han desarrollado. Pero se trata además de un camino vivo al que van sumándose otras rutas que los nuevos y modernos peregrinos van forjando cada año, aprovechando los trazados históricos a los que añaden nuevas rutas de singular encanto.

La ciudad de Estepa se encuentra integrada dentro de la Ruta jacobea que parte desde Antequera y converge en la ciudad de Sevilla, desde donde parte la Vía de la Plata. La Ruta de Antequera trascurre por las ciudades de Antequera, Fuente de Piedra, Estepa, Osuna y Alcalá de Guadaira con unos aproximadamente 159 km. Actualmente la ruta antequerana conecta el Camino Mozárabe que parte desde Málaga a su paso por Antequera en dirección a Córdoba con el inicio de la Vía de la Plata en la ciudad de Sevilla.

Esta ruta se enlaza dentro de las rutas mozárabes que seguían los cristianos para llegar a Santiago a través de los territorios musulmanes de la península, partiendo desde la ciudad musulmana de Antequera para atravesar los territorios fronterizos y llegar hasta la cristianizada Sevilla. En esta ruta se comunican la Andalucía oriental (Granada, Almería, Málaga), con su histórica influencia islámica, y la Andalucía occidental, que fue reconquistada para el cristianismo con anterioridad, convirtiéndose en un enlace de culturas.


La realidad fronteriza que tuvieron estos territorios durante casi tres siglos hizo que se crearan rutas comerciales y de intercambio entre los territorios musulmanes y los cristianos, aunque el peligro estaba siempre presente y en numerosas ocasiones estos negocios se convertían en emboscadas preparadas por ambos lados. También era cierta la inestabilidad existente en los territorios que hacía que una misma fortaleza pudiera pasar de un lado a otro en varias ocasiones según los resultados que se obtenían en las batallas. A pesar de la conflictividad entre los bandos, no se impidió que se mantuvieran relaciones comerciales y que se establecieran rutas propicias para tal comercio entre los reinos musulmanes y las ciudades de Córdoba o Sevilla. Estas rutas se convirtieron también en el acceso que tenía los mozárabes, es decir, los cristianos que vivían en tierras musulmanas, para llegar a las regiones cristianas, y así poder manifestar sus sentimientos religiosos, como por ejemplo buscar la ciudad de Sevilla para iniciar la peregrinación hacia la tumba del apóstol Santiago en la ciudad de Compostela.


Estepa se ve desde muchos kilómetros de distancia, destacando por su espectacular escenografía arquitectónica, derramándose la ciudad perezosamente por las faldas del Cerro de San Cristóbal. Hay impresiones únicas que el viajero graba inexorablemente en su retina, como cuando el sol estalla arrancando un bello contraste cromático ente el color del terreno en que se asienta la ciudad, con su caserío, y el firmamento, con tonalidades cambiantes a lo largo de las distintas estaciones del año.

El carácter de acrópolis convierte a la ciudad en un excepcional observatorio natural de la campiña del Guadalquivir, con el Sierra Morena dibujándose a lo lejos. No en vano, en la ciudad vieja se asienta el llamado Balcón de Andalucía, auténtico mirador de tierras andaluzas, justo en su centro geográfico.


Al Cerro de San Cristóbal se puede acceder desde distintos puntos de la ciudad, bien por la Avenida de Los Centurión, por la carretera del Saucejo, o desde el interior de la ciudad tomando los carriles de San Francisco, Santa Clara o los antiguos carriles del castillo. Son varios los itinerarios o las áreas temáticas que nos ofrece el Cerro: el monumental-religioso, el civil castrense, el arqueológico y el paisajístico, aunque todos ellos se encuentran entrelazados entre sí, y es la posición estratégica de este promontorio lo que da cohesión y la razón de ser a todos ellos.


El itinerario militar se ha de iniciar por la visita al resto de muralla correspondiente a época tartésica. Son lienzos de muralla de 2 metros de altura y una anchura entre 1,50 y 2,20 metros en la base. Esta parte se encuentra ubicada en el interior del antiguo alcázar. Los restos de muralla musulmana se puede rastrear en los torreones de planta cuadrada, en la puerta de acceso a la ciudad en la cara este. Los almohades dejaron su impronta en la torre ochavada, usada como mausoleo-familiar, que actualmente se encuentra cerca de la iglesia de Santa María. Las torres de planta circular o ultrasemicircular corresponden al periodo cristiano, exactamente a la época de dominio santiaguista. La construcción cumbre de la arquitectura militar es, sin duda, la Torre del Homenaje, correspondiente al gótico tardío.

-El Castillo de Estepa: El Castillo de Estepa era conocido en el periodo islámico como Hisn Istabba. Fue tomado por las huestes de Fernando III el Santo, según la tradición, el 15 de agosto de 1241 día de la Asunción de la Virgen motivo por el que fue elegida como patrona de la ciudad. Una vez tomada la fortaleza pasó a la Corona, en concreto al Infante D. Alfonso de Molina, tío de Alfonso X el Sabio y hermano de Rey Santo. Al parecer participó de manera activa en dicha toma la Orden de Santiago, lo que hizo que en 1267 le fuese entregada por parte de Alfonso X el Sabio la ciudad de Estepa y sus anexos. La pervivencia de la Encomienda Santiaguista duró casi tres siglos en concreto hasta 1559, año en el que la villa y su término fueron vendidos a la casa nobiliaria de los Centuriones, procedente de Génova, creándose así el Marquesado de Estepa.


-El recinto amurallado: Los restos de la fortaleza y de la villa medieval amurallada erizan la meseta superior del cerro de San Cristóbal. El conjunto defensivo fue levantado básicamente por los musulmanes en torno al siglo X. Fue reconstruida en el siglo XII por los almohades y nuevamente retocada en época de la Orden de Santiago, recubriendo los muros de piedra y añadiendo torres. Durante el periodo de la “Reconquista” cristiana en la baja Andalucía este enclave fortificado fue uno de los más importantes de la banda morisca, delimitando la frontera entre musulmanes y cristianos hasta la conquista de Antequera en 1410. Esta fortaleza conoció numerosos asedios de una y otra parte, como la de Yussef, Rey de Granada, la de Enrique IV hacia 1456 o la de Muley Albohacen (h. 1460) durante la batalla del Madroño.


-La Torre del Homenaje: Se trata de una torre albarrana dispuesta para defender el flanco más débil y accesible del otero fortificado que custodia. Fue erigida por el Maestre de la Orden de Santiago D. Lorenzo Suárez de Figueroa en el siglo XIV. Poseía una inscripción que decía: Esta Torre mando facer Lorenzo Suárez de Figueroa Maestre de Santiago, quien quisiere saber lo que costo, faga otra como ella y saberlo ha. Es una gran mole arquitectónica de 26 metros de altura que tiene en su interior una sala octogonal con bóveda gótica nervada en cuya clave aparece el escudo de la Encomienda Santiaguista. Cada pinjante que soporta los nervios de la bóveda se decora con hojas de higuera, emblema de los Suárez de Figueroa.



El itinerario religioso se ha de iniciar en la actual iglesia de Santa María, donde primitivamente se ubicó la mezquita musulmana, y posteriormente la iglesia mudéjar; de ambas se conservan algunos restos condicionando la estructura de la planta actual. Adosada a ellos se levantó Santa María la Mayor (s. XV-XVI), de estilo gótico tardío. La actual torre de Santa María corresponde al estilo neogótico, y se erigió a finales del XIX, sustituyendo a la primitiva torre. Santa María es un claro ejemplo de la superposición y de la mezcla de estilos artísticos, y debido a su largo proceso de construcción y reformas nos permiten reconstruir y datar parte de los acontecimientos del Cerro de San Cristóbal. El Convento de Santa Clara de Jesús y el Convento de San Francisco forman parte de este itinerario religioso. Ambos de época barroca completan el recorrido y son de obligada visita. La escultura de San Francisco de Luis Salvador Carmona en la iglesia del convento de los franciscanos, bien merece ella sola una visita a Estepa.


-La Iglesia de Santa María: Cerca del torreón, en medio de lápidas y vestigios de la villa vieja, se alza la iglesia mayor y matriz consagrada sobre una mezquita y dedicada a la Asunción por Fernando III, al haber ganado Estepa, según la leyenda, el 15 de agosto, día de la Virgen. El aspecto de fortaleza de este templo encaja bien con sus constructores, los monjes-guerreros de la orden de Santiago. El sector de la entrada corresponde a la obra más primitiva, del siglo XIV, un área por donde se han rastreado indicios de la mezquita anterior y de la iglesia mudéjar en la que se transformó tras la conquista; sigue a éste otro cuerpo gótico de mayor amplitud, de tres naves con bóvedas estrelladas, ejecutado a comienzos del XVI. La Iglesia de Santa María acoge el Museo de Arte Sacro que guarda obras de gran importancia como por ejemplo un Lignum Crucis bizantino del siglo XII donado por el Marqués de Almunia en 1640, la reliquia del cráneo de Santa Inés de estilo plateresco realizado hacia 1590 o el San Juan Evangelista de Juan de Mesa.


La topografía, el solano, la insolación, la búsqueda del líquido elemento y de la llanura que no acaba de encontrar la ciudad, da origen a una trama urbana singular. La panorámica nos obliga a adentrarnos para descubrir las distintas secuencias visuales que nos reservan sus plazas y rincones. La vista nos invita a adentrarnos en la ciudad antigua, y nos iniciamos en el desarrollo de los sentidos al impregnarnos por las distintas sensaciones que el entorno emite. El tacto al deambular por las calles empedradas, o al posar las manos en las piedras milenarias, huellas del pasado. Pasear por la ciudad dormida, el silencio rasgado por el teñir de las campanas de San Sebastián o de Los Remedios, cuyo eco te hace volver a épocas pasadas, o el revoloteo de las palomas en torno a la esbelta y coqueta Torre de la Victoria, señalando siempre, siempre el firmamento. En su casco urbano buscaremos las huellas que los caballeros de la Orden dejaron en sus ermitas.


-Las Ermitas Santiaguistas: Cuando la población comienza a sentarse en las faldas del cerro, a pesar de la seguridad precaria que suponía vivir fuera de la muralla y la proximidad aún de la frontera con el territorio bajo control musulmán, comenzaron a consolidarse los distintos arrabales de la ciudad nueva, mientras la Villa intramuros se iba despoblando. Los arrabales estepeños tenían en común que se encontraban en una encrucijada de caminos, proximidad de agua (manantiales, pozos, etc.) y la existencia de un lugar de culto.


La consolidación de los arrabales llegaría con la conquista de Archidona (1468) y de Granada (1492), alejándose definitivamente el peligro de la zona fronteriza de Estepa. La población comenzó a asentarse en el Arrabal de la calle Ancha, cerca de las murallas de la villa, donde surgieron las ermitas de San Sebastián, Concepción y del Cristo de la Sangre. Al oeste de la ciudad la población se asentó en torno a la ermita del Cristo de la Vera-Cruz, arrabal que contaba con un manantial y del que algunos historiadores afirman que en la época musulmana existía una población, baños e incluso una mezquita. Al este la ermita de Santa Ana y su manantial aglutinó a la población que se asentó a espaldas de las murallas. La otra ermita extramuros se situó en el cerro cercana al camino que dirigía a Gilena para recibir a los viajeros bajo la advocación de San Cristóbal. La villa intramuros contaba desde la conquista cristiana con ermitas dedicadas a los patronos de la villa, Santa María de la Asunción y Santiago Apóstol. Las ermitas fueron reedificadas a mediados del siglo XVII y redecoradas en el siglo XVIII, desplegando en su interior todo un alarde de recursos ornamentales: fastuosos camarines, sacristías de deslumbrante y abigarrada decoración, yeserías, pinturas, relieves, jaspes, retablos e imágenes de arraigada devoción en la ciudad.


El paisaje es, sin duda, otro de los atractivos del Cerro de San Cristóbal junto con el itinerario arqueológico. Recordemos que nos encontramos en la cota de los 600 metros de altura y no en vano a la parte norte se le conoce como el Balcón de Andalucía. El promontorio es un mirador natural que domina la campiña del Genil, teniendo como límites la cuenca visual de Sierra Morena y la Subbética cordobesa. La situación privilegiada nos permite estudiar la evolución y las transformaciones que se están produciendo en el paisaje y las aceleradas intervenciones del ser humano. La presencia de los Canterones al norte, cantera de época romana y refugio de bandoleros, nos permite comparar esta cantera con las actuales donde la intervención de la tecnología humana no deja respiro a la naturaleza. El entorno paisajístico, que podemos contemplar está lleno de nombres sugerentes y evocadores que hacen referencia a un pago o a un cortijo. Balcón de Pilatos, El Indiano, El Apretao, Cerro Mingo, La Senda… Al sur se levanta el Becerrero, alcanzando la cota de 800 metros de altura.


Cuando se atraviesa la Comarca de Estepa, la imagen que percibe el viajero es la de una zona monopaisaje, un mar de olivos. El olivar da origen a un paisaje rico en colorido, condicionado por las variedades de la planta, por el tipo de marco, y por las condiciones topográficas del terreno. Matices cromáticos, que a lo largo de las distintas estaciones anuales, van modificando sus tonalidades.


Pero frente a esta primera percepción la realidad es bien distinta. El paisaje estepeño reserva agradables sorpresas para el amante de la naturaleza y es una oportunidad para perderse y descubrir la riqueza natural de este territorio. La localización de Estepa en una zona de transición entre la sierra y la vega del Genil da origen a una gran diversidad de paisajes. La sierra; el piedemonte y ojos, las herrizas y olivar; la campiña; y el río Genil son distintas unidades paisajísticas, con personalidad propia, donde a pesar de la intervención humana se configuran espacios de enorme interés y de gran calidad ambiental. Perderse y descubrir los parajes de una Estepa Natural es romper con la rutina del lugar habitual de residencia y convertir el paisaje en uno de los elementos primordiales de atracción.


Las herrizas son un conjunto de cerros que rodean la Sierra de Estepa, que conservan restos de una importante vegetación natural del bosque bajo mediterráneo. Por su situación han jugado un importante papel de atalaya visual y control del territorio, por lo cual han sido utilizadas como zona de refugio y control por los bandoleros estepeños.

Los “ojos” (sugerencias de agua) que se encuentran diseminados a lo largo del piedemonte de la sierra, son espacios que han condicionado el asentamiento humano y en algunos casos ha posibilitado la presencia de molinos y de huerta en algunos cortijos o cortijadas. El Manantial de Roya es un bello ejemplo de arquitectura del agua, con sus caños y pilas que cumplían la función de abastecimiento a los habitantes de la ciudad, y calmar la sed del ganado. Por otro lado, en su comarca, el río Genil ha dado origen a un rico paisaje formado por meandros, madres viejas, y bosques de galería con una rica fauna vinculada a estos paisajes.


Todos los ingredientes sociales y culturales que ya hemos comentado dan como resultado, sin que pueda ser de otra forma, una cocina sencilla, sobria pero sabia y excelente. En los restaurantes de la ciudad se pueden paladear platos típicos de la zona que tienen como base el aceite de oliva virgen con Denominación de Origen, sin olvidar la cocina de creación de nuestros cocineros.


Saborear la gastronomía estepeña es una forma inteligente de culminar un día de visitas monumentales. Una cocina que está a la altura de una ciudad declarada Conjunto Histórico Monumental en 1965. Estepa ha sido y es cruce de caminos, y secularmente parada y fonda obligada donde el viajero reponía fuerzas. La fama de nuestra cocina no es fama de un día, sino algo que viene de lejos.

Si tuviéramos que destacar algunos de los platos más característicos de Estepa, sin duda estarían representados por los cocidos, los potajes, las cazuelas, los espárragos de campo y, sobre todo, por el salmorejo. Aunque eso sí, Estepa es ante todo muy repostera. Destaca una extensa variedad de dulces caseros que se elaboran periódicamente en muchas de las casas de esta ciudad para las celebraciones y para las fiestas. Los más representativos son las magdalenas de huevo o leche, los rosquitos de almendra trenzados, galletas, cocochas, flores de miel, pestiños o torrijas de miel o azúcar, tirabuzones o los típicos estepeños ochíos. Pero principalmente Estepa es conocida por sus dulces navideños, los afamados mantecados, polvorones, roscos de vino, alfajores, delicias y diversas especialidades que salen de sus fábricas y obradores artesanos. Su fórmula incluye harina, manteca de cerdo, azúcar, canela, ajonjolí, anís y otras especias, entre sus ingredientes, y grandes dosis de destreza e ingenio en su elaboración, bajo una Indicación Geográfica Protegida.


Estepa, integrada en la Ruta jacobea de Antequera y en la Ruta jacobea de la Frontera, invita al peregrino a adentrarse en las tierras que la Orden de Santiago estuvo defendiendo durante la Reconquista. Tierras que han estado bajo el patronazgo de Santiago Apóstol desde 1267 cuando Alfonso X el Sabio entregó la custodia de la villa a los caballeros de la Orden. Su fortaleza y murallas, su torre defensiva, la religiosidad en su iglesia medieval, las huellas en sus antiguas ermitas, y los templos dedicados al apóstol en su comarca así lo atestiguan. La milenaria Estepa ofrece al peregrino un emplazamiento mágico y único donde historia, tradición, naturaleza, gastronomía y religiosidad convergen para retomar fuerzas en su caminar hacia Santiago.

18/9/11

LA RUTA JACOBEA DE ANTEQUERA


Los caminos que se dirigen a Santiago de Compostela se han ido forjando desde el siglo IX en episodios históricos, culturales y comerciales que se han desarrollado en caminos tan conocidos como el Camino Francés, el Camino del Norte, la Vía de la Plata o el Camino Mozárabe, entre otros. Pero se trata además de un camino vivo al que van sumándose otras rutas que los nuevos y modernos peregrinos van forjando cada año, aprovechando los trazados históricos a los que añaden nuevas rutas de singular encanto.

Una ruta de estas características necesita de un estudio previo que permita hacer de ella un instrumento cultural, turístico, deportivo y religioso que colabore al mantenimiento, restauración y enriquecimiento de los lugares por lo que discurre la ruta. Este estudio pondrá en conocimiento aspectos como los viales por los que discurre la ruta, el aspecto histórico de los propios viales y de la ruta, los pueblos y ciudades por los que pasa, los monumentos que se puedan visitar, la disponibilidad de alojamientos, la recomendación de los restaurantes y de la gastronomía de la zona o el entorno natural con valor paisajístico y ecológico por el que discurre. Otro aspecto importante es la señalización de la ruta y la realización de una guía que facilite al peregrino su caminar por la ruta.


Una de las rutas que enlazan con la Vía de la Plata en Sevilla es conocida como la Ruta Antequerana o la Ruta de Antequera y trascurre por las ciudades de Antequera, Fuentepiedra, Estepa, Osuna y Alcalá de Guadaira con unos aproximadamente 159 km. Esta ruta se enlaza dentro de las rutas mozárabes que seguían los cristianos para llegar a Santiago a través de los territorios musulmanes de la península, partiendo desde la ciudad musulmana de Antequera para atravesar los territorios fronterizos y llegar hasta la cristianizada Sevilla. En esta ruta se comunican la Andalucía oriental (Granada, Almería, Málaga), con su histórica influencia islámica, y la Andalucía occidental, que fue reconquistada para el cristianismo con anterioridad, convirtiéndose en un enlace de culturas.

La conquista de Córdoba el 29 de junio de 1236 fue decisiva para el avance de las tropas cristianas en el territorio musulmán, propiciando la caída de numerosas fortalezas que dependían de la de Córdoba. Así avanzaron las tropas cristianas por los territorios que formaban las ciudades y fortalezas de Écija, Almodóvar, Lucena, Porcuna, Marchena, Cabra, Osuna, Baena y Estepa (15-8-1240), entre otros, para avanzar después hacia las tierras de Isbilia. Y el 23 de Noviembre de 1248 se conquistó la ciudad de Sevilla por Fernando III. Sin embargo, la zona oriental resistió a las tropas cristianas, creando una situación fronteriza que perduró durante 250 años. En el siglo XV las tropas cristianas volvieron a conseguir victorias en estas tierras, conquistando ciudades tan importantes como Antequera (1410) o Málaga (1487) y finalizando con la conquista de Granada en 1492.


La realidad fronteriza que tuvieron estos territorios durante casi tres siglos hizo que se crearan rutas comerciales y de intercambio entre los territorios musulmanes y los cristianos, aunque el peligro estaba siempre presente y en numerosas ocasiones estos negocios se convertían en emboscadas preparadas por ambos lados. También era cierta la inestabilidad existente en los territorios que hacía que una misma fortaleza pudiera pasar de un lado a otro en varias ocasiones según los resultados que se obtenían en las batallas. A pesar de la conflictividad entre los bandos, no se impidió que se mantuvieran relaciones comerciales y que se establecieran rutas propicias para tal comercio entre los reinos musulmanes y las ciudades de Córdoba o Sevilla. Estas rutas se convirtieron también en el acceso que tenía los mozárabes, es decir, los cristianos que vivían en tierras musulmanas, para llegar a las regiones cristianas, y así poder manifestar sus sentimientos religiosos, como por ejemplo buscar la ciudad de Sevilla para iniciar la peregrinación hacia la tumba del apóstol Santiago en la ciudad de Compostela.


Actualmente la ruta antequerana conecta el Camino Mozárabe que parte desde Málaga a su paso por Antequera en dirección a Córdoba con el inicio de la Vía de la Plata en la ciudad de Sevilla.

Esta ruta se divide en las siguientes 6 etapas:
Etapa 1: Antequera – Fuente de Piedra
Etapa 2: Fuente de Piedra – Estepa
Etapa 3: Estepa – Osuna
Etapa 4: Osuna – Marchena
Etapa 5: Marchena – Alcalá de Guadaira
Etapa 6: Alcalá de Guadaira - Sevilla

Nuestro camino comienza en la ciudad de Antequera, a las puertas del reino nazarí de Granada. Las excelencias de su paisaje, su enjundiosa carga histórica, la autenticidad que retiene hoy como ayer, no pasaran desapercibidas para el peregrino que inicia aquí su camino. La musulmana Antaqira resurge en la Edad Media en medio de las disputas entre los reyes cristianos y los ziríes granadinos. Su personalidad musulmana se afirma al configurarse su estructura urbana, con la alcazaba y la medina amurallada. El peregrino pondrá a prueba su audacia aquí siguiendo el lema del infante Fernando ante la conquista de la ciudad en 1410: “Mañana, salga el sol por Antequera y que sea lo que Dios quiera”. En esta ciudad el peregrino no debe perderse:
-La alcazaba y las murallas de la medina: Los restos de la antigua villa medieval ocupan la parte superior del cerro que dominaba la ciudad. En su zona más elevada se alza la Alcazaba, formidable muestra de arquitectura militar musulmana. Enlazados con el castillo se contemplan los fragmentos de muros, torres y puertas que han sobrevivido de la muralla de la medina, de origen almohade, completada en época nazarí y reforzada por los cristianos.


-El casco urbano y sus iglesias: Las cuestas empedradas, adornadas de palacios y casas solariegas, caen desde la alcazaba hasta el centro neurálgico de la ciudad. Por aquí se encuentra la ciudad de iglesias blancas que fascina al visitante. Y es que, desde luego, su número y su interés artístico es tal que su relato sería interminable: la iglesia de San Sebastián o de San Agustín, el convento franciscano de San Zoilo o de la Encarnación, la parroquia de Santiago, el palacio de Nájera o su centenaria plaza de toros.


-Los dólmenes: El excepcional conjunto megalítico, considerado el más notable de España, está formado por los dólmenes de Menga, Viera y el Romeral, levantados con descomunales bloques de piedra y recubiertos con túmulos hace más de cuatro mil años, cuevas en las que vibra el magnetismo de la prehistoria.


-El Torcal: Constituye uno de los más sugestivos e insólitos parajes de Andalucía, a una lengua escasa al sur de Antequera. La erosión de las aguas, de los vientos y los días han labrado caprichosas formas en la roca, inverosímiles equilibrios de piedra, figuras o turbantes de caliza flotando en la luz irreal del atardecer.


El peregrino inicia su camino en la alcazaba musulmana para dirigirse a la parroquia de Santiago, junto a la puerta de Granada, y así encomendarse al santo patrón.


El primer destino del peregrino estará en la población de Fuente de Piedra y su famosa laguna. A la caída de una suave pendiente, en medio de la tierra roja, se descubre la espejeante superficie de la Laguna Salada, el inmenso estanque natural que yace al lado de Fuente de Piedra. Los mismos orígenes del lugar obedecen a la existencia de un manantial de aguas medicinales famoso desde la antigüedad, al que los romanos llamaron fons divinus. Más tarde, se le dio el nombre de Fuente de Piedra por las especiales propiedades que tenía para los cálculos renales, “el mal de la piedra”.


De aguas salobres y carácter endorreico, alimentada por aguas del substrato, es la mayor laguna de Andalucía, con una superficie de 1359 ha. Las manchas de encinar, coscoja, olivo, lentisco y matorral mediterráneo arropan su perímetro, mientras en las orillas y tierras emergentes de las aguas someras abundan los tarajes, carrizos, juncos, eneas y otra vegetación. El interés de la laguna como reserva faunística resulta extraordinario, al reunir una de las principales colonias de cría del flamenco de la Península y por el contingente de aves que la frecuentan, señalándose la grulla, calamón y ánsar común entre las 170 especies registradas. Los flamencos que visitan Fuente de Piedra suelen llegar por febrero para reproducirse y permanecen hasta agosto o septiembre, reuniéndose hasta 40.000 individuos de los 80.000 que forman la población del Mediterráneo occidental. Ver a los flamencos removiendo los fondos de la laguna en busca de alimento o volando en una nube que oscurece los cielos es un espectáculo inolvidable.


Otras visitas recomendables en la población serán:
-Centro de Interpretación de la naturaleza: edificio donde el visitante puede conocer todas las características de la reserva, facilitándole además indicaciones de paseos y recorridos alrededor de la laguna.
-Parroquia de la Virgen de las Virtudes: Fue construido a finales del siglo XIX en estilo neomudéjar y en su exterior destaca su fachada principal, con puerta de acceso rectangular y dintel, sobre el que se abre un ventanal de doble arco de reminiscencias góticas.


Los peregrinos encontrarán descanso en las casas rurales que se encuentran en el pueblo o en el Complejo Turístico Rural Camping de Fuente de Piedra que existe junto a la laguna.´

Al siguiente día el peregrino comenzará su camino con fuerzas para cruzar la frontera que por más de 250 años separó los reinos cristianos y musulmanes, y adentrarse en las tierras que la Orden de Santiago estuvo defendiendo durante la reconquista. El primer destino será la localidad de La Roda de Andalucía, amplio corredor que canaliza las comunicaciones hasta las sierras del reino granadino, que ofrecerá un lugar de descanso para retomar fuerzas y seguir hasta la localidad de Estepa. En estas tierras se desarrolló en el siglo XIX el fenómeno de los bandoleros y de las partidas guerrilleras que lucharon contra Napoleón y que poco a poco tomaron un carácter más social. El peregrino alcanzará la ciudad por el camino que procede de la Fuente de Santiago, manantial entre olivares que surte de agua a la localidad, rodeado de las extracciones del jaspe blanco característico de la zona. La estratégica y ventajosa posición en altura de Estepa explica la antigüedad del asentamiento. La musulmana Istabba, citada como hisn, castillo con villa amurallada a la cabeza de un distrito, que tuvo una activa participación en los sucesos de al-Andalus. Desde su conquista por Fernando III en 1241 y su entrega en 1267 a la Orden de Santiago para garantizar su defensa, Estepa fue una plaza fronteriza clave en las guerras con el reino nazarí. Al principio expuesta, en primera línea, y relativamente resguardada desde la caída de Antequera en 1410. En 1559 fue vendida por la corona a la familia genovesa de los Centurión, poco después titulados marqueses de Estepa.


El peregrino buscará en la ciudad las huellas que dejaron los caballeros santiaguistas para encontrar un momento de oración al Apóstol Santiago. La fortaleza y la villa medieval amurallada coronan la meseta superior del cerro de San Cristóbal. El conjunto defensivo fue levantado básicamente por los musulmanes, que hicieron de él uno de los más importantes de Andalucía. Tras la conquista fue muy reforzado por los caballeros de Santiago, que recubrieron los muros de piedra, añadieron torres y labraron, a fines del siglo XIV por orden del maestre don Lorenzo Suárez de Figueroa, un poderoso alcázar, con la torre del homenaje de 26 metros de altura.


Cerca del torreón se alza la iglesia mayor y matriz consagrada sobre una mezquita y dedicada a la Asunción por Fernando III al haber ganado Estepa, según la leyenda, el 15 de Agosto, día de la Virgen. El aspecto de fortaleza de este templo encaja bien con sus constructores, los monjes-guerreros de la orden de Santiago. El sector de la entrada corresponde a la obra más primitiva, del siglo XIV, un área por dónde se han rastreado indicios de la mezquita anterior; sigue a éste otro cuerpo gótico de mayor amplitud, de tres naves con bóvedas estrelladas, ejecutado a comienzos del XVI. Su interior guarda joyas que forman el Museo de Artesacro y que señalan directamente a Santiago como la pila bautismal traída de León o la cruz con veneras.


El cerro de San Cristóbal es el principio más aconsejable de un paseo por Estepa. Con la discreta compañía de pinos, torres y los conventos de Santa Clara y San Francisco, se puede disfrutar desde aquí de una de las mejores panorámicas de la región. Ante el balcón de Andalucía, el mirador al pie de la iglesia de Santa María, se abre un horizonte infinito que, en días claros, alcanza a las provincias de Sevilla, Córdoba, Málaga y la sierra de Granada. Por el carril empedrado que desciende de la colina, y por las cuestas, escalinatas y calles de blanca arquitectura popular, se llega hasta el corazón del pueblo. El itinerario continuará por:
-Torre de la Victoria: Símbolo de Estepa, este grácil campanario barroco, resto aislado del extinto convento de frailes mínimos de su nombre, consta de cinco cuerpos de ladrillo finamente labrados, con remate de chapitel y veleta.


-Museo de Historia Local: A un paso de la torre de la Victoria, en un inmueble con portada clásica que fue escuela y cárcel, se encuentra el museo de historia local. Sus fondos muestran hallazgos de los alrededores, que van desde útiles líticos del paleolítico a objetos y piezas de época ibérica, romana, visigoda y musulmana.


-Las Iglesias Barrocas: Ya en el área central del casco urbano, se sitúa los templos e iglesias que se levantaron y se ornamentaron, en su mayoría, bajo el estilo barroco. Sus portadas a base de mármoles de distintos colores, sus camarines, su decoración pictórica y retablística, y su valiosa serie de imaginería los convierten en templos representativos del barroco andaluz. Así merece la pena visitar la Iglesia de San Sebastián, Los Remedios, Asunción o Carmen, dando un paseo por las calles con casas señoriales como el Palacio de Marqués de Cerverales.


El peregrino buscará refugio en una de sus hostales y hoteles, o en el Hotel Manantial de Roya desde donde comenzará su camino el siguiente día. Y para retomar fuerzas se podrá practicar el ritual del tapeo, para el que Estepa está bien preparada.


La tercera jornada comienza en el popular manantial de Roya, donde destacan las espléndidas vistas hacia los campos de olivares, para adentrarse por la sierra de los Tajillos y alcanzar el Tajo Montero, lugar mistérico de la antigüedad y sugerente paraje de la sierra calcárea entre un pinar que crece a espaldas del pueblo, donde encontraran la antigua calzada romana que dirige hacia la localidad de Gilena. El peregrino se adentrara en las tierras que los árabes dedicaron a sus molinos de harina y sus huertas, que una vez conquistadas por los cristianos, pasaron a la Orden militar de Santiago, siendo muy codiciadas por los alcaldes y comendadores para sus mayorazgos.


El peregrino llegará a Aguadulce, tierras de huertas regadas por su arroyo, para seguir hacia la histórica Osuna.


En el medio de la llanura se halla un cerro que ha estado habitado desde hace más de tres mil años. La Osona musulmana fue lugar fortificado de cuyo pasado guerrero nos dan idea los vestigios de la alcazaba y la Torre del Agua construidas en ese período. Hacia 1240 la ciudad pasó a manos castellanas, como la mayoría de las villas de la campiña, al abrírseles el valle del Guadalquivir con la conquista de Córdoba en 1236. Cedida en 1264 a la orden militar de Calatrava, serviría de guarnición en la inestable y cercana banda fronteriza con el reino nazarí. En 1464 Osuna fue adjudicada al magnate don Pedro Girón, cuyo linaje con los títulos de condes de Ureña y duques de Osuna, establecería en ella la capital de su estado señorial, enriqueciéndola con fundaciones y edificios acordes con esta jerarquía. Se multiplicaron hasta el s. XVIII las iglesias, conventos, obras civiles y casas solariegas, en una villa que, dejando la altura, bajó por la ladera buscando el llano. Cuajó entonces un fastuoso conjunto artístico, uno de los mejor conservados de Andalucía y de toda la Península.


El cerro, la atalaya con vistas de la villa y los contornos pueden ser el punto de arranque del recorrido, que cabe continuar al aire libre por los restos de la población ibérica y romana. En la zona arqueológica de la cumbre se ven indicios de un teatro romano, una necrópolis excavada en la roca o el sobrecogedor paisaje de monte atajado durante siglos para extraer la dorada piedra arenisca local. El paseo se bandea por las cuestas hasta la Plaza Mayor, ramificándose a continuación por el casco antiguo, por las calles de la Huerta, Sevilla, Carrera o San Pedro. Buen momento, además, para saborear las exquisitas tapas de sus bares, o curiosear en algunas de las tiendas con productos artesanos. La idiosincrasia más popular encuentra en esta población su máxima expresión personificada en la cultura taurina, el arte flamenco y el mundo del caballo. El peregrino no debe perderse en esta ciudad:
-Colegiata de Santa María de la Asunción: Se inició en el segundo cuarto del s. XVI en sustitución de la parroquia medieval, obteniendo la categoría de Colegiata en 1535. Hacia 1540 la obra esencial del templo renacentista estaba terminada, de tres naves, torre y portada de líneas platerescas con menuda decoración de grutescos y figuras. Su interior guarda un singular tesoro artístico que forma el Museo de Arte Sacro, donde destacan obras de Juan de Mesa o de José de Ribera y una preciosa colección de imágenes, tablas flamencas, orfebrería y bordados. La Colegiata todavía guarda el Panteón Ducal, datable hacia 1545, y el Patio del Santo Sepulcro, una joyita del plateresco. A espaldas de la Colegiata se halla la Universidad, fundada en 1548, de estilo renacentista.


-Torre del Agua: Bastión militar almohade del siglo XII reformado en el XIV por los caballeros de Calatrava donde se expone una síntesis de la arqueología de Osuna.


-Casco antiguo: La Plaza Mayor es el cogollo de esta ciudad que es casi toda casco antiguo. Ribeteadas por casas mirador, el ayuntamiento, el intemporal casino y la hermética clausura de la Concepción, de ella parten añejas vías dibujadas por edificios religiosos, palacios y casas populares, como el palacio de los Cepeda y la iglesia de Santa Clara en la calle de la Huerta, o las casonas y mansiones blasonadas de la calle Sevilla, las iglesias de San Carlos el Real y los conventos del Carmen y del Espíritu Santo en la calle Sor Ángela de la Cruz, o los templos de Santo Domingo y de la Victoria en la calle Callera, y el virtuosismo barroco del Cabildo Colegial, granero de los diezmos de la iglesia de 1773, y el palacio del marqués de la Gomera en la soberbia calle San Pedro.


Cerca de la ciudad se dispersa un complejo de lagunas de carácter endorreico y estacional, surtidas por las precipitaciones. Forman una reserva natural en la que persisten especies botánicas características como carrizos, tarajes y salicornias y una avifauna abundante de flamencos, ánsares, patos cuchara, azulones, ánades silbones y tarros blancos.


Tras retomar fuerzas en la ciudad ducal, se inicia un nuevo camino hacia Marchena, una de las típicas grandes villas agrícolas y monumentales de la campiña sevillana. El blanco caserío de Marchena se derrama entre dos colinas en medio de la feraz cuenca del río Corbones, campos de interminables trigales en lo llano y geométricos olivares en las alturas, pastizales de caballos y toros. Poblada desde la edad del Bronce y en la época romana, debe su identidad a los musulmanes que, bajo el imperio magrebí, en el siglo XII, forma el trazado urbano que ha perdurado como base del casco histórico: una medina amurallada dominaba por una recia alcazaba. Tras capitular ante Fernando III en 1240, Marchena mantuvo una nutrida población mudéjar que alentaría la tradición hispanomusulmana. Desde el siglo XIV perteneció a los Ponce de León, linaje de los marqueses de Cádiz y duques de Arcos, promoviendo con su mecenazgo décadas de esplendor entre los siglos XV y XVIII. En la visita a Marchena se ha de dirigir a:
-Recinto amurallado: Semioculto entre las casas o exento se conserva buena parte del complejo defensivo hecho sobre todo por los almohades en el siglo XII y renovado por los cristianos, con un amplio perímetro amurallado para la medina y la alcazaba en la cota más alta, la Mota. La alcazaba, rodeada de muros, barbacanas y torees como la emblemática Torre del Oro, de planta poligonal, cobijada la ciudadela con los edificios principales y más tarde, la iglesia de Santa María de la Mota y el palacio ducal. El caserío de la villa se protegió, a su vez, con una línea de muralla con torres como de la alcazaba a las puertas de Sevilla y Morón, y de la Torres a la puerta de Osuna.


-Casco histórico: Destaca el casco histórico, zona de monumentos, museos y calles como San Juan, Carreras, San Francisco y las Torres, donde proliferan las mansiones señoriales y las muestras de la genuina arquitectura doméstica de la campiña, con ventanas enrejadas salientes, cierros y balcones en fachada, zagüanes y patios de columnas. La Iglesia de San Juan Bautista, levantada a partir de 1480, de estructura mudéjar con adiciones góticas y barrocas, guarda una serie de lienzos de Zurbarán de 1634.


En la siguiente etapa el peregrino se adentrará en las tierras de Marchena buscando el arroyo Salado que le llevará hasta la ciudad de Alcalá de Guadaíra. La ciudad creció en época andalusí, convirtiéndose en el s. XII en bastión defensivo, aljibe y tahona de la capital andalusí, desarrollándose como un castillo imponente sobre una curva del río Guadaíra moviendo multitud de molinos harineros. Bajo la poderosa alcazaba se expandió el caserío amurallado, germen del casco antiguo de Alcalá. Fernando III tomó la villa en 1246 desde donde comenzó su asedio a Sevilla.


La grandiosa fortaleza de Alcalá es obra de los almohades, mandada construir hacia 1172. Se distingue la alcazaba, núcleo militar y palatino en el que se alojaron diversos reyes y que fue prisión de estado donde sufrieron maestres, obispos y duques. El castillo, de planta irregular, se compone de once torres, y frente al alcázar quedan el ámbito despoblado de la villa vieja y un castillo menor o alcazaba. De estos recintos parten los paños de murallas de los arrabales surgidos ladera abajo. En las faldas del cerro, sobresale la antigua iglesia mudéjar de San Miguel y la iglesia parroquial de Santiago, reformada al estilo barroco.


Junto al atractivo monumental del centro urbano de Alcalá están los hermosos parajes de los alrededores, ideales para el paseo y la excursión. Su pintoresquismo y encanto ya cautivó a toda una escuela de pintores paisajistas desde mediados del siglo XIX, seducidos por los matices de la luz y por el sugestivo escenario de aguas, vegetación, obras y ruinas. En primer lugar, hay que mencionar el río, cruzado por un puente de piedra de origen romano y su cauce donde se suceden los molinos hidráulicos que fabricaban la harina del famoso pan de la localidad.


Un aspecto destacado de esta ruta jacobea es su extensa y variada gastronomía, tanto en primeros platos como en postres. El peregrino podrá degustar el mollete antequerano y la porra, el salmorejo y el gazpacho, los mantecados y polvorones de Estepa, los dulces de los conventos, el bienmesabe, los cocidos y las gachas.


La Ruta jacobea de Antequera se une a la Vía de la Plata en Sevilla, donde el peregrino continúa su camino hacia Santiago de Compostela. Una importante bifurcación en el camino puede ser a la altura de Osuna, donde el peregrino puede tomar un camino alternativo hacia Morón de la Frontera, Utrera, Dos Hermanas y Alcalá de Guadaira.



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CARTA DE EDICIÓN

El blog Devociones de Estepa nació en la cuaresma de 2009 y tuvo como motivo de inspiración la oportunidad de dar a conocer la Semana Santa de Estepa a través de los nuevos medios de comunicación. El objetivo principal era recopilar información de las Hermandades y Cofradías de Estepa así como mostrar nuestras tradiciones y costumbres. El blog se definió con carácter divulgativo, y por lo tanto, al carecer de carácter lucrativo, se ha rechazado sistemáticamente toda propuesta económica que hemos recibido. Sólo se ha permitido artículos relacionados con la información cofrade o que tuvieran carácter benéfico.

Para llevar a cabo este trabajo, se inició en el blog la recopilación de artículos que procedían principalmente de los boletines y libros de las Hermandades estepeñas, el
Ayuntamiento de Estepa en sus diversas publicaciones, blogs dedicados a la Historia y Semana Santa de Estepa y por último la información que se daba en las redes sociales. Para acompañar a estos artículos se escogían fotografías que se encontraban en los diferentes medios ya mencionados. Tanto los artículos como las fotografías publicados en estos medios no habían sido realizados para el blog.

Desde el blog se ha trabajado también por la investigación propia y de esta forma se han publicado artículos nuevos de información, a los que se le han dedicado un gran esfuerzo. Siguiendo la misma idea, se han realizados también fotografías propias que no se han firmado, pero que han aparecido tanto en el blog como en nuestra página de Cofrades. La idea del blog siempre ha sido compartir y dar a conocer, por lo que siempre se ha permitido la utilización de estas imágenes y de estos artículos. Sólo los que han llevado a cabo la aventura de crear un blog, pueden reconocer las numerosas horas, esfuerzo e ilusión que se le dedica a un proyecto de estas características, y es por ello por lo que conocemos de primera mano la importancia que para un creador de blog tienen los contenidos propios que ha realizado. Por eso, queremos disculparnos con aquellas personas que se hayan sentido ofendidas por la publicación de sus trabajos y retiraremos aquellos trabajos que no quieran que aparezcan en este blog. Sólo indicar que el blog no llega a asumir la autoría de estas fotografías y artículos, y que por lo tanto se expresa su autor o autores al final de cada artículo.

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-Burguillos Viajero: Estepa (I) y (II). J. Velázquez. 2010

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-Fotografías de la salida extraordinaria de Mª Stma. de los Dolores de San Pedro en 2001.

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-Carteles de la Semana Santa de Estepa editados por el Consejo y por el Ayuntamiento

-Carteles de la Semana Santa de Estepa editados por la Caja San Fernando.

-Fotografías e información de la exposición "Las devociones populares en las colecciones privadas estepeñas"

-Fotografías de los retablos de la Iglesia de la Victoria que se encuentran en:

-Retablo Mayor (Iglesia de Santiago-Herrera)
-Retablo de San Francisco de Paula (Iglesia de la Encarnación-Casariche)
-Retablo de Ntra. Sra. de los Dolores (Iglesia de Santiago- Puente Genil)
-Retablo Virgen de las Angustias (Iglesia de Santiago – Puente Genil)
-Retablo de San Francisco de Sales (Iglesia de Santiago – Puente Genil)
-Retablo de Jesús Nazareno (Iglesia de Omnium Sanctorum – Sevilla)
-Retablo Ntra. Sra. de la Candelaria (Puebla de Cazalla)
-Retablo de Santa Lucía (Iglesia del Socorro – Badolatosa)
-Retablo de San Blas (Iglesia del Rosario – El Rubio)
-Púlpito de la Iglesia (Iglesia del Corpus Christi – Sevilla)

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Iglesia de San Sebastián, de 11 de la mañana a 1 de la tarde.

Iglesia de los Remedios, de 11 de la mañana a 1 de la tarde.

Iglesias de La Asunción, El Carmen y Santa Ana, de 11 de la mañana a 1 de la tarde, y de 7 a 9 de la tarde.

HORARIO DE MISAS

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INFORMACIÓN TURÍSTICA

Torre Ochavada-Cerro de San Cristóbal:
-Lunes a Viernes: 9:30 h a 14:00 h; 16:00 a 18:30 h
-Festivos y fines de semana: Abre a las 10:00 h
Tlf: 955 914 704; turismo@estepa.es; turismoestepa1@gmail.com

Oficina Municipal de Turismo-Ayto de Estepa:
-Lunes a Viernes: 7:30 h a 15:00 h
Tlf: 955 912 717, extensión 526

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“La Cultura debe considerarse como el bien común de cada pueblo, la expedición de su dignidad, libertad y creatividad, el testimonio de un camino histórico. En concreto, sólo desde dentro y a través de la cultura, la fe cristiana llega a hacerse histórica y creadora de historia.”

Juan Pablo II Exhortación Apostólica, “Christifidelis laici”
"Chiflados de Dios: Así seguramente les llaman muchos que los ven, pensando que no tiene sentido tal esfuerzo. Pero son locos de amor por Dios, tanto de tocar el corazón de su pueblo, para llevarles a Dios." Papa Francisco, II Congreso Internacional de Hermandades y Piedad Popular, Sevilla 2024

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