15/3/17

LA VIA SACRA DE ESTEPA



1. Origen de las congregaciones de la Vía Sacra

El nacimiento de las hermandades y cofradías se sitúa alrededor del siglo XV. Fueron grupos de laicos los que se unieron con dos funciones principales: la de apoyarse mutuamente en momentos difíciles como enfermedades y muertes, y la de experimentar la Pasión de Cristo representando los padecimientos en la calle. Las primeras imágenes que salieron a las calles fueron los Crucificados y Dolorosas, mientras que los cofrades se dividían en “luz” acompañando a las imágenes con cirios, y los de "sangre", que se autoflagelaban. En el siglo XVI surgieron numerosas cofradías penitenciales que encontraron en el Barroco de la siguiente centuria los medios necesarios para rodearse de arte y boato para su imaginería procesional, así como de artes aplicadas, canto, música y escenificaciones teatrales. Las procesiones manifestaban al pueblo la pasión y muerte de Cristo con la intención de que los fieles buscaran la contrición de sus pecados y la conversión de sus almas.

Aparecieron también organizaciones más elaboradas y espirituales, en el terreno de lo individual más que en el colectivo, como la Escuela de Cristo, las congregaciones o las órdenes terceras. Los fieles encontraban en estas fórmulas protagonismo y distinción, y la jerarquía el control de los fieles. Estas nuevas organizaciones surgieron en las parroquias, en contrapeso a las cofradías penitenciales, pero derivadas de la religiosidad de las órdenes religiosas. Estas nuevas asociaciones fueron erigidas en torno a los misterios de la Pasión del Señor como congregaciones de Vía Sacra, extendiendo el culto a Cristo en la Pasión a lo largo de todo el año. La mayoría se organizaron en torno al Crucificado, se concretan en cultos devotos, y a veces solemnes, en torno a la festividad de la Invención de la Santa Cruz en mayo y, en menor medida, en la Exaltación de la Santa Cruz en septiembre, pero no son los únicos momentos del año, pues en realidad fue la Cuaresma el tiempo más propicio para esa otra manifestación, más fervorosa pero impactante, que constituía el rezo callejero del vía crucis.

Todas las Vías Sacras tuvieron unos orígenes sencillos. Eran congregaciones minoritarias; en algunos casos reducidas a doce miembros, encargados de recorrer el camino y de realizar las estaciones, buscando la conversión personal, pero a la vez el testimonio ejemplarizante. Cuando tenían lugar en Cuaresma, no era raro que los hermanos se disciplinaran, aunque por lo común no a la vista del público, lo que parece bastante extendido en el siglo XVII. No se trataba, en puridad, de un acto colectivo, como el protagonizado por las cuadrillas de disciplinantes en las procesiones de Semana Santa, tan denostadas por la autoridad eclesiástica, sino más bien la expresión de un sentimiento de expiación personal. Pero en su dimensión pública sí que coincidían con las cofradías penitenciales. Y es que las vías sacras extendieron la actividad procesional al conjunto de la Cuaresma –generalmente los viernes–, pero también practicaron este ejercicio público en otras épocas del año, institucionalizando aún más la devoción del vía crucis.

La eficacia espiritual de este ejercicio estaba muy extendida y consistía en la creencia de que cualquiera, por muchos y graves pecados que haya cometido, podrá tener esperanza de perdón de ellos, ofreciendo al Señor la imitación de su Pasión. Reflexiones de este tipo fueron moneda corriente en las visiones, meditaciones o escritos de personajes como Sta. Brígida, Stas. Paula y Eustaquia, S. Ildefonso, Sta. Gertrudis, Sta. Catalina, S. Alberto Magno, el padre Cristóbal de Castro, Enrique Suson... Esta práctica expiatoria se asimilaba a las cofradías de penitencia y sangre, pero con un trasunto más elaborado, transido de meditación y de elección personal, más místico, en suma, al entroncar con abundantes milagros y apariciones, hechos insólitos que constituían un buen medio para instruir al pueblo, proponiendo siempre edificantes ejemplos a imitar.

2. La Vía Sacra y el rezo del Vía Crucis

Las hermandades de Vía Sacra se caracterizaban por el rezo del vía crucis, pero no en el interior de los templos, sino al aire libre, a través de trazados urbanos y sobre todo campestres, concluyendo en pintorescos parajes, elevados, a las afueras de la ciudad. De trecho en trecho eran jalonados por cruces e incluso oratorios que recordaban las catorce, inicialmente doce, estaciones de la “vía sacra” recorrida por Jesucristo en Jerusalén, desde su condena a muerte hasta el depósito de su cadáver en el sepulcro. Precisamente con frecuencia estas sendas dolorosas acababan en una ermita con título del Sto. Sepulcro y/o sobre un montículo denominado significativamente de la “Resurrección”. Según la tradición medieval, el ejercicio del Vía Crucis, Vía Sacra o Via Calvariae tuvo su origen en la misma Virgen María, “volviendo después de haber dejado a su amantísimo Hijo en el sagrado Sepulcro, traspasada de dolor, por los mismos pasos que aquel inocentísimo Cordero dio con la pesada Cruz a cuestas en beneficio del linaje humano, y por redimir al hombre, hasta el Monte Calvario, donde entregó su voluntad”. La Vía Sacra es el espacio que recorrió Nuestro Señor bajo el peso de la Cruz, es decir, desde el palacio de Pilatos, donde fue condenado a muerte, hasta el lugar del Calvario donde fue crucificado. Así, hacer sencillamente la Vía Sacra, es recorrer el mismo espacio; hacerla en espíritu y en verdad, hacerla como cristiano; es andar durante ella penetrado de los sentimientos que debe inspirar un camino santificado por los pasos de Jesucristo.

El origen del ejercicio y rezo del Vía Crucis se remonta a los reyes de Sicilia, Roberto y Sancha, que entregaron en el siglo XIV los Santos Lugares a los religiosos franciscanos. La práctica de este rezo se extendió con gran rapidez. En España, de la mano de la orden franciscana, tuvo gran aceptación y pronto empezó a recrearse el camino hacia el Calvario en lugares agrestes. En Andalucía tenemos el primer precedente en el de Scala Coeli de Córdoba fundado por el dominico San Álvaro de Córdoba, hacia 1425, que construye capillas para meditar sobre la Pasión de Cristo, después de un viaje que realizó a Jerusalén. Después, en Sevilla, en 1521, el Marqués de Tarifa, también, tras haber visitado los Santos Lugares establece un vía crucis que comenzaba en la Casa de Pilatos, donde estaba el Pretorio y la capilla de las Flagelaciones, para finalizar en el templete de la Cruz del Campo.

El trazado de los caminos requería, además de las licencias eclesiásticas y municipales, la sanción de la orden franciscana, que ejercía una función tutelar sobre la práctica de la Vía Sacra, ya que en definitiva se había encargado de promoverla y extenderla, hallándose presente en la erección de los itinerarios. Los itinerarios de las vías sacras solían comenzar en puntos de la periferia de la ciudad y se extendían, alejándose de ella, hasta parajes campestres y elevados, para acentuar el sentido de subida y sacrificio, de purificación del alma, en definitiva, de ascesis personal. Era esencial ese carácter ascensional en estos recorridos, razón por la que concluían en lugares elevados. Con especial precisión se contaban y señalaban los pasos entre una estación y otra, tratando de reconstruir de la manera más exacta posible el itinerario de la Ciudad Santa.



Los hermanos de la Vía Sacra meditaban sobre la Pasión completa. Aún más, la senda de penitencia se completaba con algunas oraciones jubilosas, en memoria de la Resurrección, y con diversos rezos marianos en el descenso. Era una forma particular de asentar el espíritu de conversión, en una transformación espiritual en la que claramente se pasa de la muerte a la vida, todo ello bajo un horizonte simbólico de gran calado, donde la realidad martirial añade una emotividad nada desdeñable. De este modo, el Monte Santo es una representación de la Nueva Jerusalén y, como tal, testimonia la Resurrección de Cristo.

Los sumos Pontífices concedieron a todos los que practicaren el ejercicio de la Vía Sacra, con las condiciones requeridas, las mismas indulgencias que a los que visitan personalmente los santos lugares de Jerusalén. La Vía Sacra era un ejercicio propio del Tercer Orden Seráfico, enriquecida con varios tesoros de gracias, indulgencias, confirmadas con bula especial por Inocencio XI e Inocencio XII.

3. Ejercicio y ceremonia de la Vía Sacra

La Vía Sacra era una asociación de intereses primordialmente espirituales, que transfería a la vida de los seglares, mediante símbolos, ritos, gestos y actitudes, el carisma propio del franciscanismo. El desarrollo del ejercicio y su ceremonia, tal y como lo practicaban los terciarios franciscanos, se puede dividir en varias partes:

a) Fase de preparación: Se realizaba en la iglesia, comenzando con un acto de arrepentimiento y el rezo de la oración «Nada soy Dios mío...», a lo que seguía el recuerdo de los últimos días de la vida de Jesús (llegada a Jerusalén, última cena, lavatorio, institución de la Eucaristía, oración en el huerto de Getsemaní, prendimiento, comparecencia ante Anás, Caifás, Pilato y Herodes, azotes, coronación de espinas, sentencia de muerte y entrega de la cruz), concluyendo con una oración. Nótese, por tanto, que la mayor parte del proceso pasionista se rememoraba a través de la Palabra y no mediante la contemplación de obras de arte (pinturas y esculturas) o dramatizaciones pseudo-teatrales. A continuación, los hermanos se persignaban ante el Santísimo e invocaban al Espíritu Santo, para terminar esta fase con un acto de confesión general y el rezo del «Yo pecador» y del «Señor mío, Iesu Christo», oración con la que se ganaban cuarenta días de indulgencia.

b) Estaciones previas: Eran tres estaciones que, para poner en situación, se realizaban antes de llegar hasta la imagen de Ntra. Señora, punto en el que comenzaba realmente la vía dolorosa que seguía el camino. Estas estaciones, con sus correspondientes oraciones, se ofrecían por los que estaban en pecado mortal, por las almas del purgatorio y por la Iglesia Católica, respectivamente, terminando, como puede observarse, bajo el patrocinio de la Virgen María, llamada a acompañar en todo momento al cristiano que se acercara a la ladera del Calvario, como hiciera en su día en Jerusalén. Este era el momento, si no se había hecho en el templo, de aplicar todo el ejercicio para determinadas intenciones, con el rezo de una estación del Santísimo (seis padrenuestros, avemarías y glorias), con que se ganaban las mismas indulgencias que en la Porciúncula, Roma, Jerusalén y Santiago. Como se observa, tampoco podía faltar la devoción sacramental.

c) Vía dolorosa: Constaba de catorce estaciones, en cada una de las cuales se obtenían treinta indulgencias plenarias y se sacaban dos ánimas del purgatorio, cumpliendo ciertos requisitos. Una meditación sobre el pasaje de la pasión correspondiente y una oración de ofrecimiento, con adoración de rodillas ante la cruz que la señalaba, componían cada estación. Se sucedían con las siguientes distancias:

1. Estancia ante Pilatos en el Pretorio. Meditación sobre los azotes, coronación de espinas, burlas y escarnio, presen tación al pueblo, sentencia, etc.
2. La cruz es puesta sobre los hombres de Jesús (a 26 pasos).
3. Primera caída (a 80 pasos).
4. Encuentro de Jesús con la Virgen y S. Juan (a 60 pasos y 3 pies).
5. Simón de Cirene ayuda a llevar la cruz (a 61 pasos y 1,5 pies).
6. La Verónica enjuga el rostro de Jesús (a 91 pasos y medio pie). Reflexión sobre la Sta. Faz.
7. Segunda caída, en la Puerta Judiciaria (a 336 pasos y 2 pies).
8. Alocución a las mujeres de Jerusalén (a 348 pasos y 2 pies).
9. Tercera caída en la falda del Calvario (a 161 pasos y 1,5 pies).
10. Despojo de las vestiduras (a 18 pasos). Meditación sobre la desnudez de Jesús, su ofrecimiento de la Pasión, etc.
11. Jesús clavado en la cruz (a 12 pasos).
12. Crucifixión y muerte en la cruz (a 14 pasos). Consideraciones sobre la sangre de Cristo, el letrero sobre la cruz, las siete palabras, la expiración o la lanzada.
13. El cuerpo de Jesús es depositado en los brazos de María (a 13 pasos). Meditaciones sobre María en el Calvario y el descendimiento de Jesús.
14. Jesús amortajado a la puerta del sepulcro (a 30 pasos).



Las meditaciones se realizaban con el dramatismo propio de la elocuencia barroca, acentuando los padecimientos de Jesús y los dolores de su Madre, como síntesis vivencial de todo lo contemplado a lo largo de las estaciones.

d) Ejercicios finales: Se desarrollaban una vez terminada la senda dolorosa. De rodillas, se hacía oración de alabanza, se rezaba el padrenuestro y se repetía tres veces la palabra «Jesús» (obteniendo mil años de indulgencia por cada vez). A continuación se visitaba la iglesia de la abadía, entonando una nueva oración de alabanza al Santísimo y a la Virgen María, el padrenuestro y el avemaría (para ganar indulgencia plenaria), a lo que seguía una plática por uno de los canónigos, disciplinas y mortificaciones, así como la oración del santo sudario (para sacar un alma del purgatorio), concluyendo con una nueva oración. Esta etapa del ejercicio se considera fundamental, destacando dos aspectos: en primer lugar, la intervención clerical y en segundo, por la práctica de una autoflagelación recoleta y controlada, alejada del espacio amplificador de la calle y más cercana a la mortificación doméstica.

e) Regreso: Como colofón a este piadoso ejercicio de la vía sacra se regresaba a la ciudad, recitando por el camino la Corona de Nuestra Señora, por la que se obtenían nuevas y abundantes indulgencias.
El proceso es claro, aislarse del mundo para alcanzar un vigor espiritual, con el que regresar de nuevo al mundo; este era, sin duda, el valor trascendente del periplo de alejamiento y posterior retorno a la ciudad (esto es, lo mundano); una concepción muy cercana al espíritu de las órdenes religiosas y, en particular, a la naturaleza intrínseca del monacato. El siglo XVIII fue su época de gran esplendor.

4. La Vía Sacra y las cofradías penitenciales

Via Dolorosa. Jerusalén
A diferencia de las cofradías penitenciales, los hermanos de la vía sacra no veneraban un misterio concreto, aunque estas cofradías tuvieran una imagen titular determinada o se reverenciara a diversas imágenes en las capillas que jalonaba la “calle de la amargura”, sino que meditaban sobre la Pasión completa.

Las cofradías penitencias y las congregaciones de Via Sacra practicaron ambas una penitencia pública, pero con una dimensión y profundidad diferente. La Vía Sacra exigía un compromiso personal, inspirado desde una decidida dirección espiritual. Se trataba de una asociación selecta, tanto en números de hermanos como en general en el de fieles que asisten, con un transfondo claramente espiritual. La vía sacra ofrecía la posibilidad de una penitencia personal, practicada en comunidad o individualmente, en una bella conjunción con la naturaleza. Por tanto, su práctica devenía en comunitario ejercicio de hermandad o en ascética mortificación personal.

Los cortejos de las vías sacras eran simples: los hermanos –por lo general, hermanos de luz, sin descartar la presencia de disciplinantes–, a lo sumo el estandarte y tal vez la imagen de un Crucifijo a la cabeza, sobre sencillas andas o más bien en las manos de algún fraile o clérigo. Dado su discurrir con frecuencia nocturno y por lugares apartados, el uso de cirios o de faroles se hizo indispensable. Sin embargo, el paso del tiempo introdujo un patrimonio más rico y diversificado. Las imágenes titulares de estas populares cofradías, cuando las había, recibieron culto preferentemente en las funciones celebradas en sus templos-sede. De este modo, culto solemne y ejercicio piadoso se complementaban a la perfección.

Las Vías Sacras representaban el deseo de una vuelta a los orígenes, pero lo cierto es que con el tiempo estas congregaciones también se «urbanizaron» y organizaron cortejos procesionales típicamente barrocos, donde no faltaba la imagen religiosa puesta en andas. Presentaba un cortejo propio de cualquier estación penitencial barroca, con la salvedad de que no se desarrollaba durante la Semana Santa, sino en algún día de Cuaresma. Por consiguiente, estas cofradías acabaron moviéndose en los mismos parámetros formales que las cofradías penitenciales.

Via Dolorosa. Jerusalén

En el ocaso del Antiguo Régimen aquellas cofradías de Vía Sacra ya no eran lo que fueron en origen: un revulsivo devocional dirigido a metas más altas, es decir, propiciador de actitudes de conversión personal expresadas a través de la meditación y de la mortificación, todo ello dentro de la más genuina corriente ascética de la España del Siglo de Oro.

Cabe pensar que en las primeras décadas del siglo XIX aquellas cofradías –las pocas que persistían– conservaban su renombre, pero a la vez se nos presentan plenamente incardinadas en la religiosidad «tradicional» del pueblo, despojadas ya del vigor espiritual de sus orígenes. Lo que sí es seguro es que aquéllas que se mantenían vivas derivaron hacia los modelos asistenciales propios del mutualismo, especializándose en la atención a sus afiliados, en los casos de enfermedad y de muerte.
Algunas de estas congregaciones han llegado a nuestros días como cofradías penitenciales. Es el caso de la Cofradía del Calvario, que era llamada “de la Vía Sacra” en sus orígenes dieciochescos. En Granada surgieron once o doce hermandades de la Vía Sacra, la primera en 1633 fundada por la Orden Tercera franciscana que recorría las cruces y capillas que llevaban hasta la del Santo Sepulcro del Sacromonte.

5. La Vía Sacra de Estepa



En 1705, D. Lorenzo de Andújar Ferrer Centurión y Arostigui, Vicario General y Juez Eclesiástico ordinario de la villa de Estepa entre 1685 y 1708, solicitó a todas las cofradías de la villa que presentaran sus documentos. Por ello conocemos la existencia de 29 cofradías en aquel año en Estepa. En esta lista de hermandades y cofradías se nombra la Hermandad de la Vía Sacra. Debió tratarse de una congregación fundada a finales del siglo XVII o principios del siglo XVIII que tenía su sede en la Iglesia del Convento de Santa Clara de Jesús de las hermanas clarisas. La congregación habría surgido bajo la protección de la Orden Franciscana, cuya segunda orden (femenina) estaba en la villa desde 1599 y la primera (masculina) desde 1603. La Orden Tercera Franciscana debió establecerse por los primeros años del siglo XVII, pero su libro más antiguo está fechado en 1686. A esta orden tercera pertenecieron, e incluso ejercieron como sus hermanos ministros, algunos de los más destacados miembros de la familia Centurión, como don Juan Bautista, séptimo marqués de Estepa, que fue ministro de la corporación entre 1740 y 1743, y lo mismo su esposa, doña María Luisa Centurión, en la sección femenina de la misma.

La Vía Sacra estepeña debió contar con el permiso de la Orden Franciscana, quienes habrían elegido el trazado de su camino para el ejercicio y rezo del Vía Crucis y habrían permitido que residiera en el Convento de las clarisas. La congregación realizaba el ejercicio con la imagen del Crucificado que se encuentra frente al cancel de la portada de la iglesia. Este Crucificado está datado en el siglo XVII, realizado en pasta de maíz, de origen hispano-americano. Sus rasgos son bastante arcaizantes y está provisto de un paño de pureza de tela anudado mediante lazo ostentoso. Es posible que fuera el Crucificado que durante el siglo XVII ocupaba un lugar en el altar mayor. En los años veinte o treinta de siglo XVII fue donado un Crucificado para la cabecera de la iglesia por el hermano de Sor Ana de San Gabriel, que se encontraba en las Indias. Su retablo se realizaría en torno a 1715, igual que algunos de los retablos de la nave, por el ensamblador antequerano Antonio de Ribera. La imagen de la Dolorosa y San Juan que conforman el Calvario del retablo se realizarían en los años centrales o mitad del siglo XVII. La Magdalena, arrodillada a los pies de Cristo, parece de principios del siglo XVIII. El retablo está rodeado por una cenefa de talla y una cartela superior, dos ángeles sostienen una corona sobre el Crucificado y a la vez descorren un cortinaje de madera tallada.





La Vía Sacra formaba parte de las procesiones de la Semana Santa de principios del siglo XVIII, realizando el rezo del Vía Crucis en la mañana del Viernes Santo cuando se recogía la Cofradía de Jesús Nazareno y se terminaban los Oficios Divinos de ese día. La Vía Sacra volvía al convento de las clarisas en torno a las dos de la tarde, momento en el que salía la Cofradía del Santo Entierro desde el Convento de la Victoria. En el interior del reciento amurallado existía la calle denominada Vía-Sacra, posiblemente situada junto al convento de clarisas. Este no era el único ejercicio del Vía Crucis que se realizaba en Estepa en el siglo XVIII, ya que en 1780, con licencia del vicario, se colocó un Vía Crucis formado por sillares de piedra y con las estaciones en azulejo desde la salida del pueblo hasta la Ermita de San Antonio Abad, durante unos 997 metros o, lo que es lo mismo, 1321 pasos que se supone separaba el pretorio de Pilatos del Monte Calvario.

La situación montañosa y amurallada de la villa ofrecía a la congregación una ubicación que recordaba a los extramuros de la ciudad de Jerusalén, lugar donde se desarrollaron los acontecimientos del Drama Sacro. El paisaje, por lo tanto, era propicio para la imitación de dicho "drama", que la congregación de la Vía Sacra se encargaba de asimilar en su procesión, de forma que se desarrollara con el mayor y más exacto realismo posible. El cerro de la villa, donde está situado el Convento, sería la estación final obligada de esta manifestación penitencial y donde se rezarían las últimas estaciones del vía crucis pasionista.


Artículos y obras consultadas:
-Una forma alternativa de la piedad popular: las cofradías de Vía Sacra en Granada. M.L. López-Guadalupe Muñoz. Universidad de Granada. 2013
-Vía Sacra, su origen y disposición y lo que se deve meditar en ella... Van Der Hammen y León, Lorenzo. Granada, 1656.
-Via Sacra. Cuyo santo exercicio, es propio del tercer orden seraphico. R. P. Fr. José Monteys. 1699. Google Books.
-Clausura. Monasterio de Santa Clara de Jesús. Ed. Ayuntamiento de Estepa, 1999
-Hermandades de la Vía Sacra. La Granada Eterna. 2013
-Via Crucis. Devociones de Estepa. 2011
-Via Crucis en Jerusalén. Devociones de Estepa. 2011
-Via Crucis en Roma. Devociones de Estepa. 2011
-Via Crucis a la Cruz del Campo. Devociones de Estepa. 2011
-Historia del Via Crucis. Devociones de Estepa. 2011
-Via Crucis a la Ermita de San Antonio Abad. Devociones de Estepa. 2009
-Estepa y la devoción al Crucificado. Devociones de Estepa. 2018

13/3/17

EL TALLER Y OBRA DE JACINTO CALSINA

D. Jacinto Calsina Costa vivió entre 1838, año de su nacimiento, y 1897, año de su defunción. Estuvo muy vinculado al arte religioso y fue durante varios años Gerente de la prestigiosa Editorial “Vda e Hijos de J. Subirana”, ubicada en la calle Puertaferrisa de Barcelona y especializada en publicaciones y artes religiosas.

A finales del siglo XIX, hacia 1873, tuvo un taller de imaginería religiosa ubicado en Paseo de Gracia nº 62 de Barcelona, al que se incorporó su hijo D. Joaquín Calsina Serra hacia el año 1886. Al fallecer Jacinto Calsina en 1897 el taller operó bajo el nombre de Instituto Cristiano de Artes Decorativas “Hijo de Jacinto Calsina”, constituyendo el 18 de julio de 1901 la Sociedad Sucesores de Jacinto Calsina, “Calsina y Salvat”, sociedad que mantuvo también abierta una sucursal en la ciudad de Nueva York de los Estados Unidos. Hacia 1907 Joaquín Calsina, aún manteniendo cierta vinculación, dejó de dedicarse al negocio siendo éste gestionado bajo el nombre de Instituto Cristiano de Artes Decorativas “Hijo de Jacinto Calsina” por el escultor Domingo Peris hasta una fecha indeterminada del primer cuarto del siglo XX.

Joaquín Calsina Serra se dedicó profesionalmente a partir del año 1907 a la actividad aseguradora siendo, hasta su fallecimiento el año 1926, Gerente para España de la Compañía Aseguradora inglesa Royal Insurance.



En los archivos familiares consta que el Taller vendió gran cantidad de imágenes por toda España, principalmente en Andalucía, Extremadura y Castilla, así como en América Latina (Ecuador, El Salvador, Argentina, Colombia, Venezuela, Costa Rica, República Dominicana, México y Cuba). En los primeros años del S. XIX tuvo una sucursal en Nueva York (EEUU) bajo el nombre comercial de Calsina & Salvat donde se vendieron imágenes del taller además de objetos de arte en general. La información de estas obras está basada en la correspondencia conservada con los clientes (principalmente Parroquias, Conventos, Abadías y Obispados) a partir del año 1886, así como un Registro de ventas de los años 1901 y 1902 en el que figuran detallados 168 pedidos y que se inicia con la referencia 1589 lo cual nos permite suponer que durante los años anteriores el numero de imágenes salidas del taller fue del orden de unas 1500. El taller realizó un catálogo seriado de sus obras para mostrar a sus clientes y buscaba publicitar su negocio a través de los anuncios de los periódicos.


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Estos nuevos datos sobre el taller de Jacinto Calsina e hijo han sido conocidos por la realización de la página web “Calsina Imaginería Religiosa” y su cuenta de Facebook, gestionada por D. Manuel Vila Calsina, biznieto de Jacinto Calsina y nieto de Joaquín Calsina. La familia tiene por objetivo ayudar a catalogar obras del taller de Jacinto Calsina Costa, Joaquín Calsina Serra y el Instituto Cristiano de Artes Decorativas (Barcelona 1850-1915), así como difundir la ubicación actual de dichas obras y poner en contacto a aquella diócesis, parroquias o hermandades que cuentan en la actualidad con dichas imágenes religiosas.

En este proceso de investigación, la familia ha podido obtener información gráfica de algunas de las imágenes provenientes del taller, que reseñamos a continuación:

-María Santísima de la Esperanza Coronada, Estepa (Sevilla). La Dolorosa fue encargada en 1896 por la Archicofradía de Paz y Caridad, con sede en la Iglesia de Nuestra Señora de los Remedios. Debido a la dificultad del traslado en un carro de mulos desde Barcelona, tuvo que ser intervenida un año después por el imaginero sevillano Emilio Pizarro. La imagen fue coronada canónicamente por el Cardenal Amigo Vallejo el 7 de septiembre de 2002.


-Virgen de Gracia, en Santa Marta de los Barros (Badajoz). Se encuentra en la Ermita de la Virgen de Gracia.



-Inmaculada, perteneciente a la colección de la familia Vila Calsina.



-Ntra. Sra. de los Dolores, Marmolejo (Jaén). Es una atribución aún por confirmar. La familia conserva la carta que dirigió el párroco de Marmolejo a Jacinto Calsina el 15 de enero de 1897, interesado en adquirir una imagen de Santa Bárbara y la Dolorosa. La imagen desapareció en los sucesos de 1936-1939.


-Sagrados Corazones de Jesús y María, Bailén (Jaén). Realizados en 1899 por Joaquín Calsina. Destruidos en los sucesos de 1936-1939.



Artículos y páginas consultadas:
-Página web: “Calsina Imaginería Religiosa”
-¿Quién fue el autor de la Esperanza? Devociones de Estepa. 2016
-Álbum Jacinto Calsina. Devociones de Estepa. Cofrades
-La Virgen de las Lágrimas, una Dolorosa para Paz y Caridad. Devociones de Estepa. 2019
-La Dolorosa de Jacinto Calsina. Devociones de Estepa. 2019

VIA CRUCIS DEL CONSEJO GENERAL DE HH Y CC DE ESTEPA - 2017


El Consejo General de Hermandades y Cofradías de Estepa organiza en la tarde noche del 20 de marzo el Via Crucis del Consejo con la imagen del Stmo. Cristo de la Misericordia de la Iglesia de Santa María de la Asunción, la Mayor y Matriz.

El Crucificado pertenece a la desaparecida Capilla de los Vera de Santa María, donde tenía la advocación de "Santo Crucifijo y Conversión", y se atribuye al escultor Andrés de Ocampo. El Consejo escogió como la imagen de este Via Crucis al Crucificado de la Iglesia que durante mucho tiempo ha estado vinculado al Consejo. Hace años este Crucificado fue escogido para presidir el Pregón de la Semana Santa que organiza el Consejo y tras la reapertura de la Iglesia recibió de nuevo culto en la iglesia parroquial. En el año de 2016, Año de la Misericordia, fue renombrado como Stmo. Cristo de la Misericordia. Este será el II Via Crucis que el Consejo Genera celebrará con la imagen del Crucificado de Santa María.

El acto tendrá lugar a las 21:15 horas en la Iglesia de Santa María y en él participaran todas las Hermandades de Penitencia y Gloria de Estepa.

10/3/17

MISERERE ESTEPEÑO

Se conoce como “Miserere” el Salmo 51 de la Biblia que fue compuesto por el rey David para pedir perdón por sus pecados y que comienza con la palabra “miserere”, que es una palabra en latín que se traduce como “Apiádate” o “Ten piedad”. Es el más conocido de los salmos penitenciales y tiene la forma de una súplica de perdón hecha por alguien que muestra claridad en el conocimiento de su culpa (cf. Sal 51, 5) y está afligido por ello (cf. Sal 51, 14). A comienzos del siglo V, San Agustín de Hipona aplicó el nombre de salmos penitenciales a cuatro de ellos, y en el siglo VII, Casiodoro clasifica como penitenciales a siete salmos:

Rey David
6: Domine, ne in furore – No me reprendas, Señor, en tu ira
32: Beati quórum – Dichoso aquel a quien se le perdonan sus transgresiones
38: Domine, ne in furore –Señor, no me reprendas en tu enojo
51: Miserere – Ten compasión de mí
102: Domine, exaudir – Escucha, Señor, mi oración
130: De profundis – A ti, Señor, elevo mi clamor desde las profundidades
143: Domine, exaudir – Escucha, Señor, mi oración

El Salmo 51 o “Miserere” indica en su título que su autor sería el rey David, quien habría escrito este Salmo tras caer en la cuenta de su pecado con la mujer de Urías y la reconvención del profeta Natán (cf. 2Sm 11-12). Sin embargo, el final del Salmo, que habla de una Jerusalén derruida, parece indicar una autoría posterior (entre el 587 y el 445 a. C.), o al menos que los versículos finales habrían sido añadidos posteriormente. Y las críticas al tipo de culto de holocaustos y sacrificios son también una idea posterior al tiempo davídico. Sin embargo, no se ha podido llegar a una conclusión certera acerca de su autoría.

Juan Pablo II lo definió en 2002 como “el más intenso y repetido salmo penitencial, el canto del pecado y del perdón, la más profunda meditación sobre la culpa y sobre la gracia.”

SALMO 51 “MISERERE”

Tenme piedad, oh Dios, según tu amor,
por tu inmensa ternura borra mi delito,
lávame a fondo de mi culpa,
y de mi pecado purifícame.
Pues mi delito yo lo reconozco,
mi pecado sin cesar está ante mí;
contra Ti, contra Ti solo he pecado,
lo malo a tus ojos cometí.
Por que aparezca tu justicia cuando hablas
y tu victoria cuando juzgas.
Mira que en la culpa ya nací,
pecador me concibió mi madre.
Mas Tú amas la verdad en lo íntimo del ser,
y en lo secreto me enseñas la sabiduría.
Rocíame con el hisopo, y seré limpio,
lávame, y quedaré más blanco que la nieve.
Devuélveme el son del gozo y la algría,
exulten los huesos que machacaste Tú.
Retira tu faz de mis pecados,
borra todas mis culpas.
Crea en mí, oh Dios, un puro corazón,
un espíritu dentro de mí renueva;
no me rechaces lejos de tu rostro,
no retires de mí tu santo espíritu.
Vuélveme la alegría de tu salvación,
y en espíritu generoso afiánzame;
enseñaré a los rebeldes tus caminos,
y los pecadores volverán a Ti.
Líbrame de la sangre, Dios, Dios de mi salvación,
y aclamará mi lengua tu justicia;
abre, Señor, mis labios,
y publicará mi boca tu alabanza.
Pues no te agrada el sacrificio,
si ofrezco un holocausto no lo aceptas.
El sacrificio a Dios es un espíritu contrito;
un corazón contrito y humillado, oh Dios, no lo desprecias.
¡Favorece a Sión en tu benevolencia,
reconstruye las murallas de Jerusalén!
Etonces te agradarán los sacrificios justos,
--holocausto y oblación entera--
se ofrecerán entonces sobre tu altar novillos.


En la liturgia católica se hace un canto solemne de este Salmo en las Laudes de todos los viernes del año, dado su carácter penitencial, y durante la cuaresma. A lo largo de la historia, el Salmo 51 se ha musicalizado en diversas ocasiones. Algunas de las composiciones más conocidas son el “Miserere” de Josquin des Prez compuesto en 1503 para cinco voces, y, en especial, el “Miserere” creado por Gregorio Allegri (escuchar aquí) en 1638 durante el pontificado del papa Urbano VIII, compuesto para ser cantado en latín en la capilla Sixtina durante los maitines los miércoles y viernes de Semana Santa. La pieza está escrita para dos coros y se considera uno de los mejores ejemplos del estilo polifónico del Renacimiento. Su ejecución fuera de la capilla Sixtina fue prohibida, pese a lo cual se hicieron varias copias, entre ellas la de W. Amadeus Mozart de 1770 o la de Charles Burney de 1771.





En España es muy conocido el “Miserere” de Hilarión Eslava, que junto a numerosas obras religiosas compuso durante su estancia en Sevilla en 1837 y llegó a incorporarse a los hábitos de los sevillanos durante la liturgia de Semana Santa en la Catedral. Fue prohibido y suspendido por el Cardenal Segura, pero de ahí pasó a ser interpretado por las sinfónicas que lo llevaron a todo el país.



En el mundo de las cofradías es conocida la marcha “Perdona a tu pueblo” compuesta por Bernardo Velado Graña y Antonio Alcalde Fernández para agrupación musical y adaptada a partir del canto litúrgico “Perdona a tu pueblo, Señor” a pieza procesional e incluso cantada por el público. No es en sí un “Miserere” tomado de la Biblia, pero mantiene la súplica de perdón característica de los salmos penitenciales:





Estribillo:
Perdona a tu pueblo, Señor,
Perdona a tu pueblo,
Perdónale, Señor.

No estés eternamente enojado,
No estés eternamente enojado,
Perdónale, Señor. (Estribillo)
Por tus profundas llagas crueles,
Por tus salivas y por tus hieles,
Perdónale, Señor. (Estribillo)
Por las heridas de pies y manos,
Por los azotes tan inhumanos,
Perdónale, Señor. (Estribillo)
Por la abertura de tu costado,
No estés eternamente enojado,
Perdónale, Señor. (Estribillo)
Por las tres horas de tu agonía,
En que por madre diste a María,
Perdónale, Señor. (Estribillo)

En la Semana Santa estepeña el “Miserere” toma especial importancia en la Hermandad de Jesús Nazareno. Los sones de la marcha “Perdona a tu pueblo” anuncian cada año que el paso del Señor se dispone a salir a las calles de Estepa, siendo la primera marcha interpretada mientras que Ntro. Padre Jesús Nazareno atraviesa la puerta de la Iglesia de San Sebastián. Pero, además, la Hermandad recuerda durante la estación de penitencia de la tarde del Viernes Santo las tres caídas del Señor con la cruz en su camino del Calvario, en las que los nazarenos y el pueblo de Estepa se arrodillan ante el Señor en unos minutos de reflexión y súplica de perdón. Durante estos minutos la A.C. de “Amigos de la Música” de Estepa interpreta el conocido “Miserere estepeño” en recuerdo del salmo penitencial 51. Las tres caídas se conmemoran cuando tanto el paso del Señor como el de Ntra. Sra. de los Dolores se acercan en la Plaza de los Remedios (1ª caída), en la Plaza Poley (2ª caída) y a su entrada en la Plaza de San Sebastián (3ª caída).





¡Miserere mei, Deus,
secundum magnam misericordiam tuam!
Artículos relacionados y obras de consulta:
-Salmo 50. Misericodia, Dios mío. Franciscanos.org
-Hilarión Eslava. Biografía. Artesacro
-El Miserere de Eslava. Antonio Burgos. El Recuadro. ABC

4/3/17

LA VIRGEN DE HEBREA, SÍMBOLO DE LA CUARESMA


 La Cuaresma se caracteriza por estar llena de detalles, tradiciones y costumbres, heredadas de siglos atrás y que las hermandades año tras año recuerdan. Con la llegada de la Cuaresma, se repite uno de los ritos más usuales y tradicionales de este tiempo de preparación. En el interior de los templos, las imágenes de la Virgen de las respectivas cofradías suelen vestirse con un atuendo especial, singular y distinto alejado de los habituales, vestimenta propia de este tiempo de preparación que indica que un nuevo tiempo comienza. La imagen de la Virgen María se muestra más cercana a los devotos, sin ningún elemento ostentoso, para visualizarla de la misma forma en la que Jesucristo lo hizo antes de morir en la cruz. La cercanía de la Semana Santa se anuncia en los templos cuando la Virgen María viste de hebrea.

El origen de esta manera de ataviar a nuestras vírgenes se encuentra en Sevilla, a principios del siglo XX. Su ideólogo fue Juan Manuel Rodríguez Ojeda, bordador y diseñador sevillano cuyas obras revolucionó el mundo cofrade de principios de siglo XX. Rodríguez Ojeda renovó, en gran parte, el estilo de las cofradías de la capital y su modelo es el que se ha extendido por toda Andalucía y parte de España. Juan Manuel Rodríguez Ojeda vistió por primera vez de hebrea a una Dolorosa en aquella Cuaresma de la primera década del siglo XX, férreamente marcada por los preceptos litúrgicos. En 1905 Rodríguez Ojeda es nombrado Teniente Hermano Mayor de la Hermandad de la Hiniesta de Sevilla, encargándose de la confección del manto y palio así como del arreglo de las imágenes titulares. La imagen de María Santísima de la Hiniesta de la Iglesia de San Julián se presentó en la Cuaresma despojada de sus atributos de reina y vestida concisamente, mediante pliegos de papel, con un sencillo manto raso, un pobre sayal ceñido a la cintura con faja, el rostro enmarcado por un velo plisado y nimbada con estrellas como único atributo de santidad. Su atuendo se perfeccionó después con mucho más artificio y milimétrico, otorgándole mayor personalidad propia.

Virgen de la Hiniesta. Sevilla
La Sevilla de entonces era una ciudad fuertemente religiosa en lo espiritual y en lo social, donde la liturgia traspasaba los muros de los templos para marcar la vida cotidiana, implantando unos usos y costumbres que afectaban al ocio, al vestuario e incluso a la gastronomía. En este sentido, era la Cuaresma uno de las épocas más importantes, un periodo de oración y preparación, que consideraba la conformación de un ambiente austero y el uso de determinados símbolos como la mejor guía para los fieles. De esta manera, la sobriedad inundaba las celebraciones religiosas y la decoración de los templos, donde se suprimían flores, se silenciaba la música y se ocultaban los ornamentos más lujosos no como señal de tristeza, sino como signo de disposición.

La obra de Juan Manuel Rodríguez Ojeda evidencia que poseía un profundo conocimiento de los protocolos de la liturgia y de su lenguaje simbólico. Se sabe que durante sus inicios en el taller de las hermanas Antúnez fue instruido en iconografía sagrada, poseía amistad con personalidades muy cultivadas dentro de la jerarquía eclesiástica sevillana y la producción de ornamentos litúrgicos era una de las principales especialidades de su taller. El artista, fuertemente imbuido del espíritu barroco que influenció la composición y el contenido de sus obras, fue consciente del papel pedagógico que el aderezo de las imágenes religiosas poseía en una cofradía. Así pues, subrayando la máxima tridentina de utilizar la ornamentación como elemento reforzador de los valores espirituales de las imágenes, vistió a la Virgen con absoluta austeridad, acorde a los principios cuaresmales. Ya no se mostraba como Reina de los Mártires en su condición de Mater Dolorosa, sino que se presentaba en toda su dimensión humana como la humilde Myriam de Nazaret, cumpliendo de este modo la proposición de la sagrada liturgia cuaresmal que ve a María como modelo de discípulo entregado, que escucha y sigue el camino de Cristo hacia el Calvario.

Aunque esta indumentaria contaba con precedentes en los siglos XVIII y XIX, la redefinición del prototipo de hebrea por parte de Rodríguez Ojeda se constituye ahora como una creación genuina del diseñador, que descubre a Juan Manuel como un artista conceptual. La usanza de hebrea no sólo fue un recurso estético, sino que fue tomada como instrumento para recalcar la función ejemplarizante de la Virgen, que, representada en su humana condición de discípula fiel y seguidora peregrina del misterio de Cristo, se mostraba como el ideal de participación litúrgica de la Iglesia en Cuaresma. El logro fue doble, pues paralelamente se revalorizaba su figura en este período, significando su presencia en los cultos de Cuaresma, un tiempo dedicado de lleno a Cristo que tan sólo la recordaba durante la festividad de los Dolores el Viernes de Pasión.

La referencia directa del modelo se halla en la escuela barroca sevillana, donde artistas, como Murillo o Roldán, figuraban a la dolorosa ataviada con simples ropajes: vestido burdeos, ceñidor, velo hebreo y manto azul. Se retomaba a una vertiente iconográfica mariana de gran antigüedad encontrándose en las primitivas pinturas bizantinas y paleocristianas que había sido perpetuada en las obras de los grandes maestros de toda la historia, como Pedro de Mena, quien la plasmó de forma sublime en sus famosas dolorosas. Según esta corriente, el color granate era símbolo de realeza, apego y apuntaba a la sangre de la Pasión y Muerte de Cristo, la faja o cinturón ceñido a rayas de colores representaba la sujeción y obediencia, el velo blanco hace alusión a la dignidad de la mujer y el azul del manto se ofrece como signo de pureza, verdad y amor celestial, color frecuentemente empleado en las representaciones de la Virgen junto a Cristo. Por último, la imagen lleva sobre sus sienes un aro de metal con doce estrellas, lo que recuerda en su conjunto los colores y la forma en la que se representaba antiguamente la Inmaculada Concepción de la Virgen.

Perpetuo Socorro. Iconografía bizantina

Boí Tahull-Cataluña. Románico
Pedro de Mena. 1658-1670
Pedro Roldán, 1674. El velo forma tablas que se yuxtaponen de forma discontinua, como lucían las dolorosas en el pasado.
Bartolomé Esteban Murillo, 1660. El velo cae sobre el manto, adelantando la idea de colocar tocas sobremantos en algunas imágenes.
Círculo de Murillo, Siglo XVII. La Virgen sostiene el velo con sus propias manos.
La idea fue acogida inmediatamente por otras hermandades, ya que, a juzgar por la prensa de la época, no eran pocas las dolorosas que durante los años veinte se presentaban en Cuaresma vestidas a la hebrea, apelativo que ya era recogido en las crónicas de Muñoz San Román para designar a este atuendo. La costumbre se generalizó a partir de los años 50, y actualmente goza de muy buena salud, trascendiendo desde a todo el ámbito nacional como uno de los signos inequívocos de la Cuaresma. Algunas hermandades también visten a sus dolorosas de hebrea durante la Navidad para representar la sencillez con la que María dio a luz al Niño Jesús y en lugar del aro de estrellas usan diademas sobre sus sienes.

Así, desposeídos de casi todo, como la simpleza de una Virgen vestida de hebrea debemos adentrarnos en la Cuaresma, con la sencillez como elegancia, mirando hacia el interior, como la Virgen mira a la corona de espinas que sostiene entre sus manos.


Fuente y artículos relacionados:
-La Virgen de hebrea, el símbolo sevillano de la Cuaresma. J. León. El Palquillo. 2016
-La Virgen se viste de hebrea siguiendo la tradición originada a principios del siglo XX. Universo Gaditano. JM. Montaño. 2014
-El arte de vestir dolorosas de hebrea. P. Jaén. Hermandad de El Cristo. Monóvar. 2014
-Breve reseña histórica del arte de vestir a la Virgen de hebrea. J.D. Muñoz Oliva. Cofrades. 2013
-¿Por qué se viste a la Virgen de hebrea? Estepa Cofrade. A. Fernández. 2013
-Una imagen al servicio de la liturgia. J. León Calzado. El Correo de Andalucía. 2017
-La Virgen María viste de hebrea en Sevilla. Rafaes. Rafael Márquez. 2004

Especial "Vestidor":
-María, vestida según la liturgia. Devociones de Estepa, 2017
-La Virgen de hebrea, símbolo de la cuaresma. Devociones de Estepa. 2017
-La realeza de María. La Virgen de reina. Devociones de Estepa. 2017
-La Virgen de luto, recuerdo de los fieles difuntos. Devociones de Estepa. 2017
-Azul y blanco. La Virgen de Inmaculada. Devociones de Estepa. 2017
-La túnica lisa o bordada de los nazarenos. Devociones de Estepa. 2018

LOS PACHONES DEL DULCE NOMBRE


La Hermandad del Dulce Nombre recuperó hace unos años la tradición de los niños pachones en la Hermandad. En la mañana del Miércoles Santo, justo después de la Misa de Hermandad, salen desde la Plazuela de los Remedios un grupo de niños vistiendo la túnica de los primitivos pachones, haciendo el mismo recorrido que horas más tarde realizará el cortejo procesional de la cofradía. Anuncian, así, con el tintineo de sus campanas, la inminente Estación de Penitencia.

Los pachones son personajes típicos de nuestra Semana Santa, niños nazarenos que mantienen la tradicional forma de vestir a la manera cordobesa, en vez del típico capillo para el capirote. Esta prenda es llevada a la manera egipcia o nemes.


Artículo relacionado:
-Los pachones de San Pedro. Devociones de Estepa. 2009

3/3/17

“INRI”. LA PELÍCULA DE LA SEMANA SANTA DE ESTEPA


La empresa de Cines Méliès ha anunciado la producción de su primera película que estará dedicada a la Semana Santa de Estepa. Con este proyecto cinematográfico quieren agradecer a todos los estepeños y estepeñas su apoyo al Séptimo Arte.

En las próximas semanas Estepa se transformará en una recreación adaptada de la ciudad de Jerusalén del siglo I, por lo que no es de extrañar que durante las próximas semanas se encuentren por nuestras calles, nuestros parajes naturales o nuestros rincones monumentales más emblemáticos con una legión de romanos, o al mismísimo Pilatos, o a Jesús con su séquito de Apóstoles.

El proyecto cuenta con la participación de actores, guionistas, directores artísticos y técnicos, fotógrafos, maquilladores y extras vestidos de época, “cien por cien” de nuestro pueblo y comarca, siendo esta una ocasión idónea para conocer el talento con el que contamos entre nuestros vecinos.

Pero además, la “cinta” pretende convertirse en un fenómeno social y se pide a los estepeños y estepeñas que se sumen a participar en las distintas escenas con público que se rodaran. “Cualquiera puede participar de esta iniciativa. No hace falta vestirse con túnica porque lo que queremos es transmitir cómo vivimos aquí la Semana Santa, así que todos podemos ser actores y protagonistas en nuestro concepto de película” comenta Cristóbal Rodríguez, gerente de Cines Méliès.

El estreno en la gran pantalla de nuestra Casa de la Cultura está previsto para el próximo día 28 de Abril de 2017, una vez se hayan grabado las diez escenas históricas y las distintas Hermandades que realizan su Estación de Penitencia. Además, la grabación cuenta con entrevistas a los distintos representantes de nuestra Semana Santa, con especial atención a la figura de la mujer dentro de la Pasión de Jesucristo, contando con un capítulo específico en la película.

Una apuesta atrevida que pretende ser un reclamo cultural, turístico y religioso que permita colocar a Estepa como un destino nacional de obligada visita.

Finalmente informar que los derechos de autor de la película y el posterior DVD, serán donados íntegramente a Cáritas, siguiendo con el compromiso social y solidario que desde Cines Méliès se viene desarrollando en todos sus eventos.

Fuente:
-Estepa Noticias

2/3/17

PROCESIÓN MAGNA DE 1954


La Semana Santa de 1954 es una fecha destacada en la historia de las cofradías y hermandades de Estepa. La ciudad se preparó para celebrar una procesión magna con todas las hermandades de penitencia el Viernes Santo, día 11 de abril de 1954, acompañando el discurrir por la ciudad de la Hermandad del Santo Entierro.

La ciudad conmemoraba la consolidación de su Semana Santa con la refundación de algunas hermandades históricas y la fundación de otras nuevas en una década en la que se celebran acontecimientos marianos importantes para las hermandades estepeñas y la historia de la ciudad. La década de los años cincuenta comenzó con la declaración de Dogma de la Asunción a los Cielos de Nuestra Señora el 20 de octubre de 1950, advocación e imagen de la Virgen María a la que Estepa nombra patrona desde la conquista de la ciudad el 15 de agosto de 1240 y a la que dedicó cultos en acción de gracias por su protección del destructor terremoto de Lisboa el 1 de noviembre 1755, cuyo bicentenario estaba cercano. Se añade a estas fechas la conmemoración tres años antes del tercer centenario del voto y juramento de defensa de la pureza de Nuestra Señora, que aconteció el 20 de febrero de 1651 en la iglesia de Santa María. Relacionado también con la Inmaculada Concepción se conmemoraba en este año el primer centenario de la declaración de Dogma que sucedió el 8 de diciembre de 1854, y se suma la declaración como Año Mariano por el Papa Pío XII, del 8 de diciembre de 1953 a ese mismo día en 1954. Este mismo año el Papa proclamó la Realeza de María como Verdad Fundamental.

Estas conmemoraciones coincidieron en el tiempo con “una década de oro” en cuanto a su Semana Santa, con la consolidación y refundación de sus hermandades históricas, la creación de nuevas hermandades y el enriquecimiento del patrimonio cofrade. Desde el siglo XVI la Semana Santa estepeña se celebró principalmente durante tres días, Miércoles, Jueves y Viernes Santo. En la década de los cincuenta se añade el Domingo de Ramos y Lunes Santo, y se recupera el Martes Santo. El Sábado Santo aún no existía por ser día de gloria. Las nuevas hermandades y las históricas aumentaron su patrimonio con nuevos pasos procesionales, reconsiderando la procesión en andas y adquiriendo el estilo de costaleros sevillano; cambiando en su mayoría el neogótico por el neobarroco en sus pasos.

El principal estreno de la Semana Santa de 1954 fue la incorporación a la nómina de hermandades de la Hermandad de la Entrada Triunfal en Jerusalén de Nuestro Padre Jesús, fundada en ese año e inaugurando así el Domingo de Ramos estepeño. La hermandad de los niños fue fundada en 1954 por don Antonio Caballero García y el entonces párroco de San Sebastián don Manuel de Lassaletta Muñoz-Seca, verdadero promotor de la fundación de nuevas hermandades en aquellas fechas. La imagen del Señor y el misterio fueron comprados en Olot, y se adquirió el paso de andas de estilo neogótico, dorado y policromado, en el que procesionó la imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno, desde 1904 hasta 1953.

La Hermandad de San Pedro, después de su refundación el 3 de mayo de 1953, estrenó un nuevo paso para el apóstol el Martes Santo de 1954. A finales de la década, en 1959, adquiere el tallado por José Alonso que está actualmente en Lebrija.

La Hermandad del Calvario, fundada en 1941 en el Convento de San Francisco, consolida su misterio en 1954 con un nuevo paso de estilo neogótico perteneciente a una hermandad de Osuna, que saldría por primera vez en Estepa en la noche del Jueves Santo.

Las hermandades históricas también contaron con nuevos estrenos para 1954. La hermandad del Dulce Nombre de Jesús estrena el Miércoles Santo las figuras de los Doctores de la Ley, de Olot, lo que complementó la representación de la pérdida del Niño Jesús en el templo que será seña de la hermandad.

La Hermandad de Paz y Caridad estrenó la toca bordada en oro y saya para la Virgen de la Esperanza, que salía en esta Semana Santa de 1954 antes de la Hermandad del Calvario en la tarde del Jueves Santo.

La Hermandad de Jesús Nazareno cambió en la mañana del Viernes Santo de 1954 el paso de estilo neogótico de la primera mitad del siglo por uno nuevo realizado en Sevilla de estilo neobarroco para ser llevado por costaleros. Al año siguiente comenzó también la renovación de su paso de palio.

La Hermandad del Santo Entierro no renovó sus enseres pero acogió como procesión oficial en su cortejo nueve pasos del conjunto de cofradías estepeñas. La salida de esta procesión magna ocurrió a las 11 de la noche del Viernes Santo, que era el día de la estación de penitencia de esta hermandad ya que Jesús Nazareno salía por la mañana y el sábado era un día de gloria sin pasos.


En este listado de las hermandades que participaron en la Semana Santa de 1954 no se ha nombrado a las hermandades de Las Angustias y Los Estudiantes, que no habían sido fundadas todavía. Ambas hermandades contaron con la dirección del párroco de San Sebastián don Manuel de Lassaletta Muñoz-Seca. En 1955 se funda la hermandad de Ntra. Sra. de las Angustias por obreros que trabajaban en la desaparecida iglesia de la Victoria y con sede en la ermita de Santa Ana, saliendo por primera vez un año después en la noche del Lunes Santo. El 6 de febrero de 1957 se erige la Hermandad de los Estudiantes en la capilla de Ánimas de la parroquia de San Sebastián y toman como titular el Crucificado que preside la capilla.

Con motivo de la celebración de esta Procesión Magna de 1954 la Junta de Hermandades decide publicar un boletín conmemorativo cuya edición costó 3000 pesetas de aquella época. En el boletín participaron todas las hermandades de la localidad, el alcalde Salvador Moreno Fernández, poetas y escritores como Francisco Juárez Frutos, Javier Moreno, Gonzalo Crespo Ortiz, Manuel y Eduardo Díaz Crespo, Fray Alfonso Castelo, José Mª Machuca Fernández, María José García, Rafael Machuca Jiménez o José Ortiz Crespo, entre otros. Junto a la historia de las hermandades se publica el bando del pregón de Semana Santa a cargo de Francisco Montero Galvache para el Domingo de Pasión 4 de abril de 1954 a las 12 de la mañana. Además se publican el horario de cultos durante la Semana Santa con referencias a las parroquias y los conventos, artículos sobre el carácter mariano del pueblo, referencias a las etapas históricas de la localidad y a su patrimonio. El libro contó con fotografías de los Titulares de las hermandades así como de las iglesias, cerro y calles estepeñas, e ilustraciones realizadas por Paco Díaz. En la edición se contó con la ayuda de Manuel Tristán Alonso, que fue secretario de la Hermandad del Amor de Sevilla. Los artículos fueron realizados en marzo de 1954 y se terminó de imprimir en los talleres de Imprenta Hermoso de Estepa el día 30 de marzo de 1954. Este libro se puede descargar aquí para su consulta, procedente de la página web del Ayuntamiento de Estepa.

Son varias las referencias a la Procesión Magna de 1954 que aparecen en el libro:

“Este año, y por acuerdo de la Junta de Hermandades, harán estación en esta procesión todos los Titulares de las demás Cofradías”

“Este año se ha tomado el acuerdo de que las imágenes titulares de las demás Cofradías de Penitencia figuren en la procesión del Santo Entierro, por lo que se espera mayor esplendor aún que en años anteriores, dada la riqueza que cada una de ellas atesora. Figurarán, Dios mediante, en este desfile, nueve ‘pasos’.”

Las nueve imágenes que participaron con sus pasos en la Procesión Magna de 1954 fueron la antigua imagen de Jesús en su Entrada Triunfal, San Pedro Apóstol, Dulce Nombre de Jesús, Santo Cristo Amarrado a la Columna, Ntro. Padre Jesús Nazareno, El Calvario con el Stmo. Cristo de la Salud, Stmo. Cristo de la Buena Muerte, Cristo Yacente y Ntra. Sra. de la Soledad.

1/3/17

EL CONSEJO GENERAL DE HERMANDADES Y COFRADÍAS DE ESTEPA PRESENTÓ EL CARTEL DE LA SEMANA SANTA DE ESTEPA 2017


El Consejo General de Hermandades y Cofradías de la Ciudad de Estepa presentó oficialmente el cartel anunciador de la Semana Santa de 2017 el día 28 de febrero a las 9 de la noche en la Iglesia del Carmen. Además del cartel, el Consejo presentó la nueva revista “Pasión y Glorias” (Ver aquí).

En el acto fue presidido por D. Ginés González de la Bandera Romero, párroco de Santa María y San Sebastián, D. Salvador Martín, alcalde de Estepa, D. Jesús Guerrero, presidente del Consejo General de Hermandades y Cofradías, y D. Eusebio Olmedo, Hermano Mayor de Paz y Caridad, a cuya Hermandad corresponde la imagen que ilustra el cartel.

La fotografía que va a anunciar la Semana Santa de Estepa 2017 muestra el paso de palio de María Santísima de la Esperanza Coronada durante la carrera oficial por la puerta del Ayuntamiento, lugar emblemático para la Hermandad estepeña desde la Coronación Canónica de la Virgen en esta plaza en el año 2002. Delante de Ella se ven los capirotes de los nazarenos de la Archicofradía que van acompañándola. La fotografía fue realizada por D. Miguel Ángel Carmona Rodríguez y es la ganadora del concurso que convocó la Hermandad de Paz y Caridad para ilustrar el cartel de la Semana Santa. D. Eusebio Olmedo presentó el cartel y agradeció tanto al autor como al Consejo por su edición.

D. José Joaquín Luque, miembro del Consejo de Hermandades y Cofradías, presentó el número 1 de la nueva revista cofrade "Pasión y Glorias" que edita el propio Consejo y que se convertirá en la publicación oficial del mundo cofrade estepeño.

También fue presentada la Pregonera de la Semana Santa de Estepa de 2017, Dña. Beatriz García Borrego, a quien se le hizo entrega de las tapas que encuadernarán el pregón que exaltará el próximo 2 de abril. También se le entregó la medalla del Consejo tanto a ella como a su presentador, que será su hermano D. Javier García Borrego.

Cabe destacar la actuación de la Agrupación Musical Paz y Caridad de Estepa, interpretando marchas procesionales como “Cerca de Ti, Señor”, “Bendición”, “Pescador de Hombres”, “Al Señor de la Redención” y “Ave María”, adaptadas a la música de capilla que antecedía a las intervenciones que se iban dando lugar durante el acto.


Artículos relacionados:

15/2/17

750 ANIVERSARIO DE LA ENCOMIENDA SANTIAGUISTA DE ESTEPA (1267-2017)



El 29 de septiembre de 1267 Alfonso X “El Sabio” firmó en Sevilla la carta de privilegio de donación del Castillo de Estepa a la Orden de Santiago. La Encomienda Santiaguista de Estepa y sus comendadores se mantuvieron durante casi tres siglos, hasta que en 1559 Carlos I vendió los territorios a la familia genovesa de Centurión.

La fortaleza y murallas de Estepa, su torre defensiva, la religiosidad en su iglesia medieval, las huellas en sus antiguas ermitas y los templos dedicados al apóstol Santiago en la comarca atestiguan así la presencia de la Orden.

La milenaria Estepa formó parte de las rutas mozárabes que seguían los cristianos para llegar a Santiago, atravesando territorios fronterizos entre la Andalucía oriental de influencia islámica y la Andalucía occidental reconquistada por el cristianismo, convirtiéndose en un enlace de culturas. Estepa es, por tanto, Camino de Santiago, integrada en la Ruta jacobea de Antequera que converge en Sevilla, desde donde parte la Vía de la Plata, e integrada también en la Ruta jacobea de la Frontera que confluye con la Vía de la Plata en Almendralejo. Estepa ofrece al peregrino un emplazamiento mágico y único donde historia, tradición, naturaleza, gastronomía y religiosidad convergen para retomar fuerzas en su caminar hacia Santiago.

En 2017 se cumplen 750 años de esta firma, por lo que se ha organizado un ciclo de conferencias que conmemorará esta efeméride:

24 de febrero: “Patrimonio Histórico Artístico de la Orden de Santiago en Estepa”, Ezequiel A. Díaz Fernández (Ldo. Historia). Ver aquí.

10 de marzo: “La Vía de la Plata: cultura, peregrinación e historia”, Antonio Miranda Sánchez (Asociación Gaditana Jacobea-Vía Augusta). Ver aquí 1 y 2.

24 de marzo: “Ser Hospitalero en el Camino de Santiago”, Manuel Oliva Vicedo y José María Maldonado Agustina (Vicepresidente y Vocal de Cultura de la Asociación Amigos del Camino de Santiago de Sevilla-Vía de la Plata). Ver aquí.

21 de Abril: “El Camino Jacobeo de la Frontera”, Antonio Céspedes Mimbrero (Presidente del Camino Jacobeo de la Frontera y Asociación Villae Naevae). Ver aquí.

12 de mayo: “La Encomienda Santiaguista de Estepa (1267-1559)”, Antonio Rodríguez Crujera (Escritor y Pregonero 2010). Ver aquí.

Las conferencias serán a las 19 horas en el salón de actos del Edificio Alcalde Niño Anselmo, en la Avenida de Andalucía nº 62, y estarán abiertas a todo el público.


En 26 de mayo y el 17 de junio D. Antonio Rodríguez Crujera y D. Ezequiel Díaz Fernández organizaron visitas guiadas a la Torre del Homenaje y a la Iglesia de Santa María, dos de los monumentos más representativos de la Encomienda Santiaguista en Estepa. La visita de mayo estuvo orientada a los niños de los colegios estepeños y la del 17 de junio estuvo abierta a todo el público.


El 18 de junio con motivo de la celebración del Corpus Christi en Estepa y para conmemorar el 750 aniversario de la Encomienda estepeña, la Hermandad de Ntra. Sra. del Carmen preparó un altar en la puerta de su iglesia con la imagen de Santiago Apóstol que se venera en la ermita de la aldea de La Salada.


Los actos continuaron en la mañana del 23 de septiembre con la realización de visitas culturales guiadas por los monumentos del Cerro de San Cristóbal  y la celebración de una misa jacobea en la Iglesia parroquial de Santa María. La misa estuvo presidida por la imagen de Santiago Apóstol, titular de la Hermandad de La Borriquita de Estepa. Los actos continuaron por la tarde con la visita a una fábrica de mantecados y una almazara de aceite. Además, se anunció la participación de Estepa en una nueva ruta jacobea.




El 9 de diciembre se celebrará el Concierto conmemorativo del 750 aniversario en la Iglesia de Santa María a cargo de la Banda "Amigos de la Música" de Estepa.






El último de los actos se celebró el 30 de diciembre tras la misa solemne celebrada en la iglesia del convento de San Francisco con motivo de la Traslación de Santiago Apóstol. La Asociación Santiaguista de Estepa presentó y bendijo una pintura al óleo que representa al Apóstol Santiago como caballero de la Orden de Santiago. La pintura ha sido realizada por los artistas estepeños Verónica Tejada y Eusebio Rico, y se podrá contemplar en el crucero de la iglesia franciscana.




Pueden conocer más datos sobre la relación de Estepa y la Orden de Santiago en el siguiente enlace:
-Estepa Santiaguista. Devociones de Estepa. 2011

Artículos relacionados:
-Pasado y presente de la Encomienda santiaguista. B. Moreno. ABCdeSevilla. 2017
-Renacer musical en Estepa. F. Fernández. Diario de Sevilla. 2017
-Textos escritos para el concierto musical... A. Rodríguez Crujera. Desde la Alcazaba. 2017
-Fin de los actos de la Encomienda Santiaguista. Ayto de Estepa. 2017

CARTA DE EDICIÓN

El blog Devociones de Estepa nació en la cuaresma de 2009 y tuvo como motivo de inspiración la oportunidad de dar a conocer la Semana Santa de Estepa a través de los nuevos medios de comunicación. El objetivo principal era recopilar información de las Hermandades y Cofradías de Estepa así como mostrar nuestras tradiciones y costumbres. El blog se definió con carácter divulgativo, y por lo tanto, al carecer de carácter lucrativo, se ha rechazado sistemáticamente toda propuesta económica que hemos recibido. Sólo se ha permitido artículos relacionados con la información cofrade o que tuvieran carácter benéfico.

Para llevar a cabo este trabajo, se inició en el blog la recopilación de artículos que procedían principalmente de los boletines y libros de las Hermandades estepeñas, el
Ayuntamiento de Estepa en sus diversas publicaciones, blogs dedicados a la Historia y Semana Santa de Estepa y por último la información que se daba en las redes sociales. Para acompañar a estos artículos se escogían fotografías que se encontraban en los diferentes medios ya mencionados. Tanto los artículos como las fotografías publicados en estos medios no habían sido realizados para el blog.

Desde el blog se ha trabajado también por la investigación propia y de esta forma se han publicado artículos nuevos de información, a los que se le han dedicado un gran esfuerzo. Siguiendo la misma idea, se han realizados también fotografías propias que no se han firmado, pero que han aparecido tanto en el blog como en nuestra página de Cofrades. La idea del blog siempre ha sido compartir y dar a conocer, por lo que siempre se ha permitido la utilización de estas imágenes y de estos artículos. Sólo los que han llevado a cabo la aventura de crear un blog, pueden reconocer las numerosas horas, esfuerzo e ilusión que se le dedica a un proyecto de estas características, y es por ello por lo que conocemos de primera mano la importancia que para un creador de blog tienen los contenidos propios que ha realizado. Por eso, queremos disculparnos con aquellas personas que se hayan sentido ofendidas por la publicación de sus trabajos y retiraremos aquellos trabajos que no quieran que aparezcan en este blog. Sólo indicar que el blog no llega a asumir la autoría de estas fotografías y artículos, y que por lo tanto se expresa su autor o autores al final de cada artículo.

De igual manera, queremos mostrar nuestra gratitud a todas las personas que se han puesto en contacto con el blog para publicar sus artículos y fotografías. Sabemos la ilusión y confianza que han depositado en el blog y se lo agradecemos enormemente.

ALTAMENTE RECOMENDABLE


-Así fue posible el expolio de España. J. García Calero. ABCdeSevilla. 2012

-El Padre Alfonso: un viejo franciscano muy querido por los estepeños. A. Rodríguez Crujera. Desde la alcazaba. 2012

-Custodia y Cruz Parroquial. Apuntes para la historia. Blog de Antonio Solís González. 2012

-450 aniversario de la fundación del Convento de la Victoria de Estepa. A. Rodríguez Crujera. Desde la Alcazaba. 2012

-Una vieja tradición en Estepa, Las Cruces de Piedra. A. Rodríguez Crujera. Desde la Alcazaba. 2012

-Entrevista a "Pepe Romero". La Voz Cofrade de Osuna. 2011

-El milagro del Niño Jesús de Estepa. F. Cabanillas. El Correo de Andalucía. 2018

-Cuando el Niño Dios se pierde por las calles. JP Lendínez Padilla. Simplemente Capillita. 2010


-"Al salir fuera Pedro lloró" en Estepa. JP Lendínez Padilla. Simplemente Capillita. 2010

-El gallo canta en Estepa. Reliquias de la Provincia. Diego J. Geniz. El Palquillo. Diario de Sevilla. 2018
-La huella de la Reconquista en la provincia. N. Ortiz. ABCdeSevilla. 2018

-Don Lorenzo Suárez de Figueroa (I) (II) (III) A. Rodríguez Crujera. Desde la Alcazaba. 2010

-La Torre del Homenaje del Castillo de Estepa (I) (II) A. Rodríguez Crujera. Desde la Alcazaba. 2010

-Jesús de la Salud de Lora de Estepa. Jaime Muñoz. El zoom de Monet. 2009

-Burguillos Viajero: Estepa (I) y (II). J. Velázquez. 2010

-La firma de Cervantes en Estepa. A. Mallado. ABCdeSevilla. 2014

COLABORA CON EL BLOG

Nos gustaría saber:

-¿Quién hizo a Mª Stma. de la Amargura, San Juan Evangelista y María Magdalena de la Hermandad del Calvario tras la Guerra Civil?

-Localización de los lienzos de la desaparecida Ermita de la Concepción: lienzo de la Inmaculada Concepción y lienzo de San Fausto.

-¿Cuáles han sido las marchas elegidas por los pregoneros de la Semana Santa de Estepa?

-¿Quién ha dado el pregón de los Dolores de Nuestra Señora, el pregón de Ntra. Sra. de los Remedios y el pregón de Mª Stma. de las Angustias?

Nos gustaría encontrar:

-Fotografías de la visita de Nuestro Padre Jesús al Convento de Santa Clara en 1995.

-Fotografías de la salida extraordinaria de Mª Stma. de los Dolores de San Pedro en 2001.

-Fotografías de la salida extraordinaria de San Pedro Apóstol por los 50 años de la refundación de la Hermandad en 2003.

-Fotografías del traslado cuaresmal del Stmo. Cristo de las Penas a la Iglesia de la Asunción.

-Cartel conmemorativo del 50 aniversario de la Hermandad de las Angustias.

-Cartel conmemorativo del 50 aniversario de la Hermandad de los Estudiantes

-Cartel conmemorativo del 350 aniversario del Juramento a la Inmaculada Concepción de María (Hdad. San Pedro)

-Carteles de la Semana Santa de Estepa editados por el Consejo y por el Ayuntamiento

-Carteles de la Semana Santa de Estepa editados por la Caja San Fernando.

-Fotografías e información de la exposición "Las devociones populares en las colecciones privadas estepeñas"

-Fotografías de los retablos de la Iglesia de la Victoria que se encuentran en:

-Retablo Mayor (Iglesia de Santiago-Herrera)
-Retablo de San Francisco de Paula (Iglesia de la Encarnación-Casariche)
-Retablo de Ntra. Sra. de los Dolores (Iglesia de Santiago- Puente Genil)
-Retablo Virgen de las Angustias (Iglesia de Santiago – Puente Genil)
-Retablo de San Francisco de Sales (Iglesia de Santiago – Puente Genil)
-Retablo de Jesús Nazareno (Iglesia de Omnium Sanctorum – Sevilla)
-Retablo Ntra. Sra. de la Candelaria (Puebla de Cazalla)
-Retablo de Santa Lucía (Iglesia del Socorro – Badolatosa)
-Retablo de San Blas (Iglesia del Rosario – El Rubio)
-Púlpito de la Iglesia (Iglesia del Corpus Christi – Sevilla)

HORARIO DE VISITAS

Iglesia de San Sebastián, de 11 de la mañana a 1 de la tarde.

Iglesia de los Remedios, de 11 de la mañana a 1 de la tarde.

Iglesias de La Asunción, El Carmen y Santa Ana, de 11 de la mañana a 1 de la tarde, y de 7 a 9 de la tarde.

HORARIO DE MISAS

HORARIO DE MISAS

INFORMACIÓN TURÍSTICA

Torre Ochavada-Cerro de San Cristóbal:
-Lunes a Viernes: 9:30 h a 14:00 h; 16:00 a 18:30 h
-Festivos y fines de semana: Abre a las 10:00 h
Tlf: 955 914 704; turismo@estepa.es; turismoestepa1@gmail.com

Oficina Municipal de Turismo-Ayto de Estepa:
-Lunes a Viernes: 7:30 h a 15:00 h
Tlf: 955 912 717, extensión 526

Punto de la Estación de Autobuses:
-Festivos y fines de semana: 10:00 h a 14:30 h y de 16:30 h a 18:30 h.

Proyecto de Cáritas Estepa:
-Horario de apertura de las iglesias a los fieles

CAPILLA MUSICAL

MÚSICA PROCESIONAL (BM 1)

MÚSICA PROCESIONAL (BM 2)

MÚSICA PROCESIONAL (BCT)

MÚSICA PROCESIONAL (AM)

EQUIPO DE PRIOSTÍA

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“La Cultura debe considerarse como el bien común de cada pueblo, la expedición de su dignidad, libertad y creatividad, el testimonio de un camino histórico. En concreto, sólo desde dentro y a través de la cultura, la fe cristiana llega a hacerse histórica y creadora de historia.”

Juan Pablo II Exhortación Apostólica, “Christifidelis laici”
"Chiflados de Dios: Así seguramente les llaman muchos que los ven, pensando que no tiene sentido tal esfuerzo. Pero son locos de amor por Dios, tanto de tocar el corazón de su pueblo, para llevarles a Dios." Papa Francisco, II Congreso Internacional de Hermandades y Piedad Popular, Sevilla 2024

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