21/8/17

EL FAJÍN MILITAR EN LAS IMÁGENES DE LA VIRGEN DE ESTEPA



El fajín militar, cuyo nombre correcto es faja, se utiliza por los generales cuando visten de paisano con traje oscuro, esmoquin o frac siendo, por lo general, de seda natural y tejida en punto español. Los militares utilizan normalmente el rojo y el celeste para cualquiera de las tres armas que componen el campo militar, como son, tierra, mar y aire. Así mismo, existe otro tipo de fajín de color violeta. Las condecoraciones militares se ponen siempre en el lado del corazón, motivo por el cual se hace lo mismo con los fajines, ya que su color rojo representa, simbólicamente, la sangre que el militar en cuestión está dispuesto a derramar por su patria si fuese necesario y se le concede a los oficiales del cuerpo cuando ascienden al cargo de general, estableciéndose de esta forma el rango que se adquiere en la graduación. Igualmente, en estos casos al militar se le obsequia con la Gran Cruz al Mérito Militar si es del Ejército de Tierra, la Gran Cruz al Mérito Aeronáutico si pertenece al Ejército del Aire o la Gran Cruz al Mérito Naval si corresponde al Ejército de la Armada.

El fajín de color rojo lleva, casi siempre, dos elementos que lo caracterizan y distinguen como son los entorchados y los flecos. Los entorchados, vulgarmente conocidos como nudos, son una especie de anillo que circunda el tejido con una hoja de laurel bordada en canutillo de oro que indica el rango militar de la persona que lo lleva. Así, mientras más entorchados tenga, mayor será el cargo ostentado. De esta forma, los que tienen un nudo corresponden a general de brigada y contraalmirante, los de dos a general de división y vicealmirantes, los de tres a teniente general y almirantes y los de cuatro a general del ejercito como son el jefe del Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), jefe del Estado mayor del Ejercito de Tierra (JEME), almirante general jefe del Estado Mayor de la Armada (AJEMA) y jefe del Estado Mayor del Ejercito del Aire (JEMA). Igualmente, también lleva cuatro nudos el de capitán general de los Ejercitos, cargo que sólo ostenta el S.M. el Rey de España. Los flecos que penden de los borlones pueden ser de canutillo de oro, porque el fajín es de gala, o rojos de seda, si es de diario. La cabeza del borlón la podemos encontrar lisa de pasamanería o bordada en oro y con motivos heráldicos o militares de metal.

El fajín de color celeste se concede a los comandantes, coroneles y teniente coroneles y se obtiene a modo de condecoración cuando el militar realiza el Curso del estado Mayor y asciende al primero de estos, conocido vulgarmente como jefe. El celeste, al contrario que los rojos, carece de entorchados y lleva siempre sus flecos del mismo color que el tejido, que es también de seda, y la cabeza de borlón dorada.

El fajín de color violeta, y menos común, es el distintivo que se le concedía al militar cuando había colaborado en la campaña participativa de la Guerra Civil, razón por la cual lleva un pasador dorado de metal con las fechas 1936-1939. En este caso carece de nudos y es todo él del mismo color.

Dentro de las hermandades, se celebra el acto de donación del fajín de un general que lo cede a la imagen de la Virgen a la que mayor devoción tiene. El fajín militar se convierte así en una prenda o distintivo que la Virgen posee en su ajuar como elemento decorativo o simbólico que viene a engrandecer el porte de majestad que se le imprime a la imagen de María Santísima para presentarla ante los ojos de los fieles. Para que la donación del fajín a una imagen obtenga el mayor honor, debe de entregarse en el mismo acto la máxima distinción concedida al militar en cuestión, si este no se encuentra ya en activo. En caso contrario se le entregaría una copia del citado galardón.

En Estepa, las imágenes de la Virgen que tienen en su ajuar un fajín militar lo usan en besamanos y en la salida procesional. Estas imágenes son:

-Mª Stma de los Dolores, dolorosa de la Hermandad de Jesús Nazareno. Fue donado en 1999 por D. Francisco de Borja de Arteaga y Martín, XVII Marqués de Estepa. Un distintivo de Capitán General del Ejército que perteneció a su padre, D. Iñigo de Arteaga y Falguera, XVIII Duque del Infantado y XVI Marqués de Estepa.


 -Ntra. Sra. de la Paz, dolorosa de la Hermandad del Dulce Nombre de Jesús. Fue donado el 24 de enero de 2004 por D. Antonio Díaz Rojas, General de División del Ejército del Aire.




-Ntra. Sra. de los Remedios, de la Hermandad de gloria homónima. Fue donado por el Sr. Comandante D. Francisco B. Ramírez Ortiz, Capitán General de la Región Militar de Levante.



-Ntra. Sra. de la Asunción, Patrona de Estepa, de la Hermandad de gloria homónima. Fue donado por D. José Luis Díaz Luque, General de División de la Guardia Civil.


Información del artículo:
-El fajín militar y las Vírgenes de Sevilla. Daniel Villalba. Boletín de las Cofradías de Sevilla. Nº 634. Diciembre 2011.

2/8/17

NTRA. SRA. DE GRACIA Y LOS FRANCISCANOS



La advocación de Nuestra Señora de Gracia tiene sus orígenes en el saludo que el arcángel San Gabriel pronunció a María en Nazaret anunciándole la buena nueva: “Alégrate, favorecida –agraciada-, el Señor está contigo” (Lc 1,28), que podemos encontrar también en el Ave María: “Dios te salve María, llena eres de Gracia”. El emisario de Dios presenta a María, una joven nazarena, los planes de maternidad y de salvación que Dios tiene sobre ella. Esta advocación que recuerda la Anunciación a la Virgen subraya la preferencia de Dios sobre María: Madre del mediador Jesús, es también madre del autor de la gracia y dispensadora de gracia.


En este título la Iglesia reconoce el lugar que ocupa María en la obra de la redención como madre de la Gracia, es decir, madre de Cristo, y, por el ejercicio de esa maternidad, extensible a todo el género humano, María es reconocida como mediadora de todas las gracias. “Por su amor materno, dice el Concilio Vaticano II, cuida de los hermanos de su Hijo que peregrinan y se debaten entre peligros y angustias y luchan contra el pecado hasta que sean llevados a la patria feliz”. Este cuidado y protección hace que el pueblo cristiano le reconozca como abogada, auxiliadora, socorro o mediadora.

Este reconocimiento, si bien es verdad que ha sufrido un largo proceso de prudencia en la exposición del magisterio eclesial, toma carta de ciudadanía en el capítulo 8 de la Constitución dogmática Lumen Gentium, donde se expone ampliamente la función de María en el misterio de Cristo y de la Iglesia, explicando cuidadosamente el significado y contenido de la “mediación” de la Virgen en la economía de la gracia. Dice el Concilio: “La función maternal de María para con los hombres de ningún modo oscurece ni disminuye la única mediación de Cristo, sino que muestra su eficacia. En efecto, cualquier influjo salvador de la Santísima Virgen en los hombres nace, no de alguna necesidad objetiva, sino del beneplácito divino y deriva de la superabundancia.

Virgen de Gracia. Carmona
Los primeros santuarios dedicados a Nuestra Señora de Gracia se remontan a la Edad Media y se pueden encontrar por toda la geografía peninsular. Del siglo XVIII data la devoción en Belmonte (Cuenca) y en Carmona (Sevilla), y del siglo XIV en Puertollano (Ciudad Real), Biar (Alicante) y Villarreal (Castellón), muchas de ellas relacionadas con un hallazgo milagroso de la imagen y la protección de la peste, la hambruna u otra calamidad sobre la población, lo que le hace ser nombrada como patrona y protectora.

Pero el culto de María bajo el nombre de Nuestra Señora de Gracia se relaciona principalmente con la Orden de San Agustín, situándose el comienzo de esta advocación en la orden a finales del siglo XVIII. San Agustín fue reconocido a lo largo de todo el medievo como “Doctor de la Gracia”, es decir, como el teólogo que de manera más clara trató, teológicamente, la economía de la Gracia, el don de Dios entregado en el Hijo. Agustín estudió, como ningún otro Padre de la Iglesia, al hombre bajo el efecto del pecado y al hombre bajo el efecto de la gracia sacramental. Esto dio pie para que algunos escritores vincularan el título mariano “de Gracia” a la vida y labor de San Agustín.

Prueba de ello es que ya en el Capítulo General de Orvieto (1284) se reza la oración “Benedicta tu”, que constaba de tres salmos y tres lecciones, en honor de la Virgen de Gracia. La advocación es el título más antiguo en el culto mariano de la Orden, acompañándose posteriormente de otras advocaciones como Socorro, Consolación y Correa o Buen Consejo. Durante el siglo XIV, XV y XVI se fundaron numerosos conventos agustinos bajo el nombre de Gracia como Perpiñán (1317), Lérida (1329) y Fraga (1382) en la provincia de Aragón; o el femenino de Madrigal de las Altas Torres (1350) en la provincia de Castilla. En Valencia se levantó una capilla del desaparecido claustro del convento hacia 1370, contando con el patrocinio del rey Enrique II de Castilla. Las primeras cofradías organizadas en honor a la Virgen de Gracia surgieron en los conventos de Valencia y Lisboa hacia 1401.

La mayor difusión de esta advocación entre los conventos agustinos se produjo a partir del siglo XVI, dedicando conventos bajo este título en Italia y extendiéndose por Asia y América del Sur durante las misiones agustinas. En los conventos se extendió la leyenda según la cual la Virgen de Gracia habría impedido que el Papa quitara a la Orden el hábito blanco que se vestía entonces en su honor. En el siglo XVII llega a ser considerada como propia de la Orden, formalizándose en 1807, cuando el Papa Pío VII, a instancias del P. José Menocchio y del Vicario General, concedió a la Orden de San Agustín facultad para incluir en su propia liturgia la festividad en honor de la Virgen Nuestra Señora de Gracia, con Misa y Oficio propios. Se celebraría el 25 de marzo, en clara alusión a la escena de la Anunciación del ángel a María, tal y como se representa, por ejemplo, en el altar mayor de la iglesia del monasterio de Madrigal de las Altas Torres. No obstante, en el calendario litúrgico de la Orden de San Agustín la festividad se celebra el 8 de mayo.

Esta advocación no es exclusiva de la Orden de San Agustín. La Orden de los Siervos de María siempre ha mantenido esta conmemoración de función maternal y el papel mediador de la Virgen, teniendo asignada misa propia. Los franciscanos, mínimos, jerónimos y trinitarios descalzos también tienen conventos dedicados a Ntra. Sra. de Gracia.

La iconografía de Nuestra Señora de Gracia se representa bien en la Anunciación, o bien en la Maternidad acompañándose del Niño Jesús. María se alegra por encargar a su Hijo, que llevará a cabo la redención de los hombres y ella será así la Madre corredentora, la “Mediadora de todas las Gracias”, como “Madre de la Gracia”, que es Cristo. Esta advocación resalta la cualidad divina que Dios puso en María.

La devoción a Ntra. Sra. de Gracia en la villa de Estepa se remonta a la antigua ermita de San Cristóbal, situada en el extremo occidental del cerro homónimo junto a un camino o vereda que dirigía hacia la fortaleza medieval que fue reconstruida por la Orden de Santiago, a la que se le había encargado el control de la villa desde 1267. El primer dato que se conserva sobre la ermita de San Cristóbal data de finales del siglo XVI con motivo de la llegada a estepa de los padres franciscanos y su interés por levantar el convento en torno a esta ermita. Sin embargo, la construcción de la ermita se puede situar en la época santiaguista, lo que la situaría a finales del siglo XV o principios del XVI.

Hacia 1590 los franciscanos intentaron fundar el convento a las afueras de la población, pero no fue hasta 1602, tras la fundación del cenobio de monjas clarisas, cuando su presencia fue justificada y recibió el apoyo de D. Juan Bautista Centurión, marqués de Estepa. En 1614 el Concejo les donaba los terrenos para la huerta y les entregaba la Ermita de San Cristóbal, inaugurando su nueva iglesia en 1646. La ermita pasó pues a manos de los frailes pero con la condición de que en el cuerpo de la iglesia habían de hacer un altar y tabernáculo para San Cristóbal y que habían de permitir que los devotos sacasen en procesión la imagen el día del Corpus. La devoción a la Virgen de Gracia existía ya en la ermita de San Cristóbal junto a la del santo protector de los viajantes y transportistas. En el siglo XVIII con la construcción del retablo barroco la imagen de San Cristóbal fue situada en el ático del retablo, siendo la dedicación del templo y del retablo mayor a Ntra. Sra. de Gracia, que posee camarín propio.



La norma generalizada entre las órdenes mendicantes, a raíz de su institucionalización apostólica, era la de aprovechar devociones antiguas ya establecidas en las villas donde se asentaban y acomodarlas a su manera de pensar. Esto fue lo que pudo haber pasado en un primer momento entre la Orden de San Agustín y la devoción establecida a la Virgen de Gracia; y en Estepa pudo haber ocurrido igual entre la Orden de San Francisco de Asís y la devoción existente con anterioridad a San Cristóbal y la Virgen de Gracia. Los franciscanos a principios del siglo XVII en Estepa eran foráneos del lugar, por lo que al tomar la ermita decidieron mantener las devociones principales que allí había y así no molestar a los feligreses que acudían a la ermita. Las advocaciones principales a la Virgen María en la Orden franciscana son la Inmaculada Concepción, cuya defensa y propagación del dogma fue reconocida por Pío IX en 1854, y Nuestra Señora de los Ángeles, que era la advocación a la que estaba dedicada la Porciúncula o primera capilla que fue dada a San Francisco de Asís para los Hermanos Menores.

La imagen de Ntra. Sra. de Gracia que se venera en el camarín del altar mayor de la iglesia conventual de los padres franciscanos es una talla de candelero para vestir, datada a finales del siglo XVIII y relacionada con la obra del antequerano Miguel Márquez. La Virgen sostenía entre sus brazos la imagen del Niño Jesús, pero debido a una restauración poco afortunada la imagen del Niño fue retirada dejando la iconografía histórica de esta imagen incompleta. El retablo mayor del templo se relaciona con la obra del taller lucentino de Francisco José Guerrero a mediados del siglo XVIII y el camarín de la Virgen está rematado por una cúpula semiesférica y dividida en secciones adornadas con molduras doradas. Ntra. Sra. de Gracia, situada sobre un trono de madera policromada y acompañada de ráfaga, corona y cetro de plata, bendice desde el altar a todos los estepeños y foráneos que acuden a la iglesia y al convento franciscano que están bajo su advocación.



Artículos relacionados:
-Advocaciones marianas en la Orden de San Agustín. JM. Benítez Sánchez. Advocaciones marianas de Gloria. San Lorenzo del Escorial. 2012
-Nuestra Señora de Gracia. C. Jordá Sánchez. Crónicas históricas de Requena. 2014
-La llegada de los franciscanos a Estepa. Devociones de Estepa. 2015
-400 años convento de los franciscanos en Estepa (1603-2003). Devociones de Estepa. 2009
-La ermita de San Cristóbal. Devociones de Estepa. 2009
-El baldaquino estepeño, la imagen realzada. Devociones de Estepa. 2019
-Primer Simposio. Cuatro siglos de presencia de los franciscanos en Estepa. Ed. Iltmo. Ayto. de Estepa. 2003
-La iglesia conventual franciscana de Nuestra Señora de Gracia: estudio histórico-artístico. Díaz Fernández, E. Primer Simposio. Cuatro siglos de presencia de los franciscanos en Estepa. Ed. Iltmo. Ayto. de Estepa. 2003

9/7/17

MARÍA, VESTIDA SEGÚN LA LITURGIA


Virgen de los Dolores, de blanco. Estepa
El imaginero puede tallar su obra al completo, diseñando el conjunto de ropajes, mantos y objetos con los que se desea representar a la imagen en una posición determinada e inamovible. Antiguamente el pintor era el encargado de aplicar los diferentes colores, es decir, policromar a la talla con dibujos de flores, símbolos y estofados que realzan las vestimentas. O bien puede realizar la imagen de vestir o de candelero, que es como se denomina a la figura articulada para vestir con el cuerpo anatomizado o reduciendo su estructura interior a un bastidor de listones. El imaginero muestra su arte así en la mascarilla del rostro, manos y pies, completándose la talla al vestirla con un ajuar de túnicas, sayas y mantos bordados, potencias y coronas de oro. Los encargados de aplicar estos complementos son los “vestidores” y “camareras” de la imagen, que ofrecen una versión distinta de la obra cada vez que la preparan. Las diversas escuelas del barroco se decantaron principalmente por la primera opción, pero fue la escuela andaluza la que optó por desarrollar esta segunda expresión de la imaginería con la intención de mostrar la Pasión de Cristo y el Dolor y Gloria de María en un lenguaje claro, sencillo, comprensible y parecido a la realidad del creyente. Cabe destacar que muchas de las tallas realizadas al completo fueron revestidas en algún momento de su historia según el modelo andaluz.

Aunque el desarrollo de este arte vivió una primera época de oro en el siglo XVII y XVIII, ya en el siglo XVI se representaba a la Virgen María como una viuda de la época. Conocido es el caso de la Virgen de la Soledad del convento de los mínimos de Madrid y su relación con la reina Isabel de Valois y su camarera Doña María de la Cueva, condesa de Ureña, que cedió sus propias ropas de viuda para vestir a la imagen. En el siglo XVII y XVIII se mantuvo esta tendencia de vestir a la Virgen como viuda según la moda de la época, aunque en la pintura se optaba por una mayor veracidad al representarla como hebrea. En el siglo XX, los vestidores y bordadores sevillanos empezaron a utilizar el negro para expresar el luto y vestir a las imágenes con diferentes colores según la época del año.

Virgen de la Soledad. Madrid
Virgen de la Victoria de luto. Estepa


Virgen de la Soledad de luto. Estepa

Virgen de la Esperanza de blanco. Estepa
La vestimenta de las imágenes depende de cada hermandad que marca una determinada estética e idiosincrasia que debe ser seguida por su vestidor. Las directrices no suelen estar determinadas, a no ser de tratarse de la función principal, onomástica, cultos o salida, pero mostrando mucha variabilidad. La vestimenta de las imágenes dolorosas y algunas de gloria suelen estar sujetas al calendario litúrgico. Los colores de año litúrgico presentan significados que se refleja en el color con el que se viste a la Virgen María.

Para la festividad de Todos los Santos, las hermandades visten a sus imágenes de negro, en señal de luto por los hermanos difuntos, permaneciendo así durante el mes de noviembre. Color con el que también se visten cuando fallece un hermano destacado de la corporación. Algunas hermandades, especialmente de Gloria, expresan el luto también a través del morado. En diciembre, para la festividad de la Inmaculada Concepción, se toman los colores inmaculistas, la saya blanca y el manto celeste, aunque en origen era el rojo para la túnica. A principios de febrero, para la festividad de la Candelaria, algunas hermandades visten a su titular con manto rojo y saya blanca. Es especialmente característico la vestimenta del Niño Jesús de las Glorias para la festividad de la Presentación de Jesús en el templo, vistiendo el traje típico del bautismo o batón.

Virgen de Araceli. Sevilla
Para la cuaresma, la Virgen se viste de hebrea, tradición que recuperó Juan Manuel Rodríguez Ojeda con la Virgen de la Hiniesta de Sevilla a principios del siglo XX, pero desde hace algunos años hay hermandades que visten a la Virgen así para la Navidad. Algunas hermandades de Gloria optan por el morado en cuaresma según la liturgia. En la Pascua de Resurrección, después de Semana Santa, las imágenes portan una vestimenta más clara como el color corporativo en tonos claros, el rosa e incluso el blanco.

Con la llegada del Corpus, muchas sacramentales optan por el rojo, aunque el color propio de la Eucaristía es el blanco porque representa la luz y la llegada del Señor. El rojo representa el sacrificio y el derramamiento de la sangre de Cristo, usándose también para los mártires o los apóstoles, siendo la Hermandad Sacramental del Sagrario de Sevilla la que ostenta el privilegio otorgado por Clemente VIII de usar el rojo en sus cultos, y después fue copiada por las demás sacramentales.

En la época estival el color característico es el blanco y sus semejantes, marfil o crema. Las imágenes en sus onomásticas suelen vestir de sus colores representativos como la Esperanza con el verde, la Paz con el blanco, el ocre y blanco para el Carmen o el Rosario con el rojo durante el mes de Octubre. Y tras este mes vuelve de nuevo Noviembre.

Virgen de la Paz, de hebrea. Estepa

Virgen del Valle, de hebrea. Estepa

Virgen de los Dolores, festividad de la Inmaculada. Estepa
Virgen de la Amargura de blanco. Estepa
Artículos consultados:
-Los colores litúrgicos y su significado. Devociones de Estepa
-Tiempos del año litúrgico. Devociones de Estepa.
-Galería litúrgica de María. Hdad. Coronación de Espinas. Ciudad Real
-La Virgen de hebrea, símbolo de la cuaresma. Devociones de Estepa. 2017
-¿Cera blanca o cera roja para el Corpus Christi? MJR Rechi. Pasion en Sevilla. ABCdeSevilla. 2014
-En verano, la Virgen de blanco. ABCandalucía
-Las Glorias en la Presentación del Señor. Rafael Márquez. Rafaes.com
-El arte de vestir a María Santísima. A. J. Fernández González. Estepa Cofrade
-Entrevista a "Pepe Romero". La Voz Cofrade de Osuna. 2011
-Los atavíos de la Virgen: breve historia de las Imágenes vestideras. Díaz Fernández, J. M. Pasión y Glorias, 2023
-Sobre la costumbre de vestir imágenes de la Virgen en la villa de Estepa a finales del siglo XVI. Jordán Fernández, J.A. XX Simposio sobre Hermandades de Sevilla y su provincia, 2019.

Especial "Vestidor":
-María, vestida según la liturgia. Devociones de Estepa, 2017
-La Virgen de hebrea, símbolo de la cuaresma. Devociones de Estepa. 2017
-La realeza de María. La Virgen de reina. Devociones de Estepa. 2017
-La Virgen de luto, recuerdo de los fieles difuntos. Devociones de Estepa. 2017
-Azul y blanco. La Virgen de Inmaculada. Devociones de Estepa. 2017
-La túnica lisa o bordada de los nazarenos. Devociones de Estepa. 2018

17/6/17

COFRADÍA Y HERMANDAD DEL SANTÍSIMO SACRAMENTO


Con el fin de que nunca cese el culto a la fe, amor y agradecimiento a Cristo, presente en la Eucaristía, nacen las Cofradías del Santísimo Sacramento, que “se desarrollan antes, incluso, que la festividad del Corpus Christi. La de los penitentes grises, en Avignon se inicia en 1226, con el fin de reparar los sacrilegios de los albigenses; y sin duda no es la primera” (Bertaud 1632). Con unos u otros nombres y modalidades, las Cofradías eucarísticas se extienden ya a fin del siglo XIII por la mayor parte de Europa. Estas cofradías aseguran la adoración eucarística, la reparación por las ofensas y desprecios contra el Sacramento, el acompañamiento del Sacramento cuando es llevado a los enfermos o en procesión, el cuidado de los altares y capillas del Santísimo, etc.

Las Cofradías del Santísimo Sacramento, fundadas en Alemania y Francia en el transcurso de los siglos XIV y XV, tuvieron como misión difundir el culto de la Eucaristía, siendo los frailes franciscanos los que fomentaron su creación.

Existe noticia de que en el año 1538 el fraile dominico Tommasso Stella erigió una cofradía de estas características en la Iglesia de Santa María della Minerva, en Roma, vulgarmente conocida como «Cofradía de la Minerva», que sería aprobada un año después por bula del papa Pablo III, para que sirviera de modelo a las que fueran surgiendo, concediendo a todas especiales indulgencias. Entre los fines principales de sus miembros figuraban el acompañar el Viático a los moribundos con cirios encendidos; asistir a una misa y procesión por el claustro o interior de la iglesia con el Santísimo, generalmente los terceros domingos de cada mes (de ahí el nombre de Minerva con el que se denominaba a dicha procesión mensual); participar y dar esplendor a la fiesta del Corpus Christi; preparar para la comunión a los cofrades enfermos y recitar algunas oraciones.

Todas estas hermandades, centradas en la Eucaristía, son agregadas en una archicofradía del Santísimo Sacramento por Paulo III en la Bula “Dominus noster Jesus Cristus”, en 1539, y tienen un influjo muy grande y benéfico en la vida espiritual del pueblo cristiano.

El Concilio de Trento (1560) propiciaría un particular culto a la Eucaristía, momento a partir del cual este tipo de cofradías se iría difundiendo por diferentes países, entre ellos España, a lo largo del siglo XVI y siguientes.

La Cofradía del Santísimo Sacramento de Estepa existía ya hacia 1594, fecha en que celebró un cabildo para elegir a sus oficiales según se conserva en un libro de cuentas conservado. El siguiente cabildo de elecciones de que tenemos constancia se celebró en 4 de junio de 1600 y un año después el vicario don Pedro de Tallada pasó revista de las cuentas de la cofradía al tesorero de la hermandad, un presbítero de nombre Cristóbal, correspondientes al período 1597-1600.

Por unos autos del año 1689 sustanciados ante el vicario don Lorenzo de Andújar, sabemos que la cofradía estaba establecida en “las parroquias” de esta villa, lo que da a entender que quizás fuera única para ambas parroquias, tanto en Santa María como en San Sebastián. También sabemos que de tiempo inmemorial participaba con sus guiones en la procesión del Corpus yendo inmediatos al palio, en medio del clero; el auto del vicario les señalaba un nuevo sitio en dicha procesión, a los lados colaterales de la cruz mayor (…) delante de la comunidad, cosa que no pareció ser del agrado de los cofrades.


La cofradía estaba agregada a la homónima erigida en la iglesia de Santa María de la Minerva de Roma, como consta en la Secretaría de la Sagrada Congregación de Indulgencias, según copia autorizada de 10 de septiembre de 1777 y pase de la Comisaría General de la Cruzada. Otra cofradía estepeña estaba unida también a la Cofradía Sacramental de la iglesia de Santa María de la Minerva de Roma. Se trata de la hermandad del Dulce Nombre, unida a esta desde 1621, por lo que ostenta el carácter sacramental.

La Hermandad del Santísimo Sacramento poseía una capilla propia en la Iglesia de San Sebastián, sabiéndose que posteriormente se vendió y se dedicó a la Santísima Trinidad, realizando Julián de Villar hacia 1782 la solería de la misma.

La cofradía no debió verse afectada por la reforma de las ordenanzas de finales del siglo XVIII. Iniciadas en tiempos de Carlos III, no se efectuaron en Estepa hasta 1791, cuando el Consejo solicitó al Alcaide y al Vicario la supresión de las hermandades a excepción de las cofradías hospitalarias, sacramentales y de ánimas. Es en este momento cuando se habla de una Cofradía sacramental en cada parroquia. Las hermandades que se vieron suprimidas intentaron la unión con una de estas cofradías para garantizar la aprobación de sus ordenanzas. En 1801 se aprueban los estatutos de la Hermandad de Jesús Nazareno, que se une con la cofradía de Ánimas de la parroquia de San Sebastián, que a la vez era Sacramental. En 1815 se une Paz y Caridad a la sacramental de la parroquia de Santa María.

Esta hermandad estuvo perdida entre los años 1811 y 1847. En 1848 fue restaurada a instancias del vicario don Salvador de los Reyes y del cura de Santa María, don Joaquín Téllez, luciendo la octava del Corpus con sus crespones, con música y sermón todas las tardes y por las mañanas misa mayor con música.

Fuente:
-Hermandades, cofradías y otras corporaciones religiosas no penitenciales en la Estepa de la Modernidad. Jorge Alberto Jordán Fernández. Miscelánea Ostipense. Estudios sobre historia de Estepa. 2013

15/6/17

LA FIESTA DEL CORPUS


A fines del siglo XIII surgió en Lieja, Bélgica, un Movimiento Eucarístico cuyo centro fue la Abadía de Cornillón fundada en 1124 por el Obispo Albero de Lieja. Este movimiento dio origen a varias costumbres eucarísticas, como por ejemplo la Exposición y Bendición con el Santísimo Sacramento, el uso de las campanillas durante la elevación en la Misa y la fiesta del Corpus Christi.

Santa Juliana de Mont Cornillón, por aquellos años priora de la Abadía, fue la encargada de propiciar esta Fiesta. La santa nace en Retines cerca de Liège, Bélgica en 1193. Quedó huérfana muy pequeña y fue educada por las monjas Agustinas en Mont Cornillon. Cuando creció, hizo su profesión religiosa y más tarde fue superiora de su comunidad. Murió el 5 de abril de 1258, en la casa de las monjas Cistercienses en Fosses y fue enterrada en Villiers.

Desde joven, Santa Juliana tuvo una gran veneración al Santísimo Sacramento y siempre anhelaba que se tuviera una fiesta especial en su honor. Este deseo se dice haber intensificado por una visión que tuvo de la Iglesia bajo la apariencia de luna llena con una mancha negra, que significaba la ausencia de esta solemnidad.

Juliana comunicó estas apariciones a Mons. Roberto de Thorete, el entonces obispo de Lieja, también al doctor Dominico Hugh, más tarde cardenal legado de los Países Bajos y a Jacques Pantaleón, en ese tiempo archidiácono de Lieja, más tarde Papa Urbano IV.
Urbano IV

El obispo Roberto se impresionó favorablemente y, como en ese tiempo los obispos tenían el derecho de ordenar fiestas para sus diócesis, invocó un sínodo en 1246 y ordenó que la celebración se tuviera el año entrante; al mismo tiempo el Papa ordenó, que un monje de nombre Juan escribiera el oficio para esa ocasión, cuyo decreto se conserva en Binterim.

Mons. Roberto no vivió para ver la realización de su orden, ya que murió el 16 de octubre de 1246, pero la fiesta se celebró por primera vez al año siguiente el jueves posterior a la fiesta de la Santísima Trinidad. Más tarde un obispo alemán conoció la costumbre y la extendió por toda la actual Alemania.

El Papa Urbano IV, por aquél entonces, tenía la corte en Orvieto, un poco al norte de Roma. Muy cerca de esta localidad se encuentra Bolsena, donde en 1263 o 1264 se produjo el Milagro de Bolsena: un sacerdote que celebraba la Santa Misa tuvo dudas de que la Consagración fuera algo real. Al momento de partir la Sagrada Forma, vio salir de ella sangre de la que se fue empapando en seguida el corporal. La venerada reliquia fue llevada en procesión a Orvieto el 19 junio de 1264. Hoy se conservan los corporales -donde se apoya el cáliz y la patena durante la Misa- en Orvieto, y también se puede ver la piedra del altar en Bolsena, manchada de sangre.

Milagro de Bolsena

El Santo Padre movido por el prodigio, y a petición de varios obispos, hace que se extienda la fiesta del Corpus Christi a toda la Iglesia por medio de la bula "Transiturus" del 8 septiembre del mismo año, fijándola para el jueves después de la octava de Pentecostés y otorgando muchas indulgencias a todos los fieles que asistieran a la Santa Misa y al oficio.

Luego, según algunos biógrafos, el Papa Urbano IV encargó un oficio -la liturgia de las horas- a San Buenaventura y a Santo Tomás de Aquino; cuando el Pontífice comenzó a leer en voz alta el oficio hecho por Santo Tomás, San Buenaventura fue rompiendo el suyo en pedazos.

La muerte del Papa Urbano IV (el 2 de octubre de 1264), un poco después de la publicación del decreto, obstaculizó que se difundiera la fiesta. Pero el Papa Clemente V tomó el asunto en sus manos y, en el concilio general de Viena (1311), ordenó una vez más la adopción de esta fiesta. En 1317 se promulga una recopilación de leyes -por Juan XXII- y así se extiende la fiesta a toda la Iglesia.

Ninguno de los decretos habla de la procesión con el Santísimo como un aspecto de la celebración. Sin embargo estas procesiones fueron dotadas de indulgencias por los Papas Martín V y Eugenio IV, y se hicieron bastante comunes a partir del siglo XIV.

La fiesta fue aceptada en Cologne en 1306; en Worms la adoptaron en 1315; en Strasburg en 1316. En Inglaterra fue introducida desde Bélgica entre 1320 y 1325. En España adquieren expresiones de gran riqueza estética y popular, como el Corpus de Sevilla con el baile de los seises, el Corpus de Toledo cuyo origen se remota a 1418 o el Corpus de Granada con sus gigantes y cabezudos.

Finalmente, el Concilio de Trento declara que muy piadosa y religiosamente fue introducida en la Iglesia de Dios la costumbre, que todos los años, determinado día festivo, se celebre este excelso y venerable sacramento con singular veneración y solemnidad; y reverente y honoríficamente sea llevado en procesión por las calles y lugares públicos donde se exhibe el Cuerpo de Cristo en una Custodia. Específicamente, el Corpus Christi es el jueves que sigue al noveno domingo después de la primera luna llena de primavera del hemisferio norte, es decir, el jueves después de la fiesta de la Santísima Trinidad. En algunos lugares esta fiesta ha sido trasladada al domingo siguiente. En esto los cristianos atestiguan su gratitud y recuerdo por tan inefable y verdaderamente divino beneficio, por el que se hace nuevamente presente la victoria y triunfo de la muerte y resurrección de Nuestro Señor Jesucristo.


13/6/17

LA ADORACIÓN EUCARÍSTICA


La Eucaristía es la fuente, el centro y el culmen de toda la vida de la Iglesia. Como memorial de la pasión y de la resurrección de Cristo Salvador, como sacrificio de la Nueva Alianza, como cena que anticipa y prepara el banquete celestial, como signo y causa de la unidad de la Iglesia, como actualización perenne del Misterio pascual, como Pan de vida eterna y Cáliz de salvación, la celebración de la Eucaristía es el centro indudable del cristianismo.

En los siglos primeros, a causa de las persecuciones y al no haber templos, la conservación de las especies eucarísticas se hace normalmente en forma privada, y tiene por fin la comunión de los enfermos, presos y ausentes. Esta reserva de la Eucaristía, al cesar las persecuciones, va tomando formas externas cada vez más solemnes. Normalmente, la Misa al principio se celebra sólo el domingo, pero ya en los siglos III y IV se generaliza la Misa diaria. La devoción antigua a la Eucaristía lleva en algunos momentos y lugares a celebrarla en un solo día varias veces, pero se suceden varios concilios que moderan y prohíben las prácticas excesivas.

Las Constituciones apostólicas -hacia el 400- disponen ya que, después de distribuir la comunión, las especies sean llevadas a un sacrarium. El sínodo de Verdun, del siglo VI, manda guardar la Eucaristía «en un lugar eminente y honesto, y si los recursos lo permiten, debe tener una lámpara permanentemente encendida». Las píxides de la antigüedad eran cajitas preciosas para guardar el pan eucarístico.

Ya por esos siglos el cuerpo de Cristo recibe de los fieles, dentro de la misma celebración eucarística, signos claros de adoración, que aparecen prescritos en las antiguas liturgias, especialmente antes de la comunión. Por otra parte, la elevación de la hostia, y más tarde del cáliz, después de la consagración, suscita también la adoración interior y exterior de los fieles.

La adoración de Cristo en la misma celebración del Sacrificio eucarístico es vivida, como hemos dicho, desde el principio. Y la adoración de la Presencia real fuera de la Misa irá configurándose como devoción propia a partir del siglo IX. En efecto, el pan y el vino, una vez consagrados, se convierten «substancialmente en la verdadera, propia y vivificante carne y sangre de Jesucristo, nuestro Señor». Por eso en el Sacramento está presente Totus Christus, en alma y cuerpo, como hombre y como Dios. Estas enérgicas afirmaciones de la fe van acrecentando más y más en el pueblo la devoción a la Presencia real.

En todo caso, conviene recordar que «la devoción individual de ir a orar ante el sagrario tiene un precedente histórico en el monumento del Jueves Santo a partir del siglo XI. El monumento del Jueves Santo está en la prehistoria de la práctica de ir a orar individualmente ante el sagrario, devoción que empieza a generalizarse a principios del siglo XIII. Entre otros muchos, podemos considerar los testimonios de San Francisco de Asís (1182-1226), quien profesa inmensa veneración hacia la Eucaristía, y Santa Clara de Asís (1253), quien defendió su ciudad con un milagro eucarístico.

En 1208 Santa Juliana (1193-1258), primera abadesa Agustina de Mont-Cornillon (Lieja) instituye una fiesta litúrgica en honor del Santísimo Sacramento. Por ella los fieles se fortalecen en el amor a Jesucristo, expían los pecados y desprecios que se cometen con frecuencia contra la Eucaristía, y al mismo tiempo contrarrestan con esa fiesta litúrgica las agresiones sacrílegas cometidas contra el Sacramento. En 1246 se instituye la fiesta del Corpus por el obispo de Lieja y el cardenal legado para Alemania extiende la fiesta a todo el territorio de su legación. En 1264 el papa Urbano IV extiende esta solemnidad litúrgica a toda la Iglesia latina mediante la bula Transiturus, celebrándose en Venecia, Wurtzburgo o Amiens. El concilio de Vienne reafirma en 1314 la bula y para 1324 es celebrada en todo el mundo cristiano.

La celebración del Corpus implica ya en el siglo XIII una procesión solemne, en la que se realiza una «exposición ambulante del Sacramento». Y de ella van derivando otras procesiones con el Santísimo, por ejemplo, para bendecir los campos, para realizar determinadas rogativas, etc. En España adquieren expresiones de gran riqueza estética y popular, como los seises de Sevilla o el Corpus famoso de Toledo.


En el siglo XIV se practicaba ya la exposición solemne y se bendecía con el Santísimo. Es el tiempo en que se crearon los altares y las capillas del santísimo Sacramento. Al principio, colocado sobre el altar el Sacramento, es adorado en silencio y posteriormente se crean cantos y oraciones. El Santísimo se mantenía velado tanto en las procesiones como en las exposiciones eucarísticas, pero en el siglo XIV se defiende la exposición del cuerpo de Cristo «in cristallo» o «in pixide cristalina». La costumbre prescribe arrodillarse en la presencia del Santísimo. Hacia 1500 muchas iglesias la practican todos los domingos, después del rezo de vísperas. El arraigo devocional de las visitas al Santísimo puede comprobarse por la abundante literatura piadosa que ocasiona.

Nacen también las Cofradías del Santísimo Sacramento a principios del siglo XIII, llegando a finales de este siglo a la mayor parte de Europa. Estas Cofradías aseguran la adoración eucarística, la reparación por las ofensas y desprecios contra el Sacramento, el acompañamiento del Santísimo cuando es llevado a los enfermos o en procesión, el cuidado de los altares y capillas del Santísimo, etc. Surgen congregaciones religiosas centradas en la veneración de la Eucaristía, fundándose la primera en 1328 y aumentando en número en el siglo XIX y XX, y se celebran congresos eucarísticos desde 1881.

Desde la celebración del concilio de Trento (1649-1656), se renovaron devociones antiguas y se impulsaron otras nuevas sobre la veneración debida al Sacramento:
-Las 40 horas: Tiene su origen en Roma en el siglo XIII. Esta costumbre, marcada desde su inicio por un sentido de expiación por el pecado -cuarenta horas permanece Cristo en el sepulcro-, recibe en Milán durante el siglo XVI un gran impulso. Clemente VIII, en 1592, fija las normas para su realización y Urbano VIII (+1644) extiende esta práctica a toda la Iglesia.
-Procesión eucarística de «la Minerva», que solía realizarse en las parroquias los terceros domingos de cada mes, procede de la iglesia romana de Santa Maria sopra Minerva.
-Institución en las parroquias de la Hora santa o la exposición del Santísimo diaria o semanal, por ejemplo, en los Jueves eucarísticos.
-Adoración Nocturna: Iniciada en París en 1848.
-Adoración Perpetua: capilla dedicada en una parroquia a la adoración del Santísimo Sacramento durante las 24 horas.

10/6/17

CARTEL CORPUS CHRISTI 2017

La Parroquia de Santa María y San Sebastián de Estepa edita el cartel de los cultos y procesión en honor y alabanza de Jesús Sacramentado. El triduo se celebrará del 15 al 17 de junio en la Iglesia de los Remedios. En la tarde del día 17 de junio se podrán visitar los altares montados con motivo de la festividad desde el barrio de Santa Ana hasta la calle Roya. El domingo día 18 de junio, Solemnidad del Cuerpo y Sangre de Cristo, saldrá la Procesión Eucarística por las calles de Estepa.



4/6/17

LA DEVOCIÓN A LA VIRGEN DEL ROCÍO EN ESTEPA


La devoción a la Virgen del Rocío se extiende por todo el mundo, contando con una romería a la que acuden más de un millón de personas cada año desde muchos pueblos de nuestro país y del resto del mundo. La Virgen del Rocío se venera en su Ermita de la aldea de El Rocío, perteneciente al municipio de Almonte, Huelva, desde el siglo XIII. Es en esta fecha cuando se sitúa la leyenda del hallazgo de la imagen y de la construcción de su ermita:

Un vecino de la villa de Almonte salió al campo con ánimo de distraerse en los placeres de la caza, y llegando al sitio de su término conocido con el nombre de La Rocina, bosque inculto y lleno de malezas, en el que había siglos tal vez que no penetraba planta humana, los perros se internan en la espesura, y demuestran con sus ladridos y ademanes la sorpresa que les cause un objeto extraño y desconocido. Semejante actitud impulsa al cazador, llevado de un instinto natural, a penetrar en lo interior del sitio donde estaban, y aproximándose, admira una imagen colocada sobre el tronco de un árbol; llegándose a ella la examina, y reconoce en efecto que es un bello simulacro de la Madre de Dios.

Era de talla, y tenía sobrepuesta una túnica de lino entre blanca y verde, con una inscripción latina a la espalda que decía: Nuestra Señora de los Remedios. Atónito con la vista de tan peregrina hermosura, se postra a venerar la Imagen de la Virgen, e inmediatamente trata a costa de gran trabajo sacarla de aquel sitio montuoso, y así lo verifica al punto; más como fuese su intención colocarla en la villa de Almonte, distante tres leguas de aquel lugar, siguiendo sus piadosos deseos, se quedó dormido, a esfuerzo del cansancio y la fatiga; y al despertar se halló sin la sagrada imagen.

Afligido y penetrado de dolor, volvió al sitio donde la halló primeramente, y la vio allí lo mismo que antes, conociendo que por medio de aquel singular y maravilloso prodigio, manifestaba la Señora su voluntad de que allí fuese donde se le tributase culto y veneración. Entonces marchó a Almonte a referir todo lo acaecido, y propagada la noticia con la mayor rapidez, salieron el clero y el Cabildo de la villa seguidos de numeroso pueblo, y dirigiéndose al lugar de la aparición o hallazgo de la devota efigie de María, la vieron tan peregrina y encantadora, que desde aquel mismo instante empezó a arrebatar los afectos de los corazones, y ser objeto de la más entusiasta y fervorosa devoción.

Desde entonces se le erigió allí una pequeña ermita, y se construyó el altar para colocar la Sagrada Imagen, de tal modo que el tronco en que fue hallada, le sirviese de pedestal. A pesar de la advocación de los Remedios con que sin duda fue venerada en la antigüedad, la llamaron generalmente de Las Rocinas, por el sitio de su invención, cuyo título, andando el tiempo, se ha mudado insensiblemente en el misterioso y poético del Rocío, con que es invocada hoy la Señora, no sin una mística y significativa alusión.

La leyenda del hallazgo de la imagen de la Virgen viene recogida así en la Reglas de la Hermandad Matriz de 1758. Para otros el cazador sería Gregorio Medina, natural de Villamanrique de la Condesa, lo que originó la disputa entre Villamanrique y Almonte por la imagen. Ambos pueblos decidieron colocar un carro de bueyes en el lugar de la aparición, y dependiendo de adonde iban los bueyes se llevarían la imagen a ese pueblo. Pero los bueyes no anduvieron, por lo que decidieron levantar la ermita en el lugar en el que fue encontrada la imagen.

La historia sitúa los orígenes del Rocío dos siglos antes y todo indica que fue el monarca Alfonso X el Sabio quien pudiera haber erigido aquella primera ermita, tras su conquista de Niebla en 1262, mandando colocar allí la bella imagen de la Virgen. Las crónicas históricas cuentan que el rey Alfonso X el sabio, allá por el año 1270 mandó erigir una ermita consagrada a la Virgen en el lugar llamado de Las Rocinas, que había sido reconquistado a los árabes. Las mismas crónicas relatan cómo en esos mismos lugares, el rey creó un coto de caza, atraído por la belleza del lugar y la cantidad de ciervos existente. Este coto se conoce hoy como Coto de Doñana.

La Virgen del Rocío responde en su interior a una talla completa, de finales del siglo XIII, que por la coincidencia cronológica, parece que se trate de la imagen primitiva de Alfonso X el Sabio. Desde finales del siglo XVI, principios del XVII, la Virgen del Rocío comenzó a ser vestida como la vemos en la actualidad. Entonces, siguiendo el gusto de la época, y según la moda de los Austrias, se adaptó a la imagen con ropas de ricos brocados y telas bordadas con detalles de inigualable belleza. Las prendas que comprende su atuendo son la saya, también conocida como basquiña, que tiene forma de campana y no lleva pliegues ni arrugas; el corpiño ajustado en el cuerpo y la gola que da forma a su rostrillo y se transforma en el mismo. Las sobremangas, adaptadas a los brazos, son amplias y deja asomar la manga por debajo. El velo de las vírgenes cubre su cabeza y el manto parte desde sus hombros. A esto hay que sumar otros elementos realizados en orfebrería como son la media luna, la ráfaga, el cetro y su corona.

La devoción a María Santísima de las Rocinas se extendió por toda aquella comarca, adquiriendo nombre de milagrosa, y a fines del siglo XVI su fama había pasado ya a las Américas. Prueba de esto, es el testamento de Baltasar Tercero, natural de la ciudad de Sevilla, quien hallándose en Lima por los años de 1587, dejó entre otros legados, uno de mil pesos, para que llevados a Almonte se impusiesen, y se fundase una capellanía en la ermita de Nuestra Señora, a fin de que los moradores de aquellas selvas y contornos no careciesen los días festivos del Santo Sacrificio de la Misa. Además dejó también otra limosna de quinientos pesos para reparar la ermita y hacer habitaciones para el Capellán, que debía celebrar en ella todos los días.

Progresivamente iba aumentándose el fervor y la devoción a la Santísima Virgen, y el año de 1635 fue asignado por primer Ermitaño el P. Fray Juan de San Gregorio, de la Congregación de San Pablo, cuya vida ejemplar y edificante contribuyó poderosamente a promover y fomentar el culto con notable concurrencia de los fieles. Más donde se experimentó de un modo visible la protección de la Soberana Señora, en cuantos la invocaban ante esta su Sagrada Imagen, fue en la horrorosa epidemia que afligió a Sevilla y toda su comarca en los años de 1649 y siguientes.

Desde aquella triste época data su principal y mayor celebridad. Consternados los hijos de Almonte acordaron llevar la Imagen de las Rocinas a la iglesia parroquial de la villa, y ésta se vio libre de aquel terrible azote que asolaba a Andalucía. Con éste motivo en 1653 se hizo fiesta solemnísima, en la que fue elegida su Patrona. Asimismo data desde aquella fecha la institución de su fiesta anual el día segundo de Pascua del Espíritu Santo, como igualmente la tan renombrada romería. La Virgen era trasladada a Almonte por motivos de epidemias, guerras, sequías, malas cosechas o hambre. Desde 1949 la Virgen es llevada a su pueblo vestida de Pastora cada siete años.

La primitiva ermita se vio afectada por el terremoto de Lisboa en 1755, que la dejó en ruina. En 1760 se bendijo un santuario de dimensiones mayores, de estilo mudéjar y con elementos barrocos en su fachada. En 1969 se bendijo el santuario actual y su retablo se levantó en 1999.



Dos acontecimientos significativos para la historia de la devoción a la Virgen del Rocío fue la Coronación Canónica del 8 de junio de 1919 y la visita de su Santidad Juan Pablo II el día 14 de junio de 1993.

La Hermandad matriz de la Virgen es la de Almonte, se creó en el siglo XV bajo la protección del venerable Clero y la Corporación Municipal de la Villa de Almonte. Esta hermandad se llamaba entonces “Cofradía de Ntra. Sra. de las Rocinas”. El primer documento escrito de dicha hermandad data del año XVII en el año 1640. La hermandad se encargaría del sostenimiento y solemnidad de los cultos, organizando, presidiendo y coordinando además de la Romería de Pentecostés, las peregrinaciones extraordinarias de las hermandades, la celebración del Rocío Chico, la fiesta de la Luz (Candelaria), los traslados, etc.


A imitación de ésta han ido erigiéndose otras sucesivamente, según el orden siguiente de antigüedad. Después de la primitiva de Almonte, ocupa el primer lugar la de Villamanrique, a ésta le sigue la de Pilas, después la de La Palma del Condado, a ésta las de Moguer y Sanlúcar de Barrameda. Todos ellas fundadas en el siglo XVII y XVIII. En el siglo XX se puede apreciar una línea cada vez más ascendente sobre todo a partir de los años 60. Actualmente existen 119 Hermandades filiares y un gran número de asociaciones con esta titular, tanto nacionales como internacionales, cada una con su propia simpecado de la Virgen del Rocío e incluso su propia imagen. Todas las Hermandades Rocieras tienen prácticas religiosas durante todo el año, dirigidas por su capellán como la celebración de la Misa semanalmente, rosarios, etc. que dan testimonios de que la vida del rociero no es más que la vida de un cristiano que intenta acercarse a Dios a través de su madre y todo ello con el talante alegre de nuestra tierra.

Azulejo en calle Sevilla, Estepa

En Estepa no existe hermandad filial ni asociación en torno a la Virgen del Rocío, pero son muchos los estepeños que tienen a la Reina de las Marismas en su corazón. Cerca de Estepa existen hermandades filiales que pertenecen a este grupo de hermandades que se fundaron a partir del 1960. Écija cuenta con su hermandad desde 1973, Puente Genil desde 1982 y Osuna desde 1990. Por encontrarse trabajando en estos pueblos o por amistades en ellos, algunos estepeños han realizado el camino con estas hermandades hacia El Rocío. Para otros la Ermita de la Blanca Paloma es un lugar de peregrinación anual, donde acuden para poder rezar a la Virgen. En algunas casas del pueblo se puede apreciar un azulejo o retablo cerámico con la Virgen del Rocío. 

Un grupo de amigos formaron el “Coro de Devotos de la Virgen del Rocío” de Estepa, cuyo origen fue a principios de los años setenta cuando comenzaron a mostrar su devoción a la Blanca Paloma peregrinando a su Ermita. Año tras año, fueron la semilla para que esta devoción fuera creciendo entre amigos y conocidos y para que esos cantes improvisados comenzaran a transformarse en un coro al uso. El Coro acudía a los actos a los que las hermandades y la Iglesia de Estepa solicitan su presencia, como los cultos y procesión de Ntra. Sra. de los Remedios cada tercer domingo de mayo, los cultos a la Abuela Santa Ana, la festividad de San Isidro en La Salada o en la Misa del Gallo de la iglesia de Santa Clara, así como participaron en eventos de carácter social por su compromiso con las causas que bien lo merecen. Su buen hacer ha hecho que sean la nota musical de ese inolvidable “sí quiero” de tantas parejas de enamorados, y que hayan ido a romerías y cultos de otras localidades, llegando incluso a participar en certámenes musicales internacionales como los celebrados en Bedarieux (Francia) en el año 2000 y Leutkirch (Alemania) en 2001 y 2012.

Cabe destacar su colaboración con la Romería de San José Obrero cada 1 de mayo, recordando que tiempos atrás participaban incluso con su propia carroza, con la que ganaron el primer premio del concurso por su cuidadoso diseño y esmerado trabajo en varias ocasiones. Año tras año, nunca faltan a su cita con la Romería cantando la misa de Romeros y acompañando a San José tras su carreta. En 2015 la Hermandad de Las Angustias le impuso a cada uno de sus miembros la medalla de San José Obrero para que les acompañase.


Los devotos de la Virgen del Rocío de Estepa organizan cultos en honor de la Virgen en la proximidad de la Fiesta de Pentecostés en la Ermita de San Isidro de La Salada. Anteriormente se celebraban sus cultos en la Iglesia del Carmen, cuya portada quisieron grabar en su medalla.



El Rocío es sinónimo de peregrinación y romería. La devoción a la Santísima Virgen del Rocío constituye, por su tradición y su contenido espiritual, un cauce extraordinario de espiritualidad cristiana. La experiencia lo demuestra el testimonio de tantas personas que han desarrollado y vivido su fe por este camino.

Artículos y páginas consultadas:
-La romería del Rocío en Andalucía, una fiesta de la posmodernidad. R.M. Martínez Moreno. Gazeta de Antropología.
-La iconografía de la Virgen del Rocío y su proceso de fijación. D. González Cruz. Ritos y ceremonias en el Mundo Hipano durante la Edad Moderna. Actas del II Encuentro Iberoamericano de Religiosidad y Costumbres populares. Almonte-El Rocío (España). 2001
-La Virgen del Rocío con un rostrillo de blonda como a principios del siglo XX. M.J. Rodríguez Rechi. Pasión en Sevilla. 2014
-La autoría de la Virgen del Rocío. Jesús Abades. La Hornacina. 
-1280. Aparición en las Rocinas. Elías Rodríguez Picón. La Hornacina.
-Triduo a la Virgen del Rocío en Estepa. 2011. El Digital de la Sierra Sur de Sevilla.
-Misa rociera cantada por el Coro de Devotos del Rocío. 2013. El Digital de la Sierra Sur de Sevilla.
-Aromas rocieros en Estepa. El Correo de Andalucía. 2015
-Remedios o Rocío. La leyenda. Devociones de Estepa. 2016
-Sombrero de las arenas. Devociones de Estepa. 2018

CARTA DE EDICIÓN

El blog Devociones de Estepa nació en la cuaresma de 2009 y tuvo como motivo de inspiración la oportunidad de dar a conocer la Semana Santa de Estepa a través de los nuevos medios de comunicación. El objetivo principal era recopilar información de las Hermandades y Cofradías de Estepa así como mostrar nuestras tradiciones y costumbres. El blog se definió con carácter divulgativo, y por lo tanto, al carecer de carácter lucrativo, se ha rechazado sistemáticamente toda propuesta económica que hemos recibido. Sólo se ha permitido artículos relacionados con la información cofrade o que tuvieran carácter benéfico.

Para llevar a cabo este trabajo, se inició en el blog la recopilación de artículos que procedían principalmente de los boletines y libros de las Hermandades estepeñas, el
Ayuntamiento de Estepa en sus diversas publicaciones, blogs dedicados a la Historia y Semana Santa de Estepa y por último la información que se daba en las redes sociales. Para acompañar a estos artículos se escogían fotografías que se encontraban en los diferentes medios ya mencionados. Tanto los artículos como las fotografías publicados en estos medios no habían sido realizados para el blog.

Desde el blog se ha trabajado también por la investigación propia y de esta forma se han publicado artículos nuevos de información, a los que se le han dedicado un gran esfuerzo. Siguiendo la misma idea, se han realizados también fotografías propias que no se han firmado, pero que han aparecido tanto en el blog como en nuestra página de Cofrades. La idea del blog siempre ha sido compartir y dar a conocer, por lo que siempre se ha permitido la utilización de estas imágenes y de estos artículos. Sólo los que han llevado a cabo la aventura de crear un blog, pueden reconocer las numerosas horas, esfuerzo e ilusión que se le dedica a un proyecto de estas características, y es por ello por lo que conocemos de primera mano la importancia que para un creador de blog tienen los contenidos propios que ha realizado. Por eso, queremos disculparnos con aquellas personas que se hayan sentido ofendidas por la publicación de sus trabajos y retiraremos aquellos trabajos que no quieran que aparezcan en este blog. Sólo indicar que el blog no llega a asumir la autoría de estas fotografías y artículos, y que por lo tanto se expresa su autor o autores al final de cada artículo.

De igual manera, queremos mostrar nuestra gratitud a todas las personas que se han puesto en contacto con el blog para publicar sus artículos y fotografías. Sabemos la ilusión y confianza que han depositado en el blog y se lo agradecemos enormemente.

ALTAMENTE RECOMENDABLE


-Así fue posible el expolio de España. J. García Calero. ABCdeSevilla. 2012

-El Padre Alfonso: un viejo franciscano muy querido por los estepeños. A. Rodríguez Crujera. Desde la alcazaba. 2012

-Custodia y Cruz Parroquial. Apuntes para la historia. Blog de Antonio Solís González. 2012

-450 aniversario de la fundación del Convento de la Victoria de Estepa. A. Rodríguez Crujera. Desde la Alcazaba. 2012

-Una vieja tradición en Estepa, Las Cruces de Piedra. A. Rodríguez Crujera. Desde la Alcazaba. 2012

-Entrevista a "Pepe Romero". La Voz Cofrade de Osuna. 2011

-El milagro del Niño Jesús de Estepa. F. Cabanillas. El Correo de Andalucía. 2018

-Cuando el Niño Dios se pierde por las calles. JP Lendínez Padilla. Simplemente Capillita. 2010


-"Al salir fuera Pedro lloró" en Estepa. JP Lendínez Padilla. Simplemente Capillita. 2010

-El gallo canta en Estepa. Reliquias de la Provincia. Diego J. Geniz. El Palquillo. Diario de Sevilla. 2018
-La huella de la Reconquista en la provincia. N. Ortiz. ABCdeSevilla. 2018

-Don Lorenzo Suárez de Figueroa (I) (II) (III) A. Rodríguez Crujera. Desde la Alcazaba. 2010

-La Torre del Homenaje del Castillo de Estepa (I) (II) A. Rodríguez Crujera. Desde la Alcazaba. 2010

-Jesús de la Salud de Lora de Estepa. Jaime Muñoz. El zoom de Monet. 2009

-Burguillos Viajero: Estepa (I) y (II). J. Velázquez. 2010

-La firma de Cervantes en Estepa. A. Mallado. ABCdeSevilla. 2014

COLABORA CON EL BLOG

Nos gustaría saber:

-¿Quién hizo a Mª Stma. de la Amargura, San Juan Evangelista y María Magdalena de la Hermandad del Calvario tras la Guerra Civil?

-Localización de los lienzos de la desaparecida Ermita de la Concepción: lienzo de la Inmaculada Concepción y lienzo de San Fausto.

-¿Cuáles han sido las marchas elegidas por los pregoneros de la Semana Santa de Estepa?

-¿Quién ha dado el pregón de los Dolores de Nuestra Señora, el pregón de Ntra. Sra. de los Remedios y el pregón de Mª Stma. de las Angustias?

Nos gustaría encontrar:

-Fotografías de la visita de Nuestro Padre Jesús al Convento de Santa Clara en 1995.

-Fotografías de la salida extraordinaria de Mª Stma. de los Dolores de San Pedro en 2001.

-Fotografías de la salida extraordinaria de San Pedro Apóstol por los 50 años de la refundación de la Hermandad en 2003.

-Fotografías del traslado cuaresmal del Stmo. Cristo de las Penas a la Iglesia de la Asunción.

-Cartel conmemorativo del 50 aniversario de la Hermandad de las Angustias.

-Cartel conmemorativo del 50 aniversario de la Hermandad de los Estudiantes

-Cartel conmemorativo del 350 aniversario del Juramento a la Inmaculada Concepción de María (Hdad. San Pedro)

-Carteles de la Semana Santa de Estepa editados por el Consejo y por el Ayuntamiento

-Carteles de la Semana Santa de Estepa editados por la Caja San Fernando.

-Fotografías e información de la exposición "Las devociones populares en las colecciones privadas estepeñas"

-Fotografías de los retablos de la Iglesia de la Victoria que se encuentran en:

-Retablo Mayor (Iglesia de Santiago-Herrera)
-Retablo de San Francisco de Paula (Iglesia de la Encarnación-Casariche)
-Retablo de Ntra. Sra. de los Dolores (Iglesia de Santiago- Puente Genil)
-Retablo Virgen de las Angustias (Iglesia de Santiago – Puente Genil)
-Retablo de San Francisco de Sales (Iglesia de Santiago – Puente Genil)
-Retablo de Jesús Nazareno (Iglesia de Omnium Sanctorum – Sevilla)
-Retablo Ntra. Sra. de la Candelaria (Puebla de Cazalla)
-Retablo de Santa Lucía (Iglesia del Socorro – Badolatosa)
-Retablo de San Blas (Iglesia del Rosario – El Rubio)
-Púlpito de la Iglesia (Iglesia del Corpus Christi – Sevilla)

HORARIO DE VISITAS

Iglesia de San Sebastián, de 11 de la mañana a 1 de la tarde.

Iglesia de los Remedios, de 11 de la mañana a 1 de la tarde.

Iglesias de La Asunción, El Carmen y Santa Ana, de 11 de la mañana a 1 de la tarde, y de 7 a 9 de la tarde.

HORARIO DE MISAS

HORARIO DE MISAS

INFORMACIÓN TURÍSTICA

Torre Ochavada-Cerro de San Cristóbal:
-Lunes a Viernes: 9:30 h a 14:00 h; 16:00 a 18:30 h
-Festivos y fines de semana: Abre a las 10:00 h
Tlf: 955 914 704; turismo@estepa.es; turismoestepa1@gmail.com

Oficina Municipal de Turismo-Ayto de Estepa:
-Lunes a Viernes: 7:30 h a 15:00 h
Tlf: 955 912 717, extensión 526

Punto de la Estación de Autobuses:
-Festivos y fines de semana: 10:00 h a 14:30 h y de 16:30 h a 18:30 h.

Proyecto de Cáritas Estepa:
-Horario de apertura de las iglesias a los fieles

CAPILLA MUSICAL

MÚSICA PROCESIONAL (BM 1)

MÚSICA PROCESIONAL (BM 2)

MÚSICA PROCESIONAL (BCT)

MÚSICA PROCESIONAL (AM)

EQUIPO DE PRIOSTÍA

EQUIPO DE PRIOSTÍA
devocionesdeestepa@gmail.com
“La Cultura debe considerarse como el bien común de cada pueblo, la expedición de su dignidad, libertad y creatividad, el testimonio de un camino histórico. En concreto, sólo desde dentro y a través de la cultura, la fe cristiana llega a hacerse histórica y creadora de historia.”

Juan Pablo II Exhortación Apostólica, “Christifidelis laici”
"Chiflados de Dios: Así seguramente les llaman muchos que los ven, pensando que no tiene sentido tal esfuerzo. Pero son locos de amor por Dios, tanto de tocar el corazón de su pueblo, para llevarles a Dios." Papa Francisco, II Congreso Internacional de Hermandades y Piedad Popular, Sevilla 2024

Síguenos en

Y en

Y en

Y en

Amigos Cofrades

CONTADOR

Creative Commons License