Tras un decadente siglo XIX, el siglo de las sombras, comienza un resurgir que ha traído hasta nuestros días la parte más popular de los cultos a nuestras devociones. Las hermandades decaen por completo en ese siglo de las sobras, unas desaparecieron para siempre, otras logran a duras penas sostenerse y otras vuelven a resurgir en la primera mitad del siglo XX. Sin embargo, el arraigo popular del pueblo llano siempre mantuvo esos cánticos de alabanza y fervor que, después, algunas personas enraizaron para que no se perdieran. Son ejemplos de estos cánticos “El Miserere” del Viernes Santo a Jesús Nazareno, “Pescador de Hombres” en el triduo de San Pedro, “A una columna amarrado” en el quinario de Paz y Caridad o “Buen Jesús, Tu Santo Nombre” en el triduo de El Dulce Nombre de Jesús.
El Himno de El Dulce Nombre de Jesús es un himno de antífona de gloria con aquellas melodías que los seminaristas entonaban a principios del siglo XX. Por tanto, hemos de poner en manifiesto que esa música fue traída a Estepa por don Manuel María Blanco Alés, hijo de Estepa y párroco de Santa María de la Asunción, la Mayor y Matriz, desde 1939 hasta su fallecimiento a mediados de los años 60. Esa misma estructura, como “Vamos niños al Sagrario”, “Aurora boreal de la mañana” o “Danos buen Señor tu gracia”, trae ese popular cántico nacido para evangelizar en aquellas primeras décadas del siglo pasado. La letra del Himno fue compuesta por Carlos Llamas, miembro de la Hermandad de El Dulce Nombre de Jesús y uno de los de "la Media Docena" que volvió a darle vida a la Hermandad a principios del siglo XX.
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Carlos Llamas junto a El Dulce Nombre de Jesús, el tercero delante del paso. |
Don Manuel Santos Ortega, párroco de San Sebastián, fundó la coral parroquial, junto con Fray Antonio Fernández Garrote y posteriormente bajo la dirección de don Rafael Machuca Jiménez, y recuperó la partitura del Himno. Gracias a esta coral y sus mentores, se conservan todas estas letras y se conocen.
La letra del Himno, al igual que ocurre en Antequera, Archidona y Campillos, con algunos añadidos o leves modificaciones, es la que sigue:
Buen Jesús, Tu Santo Nombre
por un ángel fue anunciado
y con Tu sangre sellado
para nuestra redención.
Es panal de ricas mieles,
es inefable armonía,
es paz, bonanza, alegría,
es consuelo en el dolor.
Con devoción invoquemos
de Jesús el Nombre Santo
que infunde al infierno espanto
y arroba el alma en amor.
El arreglo musical de esta partitura ha sido encargado al director de la Banda de Música de Estepa, Juan Antonio Carmona Paéz, por el presidente de la Agrupación Musical Dulce Nombre de Jesús, Dámaso Pérez Rodríguez. Desde la partitura que se conserva, titulada “Al Niño Perdido”, se elabora un arreglo musical para órgano y coral que bellísimamente interpreta el coro polifónico Diego de Salazar.
Fuente:
-Una música por descubrir. Luque Pérez, J. M y Carmona Páez, J. A. Blanca y Colorá, 2025.
Artículo relacionado:
-La media docena. Devociones de Estepa, 2009