La cofradía de Nuestra Señora del Carmen decidió comprar nueve casas cercanas a la iglesia en 1745 para construir una plaza de toros donde celebrar festejos taurinos. La plaza se terminó al año siguiente y se cerró al efecto de andamios de madera, con un gasto de 60.000 reales. Los primeros toros se corrieron en esa plaza en 1747; gastó la hermandad en madera, sogas y clavos más de 15000 reales. Los cofrades querían celebrar las corridas sin permiso de las autoridades, sólo con la licencia del marqués, lo que ocasionó conflictos con el Ayuntamiento y en algún año la suspensión. La Plaza tiene título de Real por haber dado permiso Su Majestad para la
celebración de las corridas de toros en ella, como se recoge en un inventario
de 1791. Hoy en día, la bella plaza está dedicada a la Virgen del Carmen y lleva su nombre como Plaza del Carmen, también llamada popularmente “El Salón”.
-La Real Plaza del Carmen y Fernando VII: Patrimonio Cofradiero Carmelitano. Díaz Fernández, E. A. Boletín Pasión y Glorias. 2026








